VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Don Francisco, ícono de la televisión chilena, reveló que fue bígamo en el pasado en medio de sus 63 años de matrimonio con Temmy Muchnick. Pero su intensa dedicación a su carrera en programas como 'Sábado gigante' y la Teletón también afectó su relación con sus hijos, quienes sintieron su ausencia.

Hace más de seis décadas, el rostro insigne de la televisión chilena, Mario Kreutzberger, Don Francisco, se casó con Temmy Muchnick. Aunque su relación se ha caracterizado por su fortaleza, el animador de televisión reveló que en una oportunidad fue bígamo.

El conductor de televisión de 85 años conversó con Revista Velvet, donde relató cómo afectó su trabajo en las comunicaciones con su vida personal, la que en un momento estuvo en vilo.

He sido bígamo. Llevo sesenta y tres años casado… y sesenta y tres años dedicado a las comunicaciones. En algún momento se produce un desequilibrio entre el trabajo y el hogar. No es que yo no estuviera. Estaba… poco“, reconoció en un adelanto al que accedió BioBioChile.

Pero no solo su matrimonio se vio perjudicado por su longeva labor en programas como ‘Sábado gigante’ y la Teletón, sino que también la relación con sus hijos.

Cuando Vivi, Patricio y Francisco eran pequeños, una terapeuta les pidió hacer un dibujo de su familia. El resultado lo impactó.

En el centro de la hoja y más grande, estaba su madre, Temmy. A su alrededor los hermanos, y en la esquina, casi fuera del dibujo, una figura pequeña que lo representaba a él: “Fue un impacto muy grande. Me di cuenta de que tenía que cambiar”, confesó.

Por esto, con el fin de mejorar la relación con sus hijos, instauró que todas las tardes de los martes fueran completamente para ellos.

A partir del mediodía, sin excepciones, Don Francisco dejaba de trabajar. No respondía llamadas, no agendaba reuniones ni grababa.

“Ellos elegían. Ir al cine, comer un helado, salir a caminar, dar una vuelta en auto sin destino. Hasta hoy se acuerdan de los martes especiales. Uno viene al mundo para construir algo que continúe cuando uno ya no esté. También recuerdan los momentos en que no estuve”, recordó.