Internacional
Sábado 27 octubre de 2018 | Publicado a las 16:16 · Actualizado a las 19:31
En la favela o en la web: candidatos en Brasil se juegan sus √ļltimas cartas
Publicado por: Valentina González La información es de: Agence France-Presse
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El ultra-derechista Jair Bolsonaro a trav√©s de internet; su rival de izquierda Fernando Haddad en la favela: en el √ļltimo d√≠a de campa√Īa este s√°bado, los candidatos a la presidencia de Brasil lanzan los √ļltimos gui√Īos al electorado, que parece inclinarse a favor del excapit√°n del Ej√©rcito.

Los brasile√Īos se dividen por un lado entre Haddad, el candidatos del encarcelado expresidente Luiz In√°cio Lula da Silva, que promete regresarlos a los a√Īos dorados de bonanza econ√≥mica comandados por el Partido de los Trabajadores (PT); y por otro un exmilitar nost√°lgico de la dictadura, partidario de liberar el porte de armas, que afirma poder “limpiar” a Brasil de la corrupci√≥n, la inseguridad y el “comunismo”.

La √ļltima encuesta de Datafolha muestra a Bolsonaro con el 56% de las intenciones de voto, contra 44% de Haddad.

Haddad y la “virada” democr√°tica

Haddad, de 55 a√Īos, fue designado candidato en septiembre, en reemplazo de Lula, que purga desde abril una pena de 12 a√Īos de c√°rcel por corrupci√≥n, en el marco de la operaci√≥n “Lava Jato” que golpe√≥ de lleno a grandes figuras del PT y sus aliados.

El exalcalde de Sao Paulo (2012-2016) obtuvo en la primera vuelta el 29% de los votos, frente al 46% de Bolsonaro.

Fuerzas pol√≠ticas de centro-izquierda y activistas dentro del propio partido han criticado al PT de no haber hecho un ‘mea culpa’ por sus errores y de alejarse de las clases populares que le dieron apoyo en el pasado; esto le impidi√≥ a Haddad formar un “frente democr√°tico” para el balotaje.

En su √ļltimo acto de campa√Īa, Haddad realiz√≥ una “caminata por la paz” en Heli√≥polis, la mayor favela de Sao Paulo (sudeste). Pocos miles de seguidores lo acompa√Īaron por las estrechas callejuelas de la barriada, en clima de fiesta y vestidos de blanco.

“Armar a la poblaci√≥n s√≥lo va a aumentar la violencia (…) la poblaci√≥n est√° tomando conciencia del salto a lo desconocido que significa la candidatura de Bolsonaro. (…) Nos est√°n queriendo vender gato por liebre, una persona truculenta por una persona pac√≠fica”, afirm√≥ Haddad a periodistas en el lugar.

“La virada vendr√°. Brasil est√° despertando”, a√Īadi√≥.

El optimismo entre sus militantes aument√≥ sobre todo despu√©s del apoyo del expresidente de la corte suprema Joaquim Barbosa, extremadamente popular entre los brasile√Īos de todos los estratos sociales por haberse convertido en el primer negro en encabezar la m√°xima corte del pa√≠s y liderar el caso conocido como “mensalao”, primer gran esc√°ndalo de corrupci√≥n que puso en aprietos al partido de Lula en 2005.

“Nada est√° ganado”, seg√ļn Bolsonaro

Bolsonaro, por su lado, manejaba las √ļltimas acciones de su campa√Īa desde su casa, en Rio de Janeiro, como es usual desde que fue apu√Īalado en un mitin de campa√Īa el 6 de setiembre y debi√≥ someterse a un proceso de recuperaci√≥n tras dos cirug√≠as.

Bolsonaro lament√≥ no estar cerca de la gente “por limitaciones m√©dicas”, y pidi√≥ a sus seguidores que no dieran por vencido el pleito.

“Confiamos y escuchamos a Brasil. RECUERDEN, NADA EST√Ā GANADO [a√ļn]. Fuerza hasta el fin”, tuite√≥.

Destacado m√°s por su ret√≥rica exaltada, nutrida de comentarios machistas, racistas y homof√≥bicos, Bolsonaro ha intentado moderar el tono en las √ļltimas horas, procurando alejar el temor de que su gobierno, que tendr√° la presencia destacada de militares, podr√≠a significar un regreso a los a√Īos sombr√≠os de la dictadura (1964-1985).

“La forma en que cambiaremos Brasil ser√° a trav√©s de la defensa de las leyes y la obediencia a la Constituci√≥n”, afirm√≥ el s√°bado por la ma√Īana.

“Cada ciudadano tendr√° sus derechos preservados”, asegur√≥.

Las ultimas horas de la campa√Īa tambi√©n estuvieron marcadas por operaciones policiales en universidades de varios estados del pa√≠s, donde la justicia autoriz√≥ la retirada de pancartas “antifascistas”, requisa de documentos y suspensi√≥n de actos por considerar que se trataba de propaganda electoral irregular.

Muchos docentes denunciaron estos actos como “censura” y una jueza de la suprema corte suspendi√≥ este s√°bado todas las operaciones de ese tipo, seg√ļn explic√≥ en su despacho, para garantizar el derecho a la libertad de pensamiento.

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