Las intensas lluvias en el norte de Chile han registrado aluviones y remociones en masa durante las últimas horas. En conversación con este medio, el geólogo y académico Darío Ormeño explica cómo se generan estos fenómenos y destaca la importancia de contar con alertas tempranas. Además, plantea la reubicación de personas y una mejor planificación territorial para evitar construcciones en zonas de riesgo.
La situación del norte de Chile ha dejado al descubierto, una vez más, la vulnerabilidad de zonas como Tocopilla ante fenómenos naturales como los aluviones.
Mientras las piscinas aluvionales colapsan y los vecinos son evacuados, la urgencia por comprender estos fenómenos y mejorar las medidas preventivas se vuelve impostergable.
En entrevista con BioBioChile, el geólogo y académico de la Escuela de Ciencias de la Tierra de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Darío Ormeño, aborda a detalle estos fenómenos, sus medidas de mitigación y prevención.
Junto con ello, se pone sobre la mesa la futura reconstrucción o reubicación en la zona, haciendo una alerta a lo que son las políticas públicas referentes a la planificación territorial.
Cuando el suelo no resiste: cómo se forman los aluviones
—En el contexto del potente sistema frontal que está afectando a la zona norte, ¿cómo se originan las remociones en masa o los aluviones?
Para precisar la respuesta, creo que es bueno dar el contexto de qué es una remoción en masa. Normalmente, la gente está acostumbrada al término porque actualmente se ocupa harto, pero una remoción en masa, por definición, es un movimiento de un bloque o de un material de roca o tierra de un nivel A a un subnivel B. Es algo que baja de nivel, que se cae finalmente. Dentro de la remoción en masa, dependiendo del tipo, ya sea porque es roca, barro o suelo, van a depender los factores que la condicionan.
Son fenómenos naturales que se producen por la gravedad. Como son cosas que se caen de un nivel superior a un nivel inferior, se entiende que por el peso normalmente se cae. Pero en algunos casos existen factores desencadenantes que rompen el equilibrio normal que tiene, por ejemplo, la ladera de un cerro, que van a producir una remoción en masa.
En el caso del norte de Chile, el factor desencadenante que más las produce son las lluvias, sobre todo las lluvias intensas. En las zonas montañosas tenemos suelos que normalmente son supersecos y que no tienen una capacidad de absorción de agua buena. Pueden ser suelos arcillosos o de baja porosidad. Entonces, si tenemos lluvias que son intensas en un periodo de tiempo muy corto, el suelo se puede sobresaturar en agua, generando finalmente un aluvión, que por definición es una corriente de barro con fragmentos de roca o de piedra.
—¿Qué factores meteorológicos y geográficos influyen en esta zona? ¿Hay algún factor más, además de la lluvia, que pueda provocar estos fenómenos?
Cuando hablamos de remoción en masa, hablamos de factores condicionantes y de factores desencadenantes. Los factores condicionantes son todos los que tienen relación con el terreno: la altura, la pendiente, la cercanía a las quebradas, la cantidad de vegetación que hay presente en la zona, todo lo que corresponde al terreno en general.
En Tocopilla están supercercanos a zonas de muy alta pendiente. Entonces, estar en zonas con altas pendientes, estar empinados, estar cercanos a quebradas, puede ser un factor que condicione a que sucedan remociones en masa con más frecuencia. Es como la gente que vive en el Cajón del Maipo: ellos saben que adentro del Cajón es fácil que haya remociones en masa porque están adentro de la montaña. Acá en Tocopilla es algo parecido, están muy cercanos a zonas con alta elevación.
Dentro de los factores desencadenantes, en el contexto actual donde tenemos altas precipitaciones, tener lluvias intensas en periodos de tiempo muy cortos genera que el suelo se sobresature en agua y se formen los aluviones. Otro factor desencadenante son los terremotos o los sismos de gran intensidad, pero en este caso son las lluvias.
—¿Cuáles vendrían siendo las zonas más riesgosas?
Cercanía a quebradas y cercanía a faldas de cerro o lugares de alta pendiente. Dentro de las faldas de los cerros también tienden a ser peligrosas. Eso es en factores condicionantes.
El colapso de las piscinas aluvionales y la falta de infraestructura
—Durante la tarde se advirtió sobre el eventual colapso de las piscinas aluvionales. ¿Son suficientes actualmente las obras de mitigación y las medidas de prevención existentes?
Yo creo que acá en Chile el gran problema que tenemos es justamente la falta de medidas de mitigación y prevención ante estos riesgos que, con todos los cambios asociados al cambio climático, son cada vez más recurrentes. Acá en Chile siempre se busca, o tenemos la costumbre de solucionar, cuando hay algún desastre. Por lo general, siempre pasa lo mismo: llueve, se quema, algo pasa y después juntamos plata y reconstruimos.
No tenemos la costumbre de pensar cómo podemos prevenir, por ejemplo, minimizar los daños. Y ahí entran muchas cosas en contexto: la planificación territorial, el no construir cerca de una quebrada o no construir a los pies de un cerro. Luego está la medida de mitigación, como las piscinas aluvionales que, si son pocas y la cantidad o el aluvión que se forma es de gran intensidad o envergadura, van a colapsar al tiro.
Otra cosa es la prevención: cómo se le alerta a la gente de que corre riesgo de un aluvión. Por ejemplo, cuando tiembla, llegan las alertas sísmicas. Se podría aplicar en algún punto que también existiera una alerta de riesgo de remoción en masa, pero no se hace, no se invierte en eso. El Senapred es la entidad que actualmente genera esto.
Antiguamente no se veía tanto y era algo de desconocimiento total. La gente no sabía lo que era una remoción en masa, no sabía cómo se formaba. Hoy en día, que se está avanzando en la temática y cada vez son más recurrentes, creo que se debiese optar por generar otros tipos de medidas de prevención, no solamente esperar a que suceda.
—¿Qué faltaría en el país para lograr una medida preventiva o de mitigación más segura?
Una medida buena para prevenir riesgo referente a pérdidas de vida sería tener un sistema de alerta temprana. Por ejemplo, que a la gente le llegara una alerta en caso de que en la zona lloviera por sobre un umbral. Te doy un ejemplo: que dentro de los próximos tres días caigan 100 milímetros de agua. Si hay un pronóstico de ese tipo, que a la gente le llegue una alerta y le diga: “Se avecina una lluvia intensa en los próximos días. Por favor, tener precaución por riesgo de remoción en masa”. Yo creo que sería una buena idea.
Dentro de lo que es la geología y las temáticas de la remoción en masa, existen unos mapas que se llaman mapas de susceptibilidad a remoción en masa. Estos mapas te permiten saber qué lugares son más susceptibles a que generen una remoción en masa. En palabras sencillas, dónde es más probable que se genere.
Esos mapas, dependiendo de las condiciones que tú le indiques, te generan una probabilidad. Entonces, si tú le agregas, por ejemplo, la variable de que existan lluvias en una zona en específico y tienes el registro de que en esa zona si llueven tantos milímetros se cae algo, tienes un indicio para decir: si ya pasó una vez, es muy probable que ahora pase de nuevo.
—¿Por qué se colapsan las piscinas aluvionales si se supone que están construidas para ese fin?
Como son piscinas aluvionales, igual que una piscina del común que conoce la gente, tienen un límite. Cuando son aluviones de este tipo, que son ya en volúmenes supergrandes, llegan a cierto punto en que las piscinas no son capaces de soportar o aguantar el volumen de barro que se junta o que cae o que se desliza.
Entonces, una medida podría ser construir más piscinas aluvionales o tener piscinas más grandes, sobre todo en estos casos en que se está viendo que las que actualmente hay construidas no sirven para soportar la cantidad de flujo que se escurre.
—Ante el pronóstico de nuevas precipitaciones, ¿qué señales de alerta deberían observar los vecinos para actuar a tiempo?
Lo primero sería evacuar las zonas que están inmediatamente cercanas a una quebrada. Esas son las zonas más críticas. Las personas que tengan casa contigua a una quebrada, lo mejor para prevenir pérdida humana es que evacúen.
Ahora bien, por los videos y las imágenes que he visto, hay muchas zonas que son las calles principales allá en Tocopilla, que se ve que el aluvión escurre y que no ingresa a las casas. Ahí el resguardo, más allá de cuidar las pertenencias —que creo que eso pasa a segundo plano—, es resguardar a la gente. Si se ve y se prevé que en las próximas lluvias que se vienen puede suceder lo mismo, lo mejor sería avisar a la población, evacuar a la gente, llevarla a zonas donde o bien no sean afectadas por los aluviones o estén más alejadas de los lugares donde están pasando estos cursos de barro.
Reconstrucción y planificación territorial: el desafío pendiente
—En cuanto a la reconstrucción, considerando que hay muchas estructuras que se perdieron definitivamente, ¿qué es lo recomendable?
Más allá de volver a levantar una casa en el mismo lugar, yo pensaría en la reubicación. Si ya hay casos de casas que se perdieron completamente por una remoción en masa, lo lógico sería pensar que puede volver a ocurrir una remoción en masa por ahí mismo. En esos casos yo optaría por reubicar las casas.
Ahí llamo también un poco a la conciencia y también hago una alerta a lo que son las políticas públicas referentes a la planificación territorial, que son los permisos de construcción que tienen las constructoras o las personas. Es algo similar a lo que pasa cuando la gente construye casas cerca de las laderas de los ríos: es muy común que esas casas se caigan, pero nadie les dice que no construyan. Entonces ahí también hay un tema con las políticas públicas, sobre todo en la planificación territorial. Hay mucha materia de investigación, hay mucha materia también de entrar a hablar de hasta dónde se permite la construcción en lugares donde es peligroso construir.
—¿El Gobierno debería intervenir o poner algún tipo de medida que diga que en ciertos sectores no se puede construir por la seguridad de las personas?
Yo creo que sí. Creo que existe la forma de intervenir, que es no dando los permisos necesarios para construir. Debería ser obligación, y si es que ya no lo es, que exista un estudio justamente referente a los riesgos que pueda correr una construcción frente, por ejemplo, a una remoción en masa.
Yo sé que se requieren porque trabajé en la comuna de Requinoa hace un par de años, donde estaban haciendo unos loteos de unas parcelas y a ellos les exigían que para poder construir en esas parcelas tenía que existir un estudio de remoción en masa, porque si no, no dejaban construir. Ahí era el Sernageomin el que tenía que emitir ese informe. Eso debiese ser necesario para todo tipo de construcción, sobre todo si estamos en zona de alto nivel de peligrosidad frente a una remoción en masa.
—¿Esta medida podría también adecuarse a otros tipos de emergencias frecuentes, como incendios?
Sí, ahí entran muchos riesgos en el mismo saco: incendios, remoción en masa, terremotos o construcciones cercanas a fallas geológicas, como estas noticias que salen siempre sobre lo que sucede con la falla San Ramón y los riesgos asociados. Son muchos los riesgos que existen y debiese haber un mayor control referente a los riesgos asociados a cada zona.
Por ejemplo, en el Bío Bío se habló mucho tiempo de si se iba a volver a construir en las zonas que se incendiaron, y ahí se habló en su momento de las leyes de uso de suelo, que son unas leyes que se estaban trabajando justamente por lo mismo: porque si ya se quemó en una parte, puede que si vuelve a haber vegetación y se vuelven a dar las condiciones, se vuelva a quemar. Son cosas que, si ya sucedieron una vez, es muy probable que sucedan de nuevo.
Hay que ser consciente de que volver a construir en esa zona es un riesgo latente para la población. Se entiende que hay una necesidad habitacional de la gente, pero en las condiciones adecuadas es como exponer a la gente a riesgo innecesario. Por eso digo que en estos casos de que sí hay una casa que se vio afectada por una remoción en masa y hay que reconstruirla, lo mejor sería reubicar esa casa a una zona donde no sea tan riesgoso que suceda una remoción en masa.
Gran parte del riesgo es una falta de educación en el sentido de que la gente no sabe a lo que está expuesta.
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