Internacional
Jueves 05 julio de 2018 | Publicado a las 16:37
Los procesos judiciales y condenas que rodean a los expresidentes de Sudamérica
Publicado por: Diego Vera La información es de: Deutsche Welle
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Los procesos judiciales en curso y por venir contra tres exmandatarios latinoamericanos obligan a preguntar si el fin de los mismos es hacer justicia o neutralizarlos políticamente para siempre. Las respuestas varían.

Los sistemas hiperpresidencialistas en América Latina y el Caribe, y la doctrina que inhibe a los Estados de la región de inmiscuirse en los asuntos internos de sus vecinos, les guardan bien las espaldas a los jefes de Gobierno del subcontinente.

Ellos se solidarizan de inmediato con sus homólogos cuando éstos son removidos inconstitucionalmente de sus cargos, pero tardan en actuar cuando uno de los suyos rompe las reglas del juego en casa; todos temen ser objeto de intentonas golpistas o de la censura de sus pares.

Las disrupciones del orden establecido no suelen ser castigadas en nombre de la democracia, sino en defensa exclusiva del Poder Ejecutivo, lamentan expertos alemanes al ser consultados sobre la situación al otro lado del Atlántico.

Lo que pasa con los presidentes cuando expiran sus mandatos es una historia completamente diferente. Algunos se arman de coraje y denuncian los desmanes cuando los ven porque no tienen nada que perder. Otros redescubren su vulnerabilidad; que lo diga Rafael Correa, otrora ‚Äúhombre fuerte‚ÄĚ de Ecuador (2007-2017), quien aspiraba a una breve pausa tras diez a√Īos de Gobierno y ahora es buscado por la Justicia de su pa√≠s, imputado por el fallido secuestro de un opositor en 2012.

Sus compatriotas se dividen entre los que ven motivos suficientes para llevar a Correa a los tribunales y los que perciben la acusación en su contra como una treta para inhabilitarlo políticamente. Sucesos y debates similares tienen lugar también en otras naciones.

Activismo en las cortes

“En los √ļltimos a√Īos, las cortes latinoamericanas han exhibido una suerte de activismo pol√≠tico a la hora de investigar los se√Īalamientos de corrupci√≥n u otra √≠ndole contra exmandatarios; es necesario cerciorarse de que act√ļen con transparencia, imparcialidad e independencia”, comenta Sof√≠a Vera, especialista en corrupci√≥n y sistemas de partidos del Instituto Alem√°n de Estudios Globales y Regionales (GIGA).

“Me gustar√≠a poder decir que los tribunales latinoamericanos est√°n impartiendo justicia y poni√©ndole coto al poder pol√≠tico. Pero las evidencias a la mano nos exigen ser cautos en el diagn√≥stico que ofrecemos; la respuesta no es simple”, arguye por su parte Juan Ferrero, profesor de Pol√≠tica Latinoamericana en la Universid de Bath, Gran Breta√Īa.

“Podr√≠amos hablar de sistemas judiciales imparciales si en Brasil no s√≥lo se hubiera procesado al exmandatario Luiz In√°cio Lula da Silva (2003-2010), sino tambi√©n al presidente en ejercicio, Michel Temer, o si en Argentina no solamente se hubiera investigado a la exmandataria Cristina Fern√°ndez de Kirchner (2007-2015), sino tambi√©n, por ejemplo, a funcionarios cercanos al presidente Mauricio Macri acusados de lavar dinero, como el director de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas. Pero ese no ha sido el caso. Lo que vemos repetirse es un patr√≥n unidireccional en la selecci√≥n de los juicios que se abren en las cortes. A las causas contra Lula y Fern√°ndez de Kirchner se suma ahora la que se pretende iniciar contra Correa‚ÄĚ, explica Ferrero.

‚ÄúPersecuci√≥n pol√≠tica‚ÄĚ

‚ÄúLula, Fern√°ndez de Kirchner y Correa siguen siendo l√≠deres electoralmente competitivos. Esto obliga a preguntar cu√°l es el objetivo de los procesos en su contra. En Brasil, Argentina y Ecuador, el nuevo establishment est√° instrumentalizando la Justicia para neutralizar a la oposici√≥n; se intenta desacreditar a toda fuerza de car√°cter progresista, manchando su historial y present√°ndola como particularmente susceptible de ser corrompida‚ÄĚ, sostiene el catedr√°tico de Bath.

Por otro lado, agrega, en esos pa√≠ses se procura aglutinar a las fuerzas de derecha y centroderecha, exponi√©ndolas a una ‚Äúagenda moral‚ÄĚ que convierte a la izquierda en su chivo expiatorio y distrayendo su atenci√≥n de las medidas de austeridad aplicadas por los nuevos Ejecutivos.

G√ľnther Maihold, subdirector de la Fundaci√≥n Ciencia y Pol√≠tica (SWP), de Berl√≠n, disiente.

‚ÄúYo no descarto que haya intereses pol√≠ticos en juego tras las querellas contra Lula, Fern√°ndez de Kirchner y Correa; sabemos que la b√ļsqueda de autonom√≠a del sistema judicial es un proceso lento en muchas naciones latinoamericanas. Pero, si el voto popular alej√≥ del poder a varios presidentes, si las investigaciones judiciales revelan que m√°s de un mandatario estuvo involucrado en actos de corrupci√≥n, si siempre nos quejamos de la impunidad que beneficia a los peces gordos, ¬Ņpor qu√© hablar de ‚Äėpersecuci√≥n pol√≠tica‚Äô cuando, por fin, exjefes de Gobierno est√°n siendo enjuiciados o son objeto de averiguaciones?‚ÄĚ, esgrime el investigador en entrevista con Deutsche Welle.

Amago de justicia

Por s√≠ sola, la magnitud del ‚Äúcaso Odebrecht‚ÄĚ hizo evidente las flaquezas, por no decir el grado de corruptibilidad, de los Ejecutivos latinoamericanos, a√Īade Maihold.

‚ÄúLo que hizo esa empresa constructora brasile√Īa mientras apuntalaba la pol√≠tica exterior de Lula fue aplicar un modelo de negocios seductor en toda la regi√≥n. Econom√≠a y pol√≠tica iban de la mano. Con la generalizaci√≥n del enriquecimiento il√≠cito que hemos visto en las alturas del poder, ¬Ņpor qu√© habr√≠a de extra√Īar que un pu√Īado de expresidentes sean llevados a comparecer ante una corte?‚ÄĚ, argumenta el polit√≥logo de Berl√≠n.

A ojos de Ferrero, el problema es otro: ¬Ņse est√° armando un espect√°culo con los exmandatarios s√≥lo para crear la impresi√≥n de que se hace justicia?

De todos los sistemas judiciales al sur del Río Bravo, sólo el de Chile le arranca discretas loas a Ferrero. Maihold no mete las manos en el fuego por ninguno.

‚ÄúEs que los sistemas judiciales no son homog√©neos. En cada pa√≠s latinoamericano lo que encontramos son archipi√©lagos de Justicia, magistrados puntuales que est√°n dispuestos a hacer su trabajo cabal e independientemente, a pesar de los peligros que eso entra√Īa. Existen n√ļcleos de autonom√≠a, ejemplos contados de disposici√≥n personal para el riesgo y para enfrentarse al poder pol√≠tico. Pero esas excepciones no son suficientes para aseverar que los sistemas judiciales de la regi√≥n han cambiado dram√°ticamente; √©stos tienen una larga lista de tareas pendientes para modernizarse‚ÄĚ, sentencia Maihold.

Tendencias Ahora