A través de una carta abierta publicada por el diario La Hora, Vasco Moulian respondió a los recientes dichos del actor Alfredo Castro, quien aseguró que hay aspectos del gobierno de José Antonio Kast que le recuerdan a la dictadura de Augusto Pinochet.
“Ayer hubo un evento de CinemaChile, que es la entidad público-privada que apoya el cine chileno, y está todo el mundo muy preocupado porque cada vez son menos los fondos que se dan”, comentó Castro en su paso por el programa ‘Influyentes’ de CNN Chile.
“Es la impronta de este gobierno, o sea, nunca hay una explicación. Yo que viví toda mi adolescencia, mi juventud en dictadura, me ha sido muy terrible vivir esta época, este momento, estos meses, porque hay un olor, un recuerdo, una manera, una estética de este gobierno que me remite absolutamente a la dictadura”, aseguró el intérprete de películas como ‘Tony Manero’, ‘No’, ‘Tengo miedo torero’, ‘El Conde’ y ‘Los colonos’, entre otras.
Como suele ocurrir, los dichos de Castro generaron un largo debate en plataformas digitales. En la red social X, de hecho, su nombre pulula hace dos días entre los conceptos más comentados por los usuarios locales del servicio.
La respuesta de Vasco Moulian a Alfredo Castro
En el texto titulado Carta abierta de Vasco Moulian a Alfredo Castro, el exejecutivo de Canal 13 respondió las críticas del actor chileno.
“Estimado Alfredo. Te escribo desde una contradicción. Te considero, sinceramente, uno de los grandes actores que ha dado Chile. Admiro tu talento, tu trayectoria y esa capacidad extraordinaria que tienes para incomodar desde un escenario o una pantalla. Precisamente por eso me parecieron tan desmesuradas, irresponsables y, francamente, ofensivas tus palabras al comparar el gobierno de José Antonio Kast con una dictadura”, escribió el jurado de ‘Fiebre de Canto’.
“Alfredo, tú sabes perfectamente lo que significa esa palabra. Viviste una época en que disentir podía tener consecuencias brutales. Por eso resulta particularmente grave utilizar el concepto de dictadura como una consigna para describir un gobierno que no te gusta”, añadió.
“Puedes detestar a Kast. Puedes considerar nefastas sus políticas culturales. Puedes reclamar por cada peso que se recorte, cuestionar sus prioridades y movilizarte contra ellas. Esa es la democracia. Pero tú mismo eres la prueba de la contradicción de tu argumento: puedes sentarte frente a una cámara, criticar duramente al Presidente y regresar tranquilamente a tu casa. Existe oposición, Congreso, elecciones, tribunales, prensa crítica y artistas que pueden decir prácticamente lo que quieran sobre el poder”, apuntó. “Eso, Alfredo, no es una dictadura”, dijo.
“Hay, además, una discusión que la cultura chilena lleva demasiado tiempo evitando. Durante décadas, parte importante del mundo artístico ha convivido con fondos, subvenciones y recursos públicos. Eso es perfectamente legítimo cuando existen reglas transparentes. Pero los recursos del Estado no pertenecen a los artistas, ni a la izquierda, ni a la derecha: pertenecen a todos los chilenos”, planteó.
“Por eso, cuando un artista que ha desarrollado parte de su carrera dentro de un ecosistema cultural financiado también con recursos públicos acusa de ‘dictadura’ a un gobierno que pretende modificar esas prioridades, inevitablemente surge una pregunta incómoda: ¿estamos defendiendo la libertad cultural o defendiendo un modelo de financiamiento al que algunos se acostumbraron durante décadas?”, se preguntó.
“Más aún, tratar de dictadura a un gobierno democrático puede convertirse en una excelente estrategia para obtener fondos concursables. Si después esos fondos son rechazados, siempre queda la posibilidad de presentar la negativa como una prueba de persecución o de censura, insinuando que el gobierno actúa como una dictadura. Es evidente el aprovechamiento político de ese lenguaje: se busca que, al momento de negar recursos públicos, las autoridades sientan que no pueden decir que no sin exponerse a nuevas acusaciones. Hay un aprovechamiento en tus palabras y en tu forma de hacer política”, escribió Vasco.
“Si existen antecedentes públicos que demuestran cuánto dinero has recibido directa o indirectamente de fondos estatales, discutámoslos con cifras sobre la mesa. Pero no confundamos una reducción, modificación o rechazo de fondos públicos con persecución política”, dijo. “Porque perder un fondo no es censura. Que el Estado no financie una obra no significa que la obra esté prohibida. Y que un gobierno no comparta tu visión de la cultura tampoco transforma mágicamente una democracia en dictadura”.
Ya al cierre de la columna, Moulian añadió: “Estimado Alfredo, sigue criticando. Sigue protestando. Sigue haciendo películas, teatro y diciendo todo lo que quieras contra Kast. Pero cada vez que puedas hacerlo libremente, recuerda la paradoja: esa misma libertad que utilizas para denunciar una supuesta dictadura es una de las pruebas más evidentes de que no estás viviendo en una”.
“Con respeto por el actor y profunda discrepancia con sus palabras. Vasco Moulián”, se lee al final de la misiva.