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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Eliana Albasetti, modelo argentina radicada en Chile, comparte su vida entre la maternidad y el activismo animal. Junto a su esposo, Federico Koch, construyó un santuario para animales en Colina. En la siguiente entrevista con BBCL, Albasetti reflexiona sobre su paso por la televisión, su familia y el impacto en su vida. También habla de sus hijas y su compromiso con el veganismo.

Eliana Albasetti mantiene una vida activa, entre la maternidad y el activismo animal. Desde que llegó hace 17 años a Chile por un trabajo como modelo, la trasandina conoció Italia y España, pero fue en nuestro país que construyó una carrera como personalidad televisiva.

Oriunda de Lanús y del barrio Monte Chingolo -ubicado a media hora de Buenos Aires- Albasetti relata a BioBioChile sus comienzos en el país, además de la familia que armó con su esposo Federico Koch, su compañero en el programa juvenil Calle 7.

“Yo llegué a los 22 años y cumplí 44. Así que justo la mitad de mi vida la viví en Argentina y la otra mitad la viví en Chile”, detalla Eliana.

En ese sentido, la trasandina es categórica en señalar su amor por nuestro país: “me enamoré de Chile y me quedé”.

Con Koch, también la argentina comparte el interés por el veganismo y los animales. Así pues, también ambos son muy multifacéticos, ya que Koch es bombero y concejal por Colina y hoy Eliana se prepara para estudiar Filosofía.

Eliana comenta que con Federico, armaron un proyecto de vida que pocas parejas se atreven a realizar en estos días: “nos fuimos a vivir al medio de la nada, vivimos en un lugar donde compro agua, no tengo luz y uso paneles solares”, expresa sobre su hogar ubicado en la comuna de Colina.

“Vendimos todo en Providencia y compramos una parcela en Colina para poder tener animales”, indica Albasetti a BBCL, en relación al Santuario Empatía, el proyecto que acoge a los animales que la industria alimentaria dejó de lado.

“Cuando ya estaba con Fede y teníamos ya a la Emi [su primera hija], se me dio por anotarme en un voluntariado de Mirada Animal, que es un refugio en la comuna de Padre Hurtado y yo todos los domingos me iba a pasear perritos, a limpiarles el espacio, a compartir con ellos, e intentar darlos en adopción a través de fotos y videos. Luego Fede empezó a empaparse de todo esto”.

Profundamente conmovida por la situación de los animales, Eliana le abre las puertas de su refugio a vacas, cerdos, cabras, gallinas y otros animales que son explotados, menciona la activista. “Nos dimos cuenta que quizás el resto de los animales también lo pasaban pésimo, que había un montón de refugios de perros, pero si se cae una chancha de un camión no tenías dónde ubicarla. Entonces por eso se nos ocurrió el santuario”.

“Yo tampoco nací vegana, creo que la industria tiene todo muy bien armado para que la gente no se sensibilice con estos animales que son maravillosos”, plantea la trasandina.

La TV chilena según Albasetti

Ante el panorama televisivo, Eliana se tomó unos minutos para ahondar en el encasillamiento que sufre por ser una exparticipante de programas de telerrealidad, como Amor Ciego 2, Pelotón, entre otros. “Es un poco difícil y a mí me pasa que me cuesta que no me pregunten por un reality, aunque yo, en el último reality [Pelotón] que estuve fue hace 18 años”, cuestiona.

“Normalmente uno lo hace porque es una salida económica importante, aunque a veces piensan que no puedes hacer nada más en la vida”, reflexiona la también actriz.

Sin embargo, Eliana sin duda agradece las experiencias que vivió: “Me ha dado una pantalla y una posibilidad de la que la gente me conozca, que mis redes sociales sean potentes y que eso me dé la posibilidad de hacer un montón de cosas que me llenan”.

“Si no hubiera estado en la tele, quizás nunca habría conseguido tener un refugio de animales”, piensa. “Yo siempre fui superahorrativa y mi meta era tener un refugio de perros, que después en el camino mutó y se cambió hacia un santuario de animales, pero yo tenía claro que quería hacer algo lindo por ellos”.

“Hay chicas que les gustará comprarse carteras o hacer viajes que está buenísimo. La plata que uno gana, uno la puede gastar en lo que quiera”, sostiene la influencer, afirmando que igualmente la TV muestra una realidad que es bastante distorsionada. “Creo que la gente te insulta mucho a veces creyendo que te conoce y en realidad no te conoce tanto, como que la gente se arma un preconcepto de vos”.

“Eso puede llegar a ser lo peor, pero el resto encuentro que es todo fantástico. O sea, a mí la tele me ha dado mucho, la gente me ha dado mucho, yo soy una agradecida total”, menciona.

La mala onda de la farándula

“Obviamente como hoy en día vivimos mucho de las redes sociales, lamentablemente no podés como meterte en un búnker y no escuchar nada, como que sí o sí tenés que tener esa interacción con la gente, eso creo que es lo más complicado”, afirma Eliana sobre el hate [odio] de las redes sociales.

Aunque también advierte que los espacios de chismes, ya no son para ella: “La verdad es que no miro mucho programas de farándula, no me generan interés”, confiesa.

“Trabajé un año en Intrusos y en Intrusos Prime. O sea, yo era panelista de esos programas. Pero es algo que yo no volvería a repetir. O sea, lo hice, pues fue un trabajo, pero no es algo en lo cual ni loca volvería a trabajar”, añade a la presente redacción.

“No quiero estar dándole vueltas a cosas que quizás generan mala onda en otra persona o que le puedes complicar la existencia a otro. Entonces, quieras o no eso te desgasta mucho. No es un trabajo soñado hablar de los demás en absoluto. O sea, siempre que tenga otra opción, no quiero escupir al cielo, ¿no?”.

“Hay un mundo afuera, para hacer una infinidad de cosas”, resalta con determinación.

El amor de madre

Al hablar de sus hijas, a Eliana se le nota mucha ternura y orgullo en sus niñas. “Emilia, mi hija de 13 años, tiene un carácter fuertísimo. [Me da la impresión] que en la vida no va a tener problemas. Emilia tiene una postura ante la vida que es maravillosa y yo creo que de alguna manera ya le dejé eso”.

“Ella es capaz de todo, ahora quiere ser abogada, y yo siempre la tiro para adelante de que va a ser la mejor abogada del mundo, tiene todas las condiciones y sabe que mamá y papá siempre la van a apañar a muerte”, complementa.

“Y en mi chiquitina [Luján] que tiene 5 años, es una nena muy amorosa. Mi hija ya nació siendo vegana. Para ella es normal que la gente no se coma a los animales”, indica Albasetti.

Finalmente, la influencer afirma que todo lo vivido con Federico todos estos años y la familia que armaron, no habría ocurrido sin su paso por la televisión chilena: “no nos habríamos conocido nunca”, menciona con aire pensativo Albasetti.