Antes de convertirse en la esposa de un futuro rey de Inglaterra y ser la mujer más famosa del mundo, la princesa Diana tuvo una complicada infancia marcada por la mala relación y posterior divorcio de sus padres.

Según ella narró a su biógrafo Andrew Morton, uno de sus primeros recuerdos fue ver cómo su padre abofeteaba a su madre. Lady Di era la hija del vizconde John Spencer y de Frances Roche, quienes se separaron cuando Diana tenía siete años.

“Recuerdo ver a mi padre abofetear a mi madre en la cara. Yo estaba escondida detrás de la puerta y mami lloraba. Recuerdo que mami lloraba mucho”, recordó, según escribió Morton en su libro Diana: en sus propias palabra.

“Fue una niñez muy infeliz. Mis padres estaban ocupados con sus problemas. Siempre veía a mami llorar. Papi nunca habló con nosotros de eso. Nunca pudimos preguntar, tampoco”, añadió.

Durante todo el tiempo, los niños también sufrieron con los frecuentes cambios de niñeras. Todas bonitas y elegidas por el conde.

Padrees de Diana
Padrees de Diana

En 1967 la pareja decidió divorciarse. En un principio Diana y su hermano menor Charles se quedaron con su madre, pero durante la Navidad de ese año, su padre no les permitió volver a casa. A las pocas semanas el hombre consiguió la custodia de todos sus hijos, gracias a que la abuela de Lady Di testificó a favor de él.

Pero lo peor estaba por venir. Además de las peleas constantes entre sus padres, donde ponían a los niños en el medio, en 1972 el vizconde inició una relación con Raine, condesa de Darthmouth.

La mujer tenía cuatro hijos y estaba casada con el conde Gerald Legge, de quién obtuvo su título noble, ya que ella era hija de un novelista y un oficial de la Armada.

Diana, que tenía 11 años al inicio de la relación, no estaba nada feliz con la nueva pareja de su padre y no toleraba a Raine, que era una mujer acaudalada, de gustos refinados, amada por la sociedad y apegada a las tradiciones.

Raine Spencer
Raine Spencer

“Cuando tenía 13 años nos mudamos a Northamptonshire (…) cuando murió mi abuelo (y su padre asumió como conde de Althorp) la vida tomó un gran giro porque mi madrastra Raine entró en escena, supuestamente de incógnito”, recordó la princesa.

“Ella solía unirse a nosotros, ‘accidentalmente’ nos encontraba en lugares e iba a sentarse. Nos llenaba con regalos, pero nosotros la odiábamos mucho porque pensábamos que nos iba a quitar a papi, pero en realidad ella estaba sufriendo de lo mismo”, reconoció la princesa a Morton. “Era muy inteligente y quería casarse con papi. Ese era su objetivo, y eso era todo”, dijo.

Raine se divorció del Conde de Dartmouth y se casó con el padre de Diana, en una ceremonia pequeña y secreta de la cual sus hijos no tuvieron idea.

Todos se fueron a vivir a Althorp, donde los niños llamaban “Acid Raine” a su nueva madrastra. La mujer quería controlar todo en el hogar que compartía con el conde Spencer. De hecho, según contó Lady Di, a la mujer le encantaba adornar absolutamente todo en navidad y nadie podía atreverse a abrir los regalos sin que ella diera la indicación.

Los años pasaron y la mala relación se mantuvo. Los hijos del conde no veían con buenos ojos los altos gastos de la mujer ni tampoco su carácter conservador.

En 1978, Spencer enfermó y su familia vio una nueva cara de su madrastra. Johnnie sufrió una hemorragia cerebral que lo tuvo entre la vida y la muerte, y su esposa se convirtió en su cuidadora personal.

“Raine básicamente nos bloqueó del hospital. No nos dejó ver a papi. Mi hermana mayor se hizo cargo y pudo verlo”, agregó. Sin embargo, la mujer lo trasladó a una clínica privada e instruyó a las enfermeras para que no dejaran pasar a nadie.

El hombre había tenido una traqueotomia, por lo que tampoco podía hablar o preguntar por sus hijos. “Sólo Dios sabe qué pensaba, porque nadie le podía decir algo”, recordó.

Sin embargo, Diana y una de sus hermanas lograron que una enfermera les permitiera visitar a su papá, quien finalmente se recuperó, pero “cambió su carácter” y se alejó de ellos.

“Era una persona antes y ciertamente alguien diferente después”, dijo Diana. “Si él viene a verme, viene a verme, pero si no lo hace ya no es mi problema”, expresó.

Raine también fue duramente criticada por redecorar el hogar de la familia en Althorp, mientras su marido se encontraba en el hospital y en un profundo coma.

Cuando se casó con el príncipe Carlos, su padre la llevó al altar, pero su mujer no pudo sentarse cerca de él. Al contrario, la madre de Diana y su nuevo esposo, se ubicaron cerca de la familia real.

En tanto, el conde Spencer tampoco apareció a saludar al público junto al resto de la familia, en el clásico balcón de Buckingham Palace.

Las cosas se salieron de control en 1989, en la boda del hermano de Diana. “Le dije lo que pensaba de ella. Nunca había sentido tanta rabia en mí. Fue porque mi padre y mi madrastra fueron muy descorteces con mi madre en el ensayo antes de la boda. Se negaron a hablarle y sentarse junto a ella. Pensé que por un día, por el bien de mi hermanos, todos podríamos ser maduros y llevarnos bien, pero me pareció increíble”, aseguró.

“Me encargué de expresar todos los reclamos de mi familia y no fue fácil. Mi padre no me habló por seis meses y Raine no me habla hasta ahora”, señaló en 1992.

“Pero apoyé a mi madre y ella me dijo que nadie la había defendido así en 22 años”, reconoció. “Le dije a Raine todo lo que pude”, comentó.

“Raine me dijo: ‘no tienes idea de todo el dolor por el que tu madre hizo pasar a tu padre’. Le dije ‘¿dolor, Rain? Esa es una palabra con la que no tienes idea cómo relacionarte. En mi rol y en mi trabajo veo gente que sufre de una manera que no te puedes imaginar… ¿y tu llamas dolor a eso? Tienes mucho que aprender’”, recordó Diana.

“Estaba tan enojada. Le dije ‘te odio tanto. Si supieras cuánto todos te odiamos por lo que has hecho. Arruinaste la casa, gastaste el dinero de papi… ¿y para qué?’”, sentenció.

Raine desató la furia de la familia al vender invaluables cuadros, vajillas y muebles que habían estado en la familia Spencer durante décadas. Según ella su objetivo era pagar los gastos de la mansión.

El padre de Diana murió en 1992, producto de problemas cardíacos. Raine de inmediato se fue de la casa en Althorp junto a sus hijos, para que el nuevo conde, el hermano de Diana Charles Spencer, se hiciera cargo.

Sin embargo, recibió una casa en Mayfair, donde residió hasta su fallecimiento, y una herencia de £4 millones.

Con el paso de los años, Diana intentó retomar su relación con Raine e intercambiaron varias cartas con palabras de buena crianza.

Raine murió 2016 a los 87 años. Fue enterrada en el cementerio North Sheen de Londres, donde durante años sólo contó con una cruz de madera para identificar.