Internacional
Sábado 28 diciembre de 2019 | Publicado a las 20:21 · Actualizado a las 23:31
Petros: largas filas en Venezuela para comprar con bono en criptomoneda estatal tildada de "estafa"
Por Nicol√°s Parra
La información es de Agence France-Presse
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Leonor D√≠az lleva cinco horas en una de las largas filas formadas en Venezuela para pagar con petros, despu√©s de que el presidente Nicol√°s Maduro aprobara un bono navide√Īo a pensionados y empleados p√ļblicos en esa criptomoneda estatal. “Es una burla”, se lamenta esta jubilada de 70 a√Īos.

El gobierno socialista cotiza cada petro en unos 60 d√≥lares. El pago especial de Navidad y Fin de A√Īo es de medio petro, lo que equivale a unos 30 d√≥lares, en un pa√≠s en crisis que arrastra seis a√Īos de recesi√≥n, con una inflaci√≥n que el FMI proyecta en 200.000% para 2019 y donde el salario m√≠nimo, incluyendo un bono de alimentaci√≥n, es de poco m√°s de seis d√≥lares por mes.

Sin embargo, la usabilidad de la moneda virtual es limitada. Seg√ļn cifras oficiales, solo unos 4.800 comercios en todo el pa√≠s cuentan con sistemas para recibir este criptoactivo, lo que ha provocado enormes aglomeraciones en los establecimientos que s√≠ lo aceptan.

“Es una humillaci√≥n, una burla al pueblo, m√°s que todo a nosotros, las personas de la tercera edad (…) No tenemos la resistencia para estar en una cola cinco, seis o siete horas”, dice D√≠az, mientras espera para entrar en un supermercado de Caracas.

Primer criptoactivo soberano

Maduro anunció a finales de 2017 el petro como el primer criptoactivo soberano del mundo, lo que se consideró un intento por eludir las sanciones económicas estadounidenses. La moneda se lanzó efectivamente en febrero de 2018, en medio de cuestionamientos.

Los petros pueden transarse por productos con un sistema biométrico que registra huellas digitales para ejecutar los pagos y también con una aplicación para teléfonos móviles.

Son canjeables por bol√≠vares -la moneda local- en sistemas electr√≥nicos de la banca, pero √ļnicamente por subastas. Si no aparece quien puje, como le pas√≥ a Leonor, los petros son devueltos a las cuentas bancarias de los usuarios tras el descuento de una comisi√≥n.

Rafael Espinoza, de 66 a√Īos, tambi√©n hace cola, pero a diferencia de D√≠az √©l cree que los petros son una buena iniciativa. “Yo lo veo bien (…), gracias a nuestro presidente”, comenta a la AFP.

Una falla en el sistema biométrico en el supermercado ralentiza el proceso, entre discusiones entre seguidores y opositores del chavismo.

Filas kilom√©tricas para comprar alimentos han sido habituales por a√Īos en Venezuela, pero se hicieron menos comunes en los √ļltimos meses en la medida que la escasez retrocede con la flexibilizaci√≥n de controles de cambio y precios.

Siguen siendo cosa del día a día en algunas estaciones de gasolina por desabastecimiento de nafta, en el país con el combustible más barato del mundo.

¬ŅMaravilla o adefesio?

“El petro es una maravilla y un milagro (…) Es una nueva experiencia √ļnica y extraordinaria”, celebr√≥ este s√°bado Maduro en un mensaje en Twitter.

Especialistas como Asdr√ļbal Oliveros, no obstante, ni siquiera consideran el petro una aut√©ntica criptomoneda. “Es un adefesio”, apunta el director de la firma financiera Ecoanal√≠tica.

Oliveros critica que quiera imponerse “a la fuerza” en un contexto de “hiperinflaci√≥n” y “cero confianza”. As√≠, agrega, “el resultado es que la mayor√≠a no quiere petros y los adultos mayores y empleados p√ļblicos sufren las consecuencias”.

M√°s all√° de diatribas, quienes cobraron el aguinaldo en petros buscaban darles uso.

“Veo esto como complicado, de verdad; eso de si p√°salo para este lado, que si p√°salo para el otro, ponlo por aqu√≠, ponlo por all√°”, dice jocosamente a la AFP Doris Lozada, de 55 a√Īos, empleada del sector p√ļblico.

Se refiere a la aplicación para móviles del petro, que usaba por primera vez.

Doris hac√≠a fila en una sucursal caraque√Īa de una tienda por departamentos para comprar un pantal√≥n y un poco de comida, “hasta donde alcance”.

La opacidad con la emisi√≥n, as√≠ como con la cadena de bloques (base de datos cifrada que registra y valida cada operaci√≥n con criptoactivos), han atentado contra la idea seg√ļn expertos.

Washington, adem√°s, prohibi√≥ negociar petros. No est√° disponible en casas de cambio virtuales junto al Bitcoin y otras criptomonedas, y webs de calificaci√≥n de riesgo como icoindex.com lo tildaron de “estafa”.

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