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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Eduardo Frei Ruiz-Tagle criticó el funcionamiento del sistema político chileno durante el seminario "La democracia y sus riesgos", advirtiendo que sin una mejora en este ámbito no se podrán resolver problemas como la delincuencia y el crecimiento. Frei cuestionó la falta de confianza en las instituciones y la falta de claridad en el informe del estallido social de 2019. En tanto, Felipe Larraín respaldó la necesidad de una reforma para mejorar la gobernabilidad. La diputada Joanna Pérez reconoció que la fragmentación política dificulta los acuerdos y abogó por una reforma que vaya más allá de reducir el número de partidos.

El expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle puso el foco en el funcionamiento del sistema político y la dificultad del Congreso para alcanzar acuerdos.

Durante el seminario “La democracia y sus riesgos: desafíos y camino institucional”, Frei advirtió que mientras el país no cuente con un buen sistema político, no se podrán resolver problemas como la delincuencia, la seguridad y el crecimiento.

Esto ocurre en medio de la discusión de una reforma que busca enfrentar la fragmentación y mejorar la gobernabilidad. El exmandatario cuestionó además la pérdida de confianza en las instituciones.

En ese contexto, también criticó el informe de la comisión investigadora del estallido social de 2019, señalando que aún existen aspectos que, a su juicio, no han sido suficientemente esclarecidos y que, tras las peleas y su cierre al interior de esta, la verdad aún no está dicha.

“Mientras no tengamos un buen sistema político, el problema de la delincuencia, el problema de la seguridad y el problema del crecimiento y el desarrollo no se van a conseguir. Con el Parlamento que tenemos no se va a conseguir por ningún motivo”, aseguró.

Asimismo, Frei llamó a no recurrir al populismo como una salida fácil y defendió los avances de Chile tras el retorno a la democracia. A su juicio, el desarrollo requiere instituciones capaces de generar acuerdos y responder a la ciudadanía.

En esa línea, Felipe Larraín, director de Clapes UC y exministro de Hacienda, respaldó avanzar en una reforma para mejorar la gobernabilidad.

“Mayor posibilidad de conseguir acuerdos. Hay tres temas importantes: La reforma del sistema político, pero voy a añadir otros dos. La seguridad, el crecimiento económico, solucionar nuestra emergencia de empleo”, dijo.

El debate se da en un Congreso marcado por la atomización política. La diputada y presidenta de Demócratas, Joanna Pérez, reconoció que la fragmentación dificulta los acuerdos, pero advirtió que una reforma no puede limitarse a reducir el número de partidos.

“Más fiscalización, auditorías mucho más transparentes. Esto no se agota solo con una reforma. Podemos ver una ley muy corta, muy cosmética, o ver los temas de fondo que están afectando al país”, planteó.

Pérez apuntó además a problemas de confianza y legitimidad de las colectividades. El proyecto de reforma al sistema político, impulsado por el entonces ministro del Interior, Álvaro Elizalde, se encuentra a la espera de la comisión mixta, que deberá resolver las diferencias entre las propuestas aprobadas por ambas Cámaras y la alternativa del Ejecutivo.

El desafío es reducir la fragmentación, facilitar mayorías estables y abordar los problemas de fondo que afectan la confianza y la capacidad de respuesta del sistema político y las instituciones.