Ante la polémica entre Chile y Argentina por los dichos de una autoridad militar trasandina, quien instó a “hacer presencia” en Magallanes por tratarse de una “llave bioceánica”, el senador Rodolfo Carter (Ind.-REP) cuestionó la respuesta del Gobierno chileno y aseguró esperar algo más “contundente”.
En entrevista con BioBioChile, el legislador por la región de La Araucanía aludió a un posible “plan” de autoridades argentinas para poner ambigüedad a los tratados con Chile. Por ello, pidió no “quedarse dormidos” y adoptar una actitud más firme ante ese tipo de declaraciones.
Asimismo, advirtió sobre el posible equipamiento de las fuerzas argentinas con la colaboración del gobierno estadounidense y remarcó que Chile se puede estar “quedando atrás” frente a ello y a las compras de las fuerzas de Perú.
Carter también tachó de “dramático” que diputados del Frente Amplio sean más duros, instando a que desde su sector se sea más firme. En esa línea, aunque advirtió que “nadie quiere una guerra”, concluyó: “Si sus mandos militares o algún general extraviado quiere volver sobre los pasos de Galtieri y Massera, que tenga claro que lo único que va a lograr es mandar al fondo del mar a sus marinos y a sus aviadores“.
Senador Carter cuestiona respuesta del Gobierno por soberanía de Magallanes
—¿Qué le pareció la respuesta del Gobierno por los polémicos dichos de la autoridad militar argentina?
Me hubiera gustado algo más contundente, porque Argentina ya conoce de estas respuestas; es lo que hace siempre Argentina: traspasa los límites, juega la ambigüedad, trata de plantear conflictos donde no los hay, y el gobierno chileno usualmente —da lo mismo el signo político— responde con lo mismo, una nota de protesta, decir que fue un malentendido, y esto no es un malentendido, esto no es una casualidad.
Cuando el jefe de la Marina, encargado de las cartas hidrográficas, cuando el jefe de la Fuerza Aérea hace este tipo de declaraciones, es parte de un plan mayor, no es un accidente. Si el comandante en jefe de la Armada de Chile o el jefe de la Fuerza Aérea chilena despacharan una declaración de esta naturaleza, sería un escándalo sin precedentes al otro lado de la frontera. Por lo tanto, reaccionar con una nota de protesta, un comentario más, o dar por superada la crisis de buenas a primeras, me parece que no es la actitud que yo hubiese esperado porque, además, esta historia ya la conocemos; no nos podemos quedar dormidos.
En 1881, en 1902, en el 58′ y en el 78, Argentina nos llevó al borde de la guerra producto de la debilidad de nuestros políticos y de la debilidad que tenían nuestras Fuerzas Armadas. Por eso, lo más importante para evitar una guerra que nadie quiere es que cualquiera que tenga la pretensión o la ambigüedad de apropiarse de alguna parte de nuestra soberanía, que tenga claro que el costo va a ser enorme. Y eso es lo que Argentina tiene que entender. Nuestro destino de paz, de progreso, de hermandad, que todos queremos, se basa en el respeto y en la certeza que tiene que tener cualquier militar que quiera seguir a Galtieri o a Massera y cruzar la frontera con las intenciones señaladas; les va a costar demasiado caro.
—Ahora, el biministro Alvarado dio por superada la polémica tras la declaración de la Cancillería argentina, ¿qué le pareció a usted esta declaración?
No desautoriza al militar, que es lo que correspondería, y vuelvo a insistir en esto de que tenemos que proteger conjuntamente la zona austral. Magallanes en su integridad es chileno, el Estrecho de Magallanes es chileno, y a mí me parece dramático que haya diputados del Frente Amplio que sean mucho más duros en este tema. Como lo dijo el diputado Brito (FA), el único derecho que tiene Argentina es a pedir permiso para entrar y salir del Estrecho de Magallanes; esa es la actitud que deberíamos tener frente a Argentina. Más allá de la cercanía política que podemos tener circunstancialmente con el presidente Milei, de los intereses permanentes del país y la seguridad de los chilenos, no admite dos lecturas; eso no puede volver a repetirse y se requiere una actitud mucho más firme.
—Desde Argentina han aludido a que la boca oriental del Estrecho de Magallanes les pertenece, ¿cree que ese tema no se ha zanjado suficientemente por las autoridades chilenas?
Te vuelvo a reiterar, esta es una historia que nosotros ya conocemos: 1881, 1902, los años 50′ y 60′, 1978. Argentina es el único país del mundo que declara un tratado insanablemente nulo de modo unilateral, faltando al honor de las naciones, que es el mayor compromiso que puede tener un país. La historia de Argentina en materia de violación de tratados internacionales es enorme, y hemos estado en varias ocasiones a punto de ir a una guerra que hubiera sido desastrosa para Chile, pero además porque nos pilló con Fuerzas Armadas muy mal equipadas. Entonces, como lo dije yo en el tweet, nadie quiere una guerra; yo quiero profundamente a Argentina, al gran pueblo argentino, pero lamentablemente sus militares, o algunos de sus militares, insisten en seguir a Massera y a Galtieri. Y eso no se lo vamos a aceptar; el gobierno chileno tiene que reaccionar de forma mucho más contundente. La frontera es inviolable y quien se atreva a cruzarla tiene que entender que lo que le espera es demasiado difícil de enfrentar.
—Llevando a lo concreto, ¿qué medidas debe tomar Chile con sus Fuerzas Armadas? ¿Mayor presencia en Magallanes? ¿Una declaración?
El día de ayer nos hemos enterado de que el gobierno norteamericano le regaló a Argentina 280 carros blindados para su infantería. ¿A dónde van a ir esos carros? ¿Van a cruzar el mar para ir a las Falkland (Malvinas)? ¿Van a ir a Brasil? ¿A dónde están destinados? Con la ayuda de Estados Unidos, hoy día Argentina se vuelve a equipar, y está en su derecho; yo no voy a intervenir en las decisiones soberanas de otra nación, pero tenemos que tomar nota de que Argentina se está equipando con la ayuda norteamericana. Y en la semana que recién pasó nos acabamos de enterar de que Perú está comprando tanques nuevos en Corea y acaba de firmar la segunda orden de compra por otros 12 F-16 Block 70.
—¿Nos estamos quedando atrás?
Nos estamos quedando atrás porque, objetivamente, es un problema, pero es la realidad, tener fuerzas armadas en el mundo moderno que sean disuasivas, modernas, es caro, es complejo, y no podemos quedarnos con lo que hicimos hace 20 años. Nuestros F-16 ya no son los mismos que en el año 2005; de hecho, los F-16 que está comprando Perú son una generación muy superior, tienen el radar AESA, que les permite ver a nuestros aviones 100 millas antes de lo que los vemos nosotros; eso es un salto tecnológico brutal. Y con Argentina, que naturalmente es un país más grande que nosotros, el nivel de apoyo que está teniendo de Estados Unidos significa que nuestros dos vecinos, con quienes tenemos historias complejas, se están equipando rápidamente y Chile se está quedando atrás.
Y le vuelvo a reiterar para que no se malentienda, nadie quiere una guerra, yo soy el que menos quiere una guerra; parte importante de mi familia está en Argentina y todos queremos vivir en paz. Es nuestro destino con Perú y con Argentina, pero especialmente con Argentina, que insiste permanentemente en desconocer los tratados y correr la pandereta de nuestro límite. Argentina tiene que entender que nosotros queremos paz, respeto, unidad, progreso, que es nuestro destino. Pero si sus mandos militares o algún general extraviado quiere volver sobre los pasos de Galtieri y Massera, que tenga claro que lo único que va a lograr es mandar al fondo del mar a sus marinos y a sus aviadores.