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S√°bado 03 marzo de 2018 | Publicado a las 13:17
La desconocida historia de lucha de Di Mondo y su familia
Publicado por: Bernardita Villa
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No hay dudas de que Di Mondo fue el verdadero rey del Festival de Vi√Īa del mar. Desde el d√≠a que pis√≥ la Ciudad Jard√≠n, acapar√≥ las miradas y se convirti√≥ en un atractivo que la prensa no pas√≥ por alto.

Su extravagante traje en la Gala, su White Party y sus peculiares atuendos fueron cubiertos incluso por los noticieros de los canales. Y es que Di Mondo se gan√≥ el cari√Īo de la gente gracias a su simpat√≠a y espontaneidad.

Pero, ¬Ņqui√©n es el hombre real tr√°s “Di Mondo”? Ya sabemos que es un socialit√© que se rodea con la alta sociedad de Estados Unidos y que se viste con los mejores dise√Īadores de moda del mundo. Que es uno de los hombres m√°s fotografiados en Nueva York y que su estilo ha sido destacado incluso por el New York Times. Lo que pocos saben, sin embargo, es que su pasado est√° marcado por la lucha de sus padres por sobrevivir.

Nacido como Edmundo Huerta, Di Mondo es hijo de una pareja de esfuerzo. ‚ÄúMi pap√° (un exjugador de f√ļtbol) naci√≥ en Marchigue (Regi√≥n de O’Higgins) y mam√° en San Fernando, pero creci√≥ en Santa Cruz. Ellos, cuando se conocieron, fue amor a primera vista‚ÄĚ, asegur√≥ hace un tiempo en el programa Mentiras Verdaderas de La Red.

La relaci√≥n de la pareja fue puesta a prueba con el Golpe de Estado, pues el padre de Di Mondo estuvo desaparecido durante 75 d√≠as, sin que nadie supiera si estaba vivo o muerto. ‚Äú√Čl fue perseguido porque participaba en una cooperativa av√≠cola y, al parecer, era un dirigente muy importante y era un muy buen l√≠der. Hasta en la c√°rcel se convirti√≥ en un buen l√≠der‚ÄĚ, reconoci√≥ el socialit√©.

Por su parte, su madre, que en ese momento ten√≠a tres meses de embarazo (del hermano mayor de Di Mondo) jam√°s se dio por vencida y asumi√≥ que √©l estaba encarcelado. ‚ÄúMi mam√° le llevaba comida y ropa limpia todos los d√≠as, pero no sab√≠a realmente si estaba vivo‚ÄĚ, asegur√≥.

Al parecer, parte de esas cosas llegaban a manos del hombre, pues se las arregl√≥ para comunicarse con su esposa y hacerle saber que s√≠ estaba vivo. ‚Äú√Čl, ingeniosamente, tom√≥ un pedazo de papel confort y con la paja de una escoba y escribi√≥ puntito por puntito ‚ÄėEstoy bien. Te amo‚Äô. Lo dobl√≥ y lo puso en un par de calcetines, y en realidad no s√© c√≥mo mi mam√° lo encontr√≥‚ÄĚ, revel√≥.

El hombre sigui√≥ encarcelado durante tres a√Īos hasta que tuvo la oportunidad de irse de Chile junto a su familia. Eligieron Nuevo M√©xico (EE.UU.) para radicarse, ya que ten√≠an un familiar en la zona. ‚ÄúEn ese momento hab√≠a una amnist√≠a y muchos pa√≠ses estaban entrando para ayudar a los presos. Por suerte tuvo la oportunidad‚ÄĚ, afirm√≥.

Los padres de Di Mondo vivieron todo el proceso para salir del pa√≠s por separado y reci√©n se vieron en la puerta del avi√≥n. En todo momento, el hombre tem√≠a no encontrar a su familia en el lugar. ‚ÄúTodo ese proceso de irse fue bien traum√°tico‚ÄĚ, dijo el socialit√©.

Pero, a pesar de todo lo que tuvieron que vivir, Di Mondo aseguró que pocas veces se habló del tema en su familia, pues aseguró que su padre no guarda rencor ni tiene resentimientos.

De hecho, en una ocasión su papá se encontró con su torturador frente a frente, cuando trabajaba como instructor de karate. En medio de una clase se dio cuenta que el abuelo de uno de sus alumnos era el hombre que una vez le había disparado, pero no hizo nada al respecto.

‚ÄúMi pap√°s nos han inculcado que uno tiene que vivir sin cargarse con los problemas o las maldades de otras personas‚ÄĚ, relat√≥ el socialit√©.

A pesar de escapar de Chile, las tragedias para la familia a√ļn no terminaban. Cuando la mam√° de Di Mondo estaba embarazada de √©l, las cosas no fueron f√°ciles. Incluso los m√©dicos le advirtieron que pod√≠a perder al beb√©.

‚ÄúA los tres meses que mi mam√° me llevaba en su vientre, el doctor le dijo que hab√≠a posibilidad de p√©rdida y que necesitaba cuidado intensivo. Una amiga le recomend√≥ que tomara agua hervida con c√°scara de armadillo o de su anillo de oro de matrimonio para ayudar a asentar al beb√©, y as√≠ llegu√© a nacer en el amanecer del 15 de Agosto de 1983. Cuento esto porque esas circunstancias generaron en m√≠ una fuerza de amor y supervivencia‚ÄĚ, se√Īal√≥ Di Mondo en una antigua entrevista con revista Cosas.

‚ÄúHay momentos tr√°gicos que pasan en la vida que te quiebran, te destruyen o te hacen m√°s fuerte. En este caso, creo que nos hizo m√°s fuerte como familia‚ÄĚ, asever√≥ en el programa de La Red.

Pese a tener una buena vida en EE.UU., su familia decidi√≥ regresar a Chile cuando Di Mondo a√ļn era un ni√Īo. Se fueron a vivir a Santa Cruz, en la provincia de Colchagua, donde tuvo una infancia feliz. Se dedic√≥ a sus estudios y al taekwondo, convirti√©ndose en campe√≥n nacional, gracias a lo cual viaj√≥ por muchos pa√≠ses.

Una historia de amor no muy tradicional

Una de las cosas que muchos desconocen de Di Mondo es que estudi√≥ Ingenier√≠a en Administraci√≥n de Empresas, sin embargo, jam√°s ejerci√≥. Y es que con s√≥lo 22 a√Īos, un viaje a Miami cambi√≥ su vida.

Pocos meses después de la muerte de su abuela, de quien era muy cercano, Di Mondo fue a visitar a una tía en Florida (EE.UU.). Cerca de la casa de ella había un spa de lujo que estaba a punto de reinagurarse, y decidió asistir al evento.

All√≠ conoci√≥ a dos mujeres, con quienes tuvo una conexi√≥n inmediata. Una de ellas era una joven que tomaba fotograf√≠as para la secci√≥n de Vida Social de una revista. Tras conversar un rato, le asegur√≥ que √©l ser√≠a ‚Äúperfecto para su primo, Eric Javits‚ÄĚ.

A los pocos minutos, le presentó a la madre de Javits, quien también quedó encantada con su personalidad.

‚ÄúAl final de la noche, yo las acompa√Ī√© al auto‚Ķ y ellas llamaron a Eric. Le dijeron,’encontramos la persona para ti’‚ÄĚ, record√≥, aunque asegur√≥ que fue todo muy extra√Īo.

No obstante, Javits, quien es un connotado dise√Īador 27 a√Īos mayor que Di Mondo, se encontraba en el Paris Fashion Week, por lo que no pudo reunirse de inmediato con √©l. A los pocos d√≠as, recibi√≥ un mail de √©l manifest√°ndole que quer√≠a conocerlo y, que si iba a Nueva York, lo visitara.

Di Mondo no respondi√≥ el correo, aunque al tiempo volvi√≥ a llamar a las mujeres para saber de ellas, quienes lo convencieron de hablar por tel√©fono con el dise√Īador.

La conversación fue fluida y cordial y, tras ella, la entusiasmada joven le regaló a Di Mondo un pasaje para que viajara a Nueva York a conocer a su primo. Aunque lo dudó mucho, finalmente aceptó, pues nunca había pisado aquella ciudad.

‚ÄúCuando nos vimos fue ¬°INSTANTE!… Lo supe de inmediato. Puede que suene a telenovela, pero sent√≠ mi coraz√≥n latir“, coment√≥ a revista Cosas.

La pareja pas√≥ junta todo el fin de semana. “A los 10 d√≠as, volv√≠ por dos semanas. Despu√©s nos fuimos juntos a Palm Beach, a un almuerzo donde estaba su mam√°, sus t√≠os‚Ķ Regres√© a Chile a terminar mis estudios, vine a Nueva York a celebrar su cumplea√Īos en mayo. √Čl fue a Chile a celebrar el m√≠o en agosto, y el 31 de diciembre del 2006 me mud√© a la gran manzana‚ÄĚ, agreg√≥.

Desde entonces no se separaron m√°s y ya llevan m√°s de 10 a√Īos de relaci√≥n.

De la mano de Eric, Di Mondo se convirtió en un personaje que destaca por sobre el resto y alguien que no teme a mostrar quién es o decir lo que piensa.

Por ello es que tampoco lo pens√≥ mucho a la hora de cambiar oficialmente su nombre a Di Mondo. ‚ÄúLa idea surgi√≥ cuando decid√≠ crear mi propia empresa. Eleg√≠ Di Mondo con la ayuda de un experto en numerolog√≠a y me gusta porque en italiano significa ‚Äėde este mundo‚Äô, que es como siempre me he sentido. Es mi nombre oficial desde el 2 de mayo de 2012‚ÄĚ, agreg√≥.

Hoy Di Mondo se gan√≥ el cari√Īo de los chilenos, tanto como lo ha hecho Leonardo Farkas, y al parecer tampoco tiene la intenci√≥n de pasar desapercibido en cada una de sus visitas al pa√≠s.

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