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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Panini, la editorial italiana líder global en impresión de álbumes y láminas coleccionables, enfrenta un boom con el Álbum del Mundial FIFA 2026, agotando stocks en España, Portugal, Brasil, Chile y México. El vacío de La Roja en la competencia genera nostalgia, compensada por la fiebre de compra y trueque de stickers. El éxito ha superado la capacidad de producción de Panini, causando escasez en quioscos y tiendas. A pesar de la alta demanda, la empresa no revela cifras.

La editorial italiana Panini posee el liderazgo global en la impresión de álbumes y láminas coleccionables. Cuenta con filiales en al menos 30 países, entre ellos Chile.

Desde España, el director general de Panini en ese país, Lluís Torrent, comentó que el Álbum del Mundial FIFA 2026 “ha sido un boom”, causando un furor que ha superado incluso su capacidad de producción, agotado existencias en los quioscos y llenado plazas para cambiar las láminas.

“El éxito es apabullante, no solo aquí en España, también en Portugal, Brasil, Chile o México”, dijo el ejecutivo.

Los chilenos se han mostrado ávidos de un Mundial que miran con nostalgia por la ausencia de La Roja por tercera ocasión consecutiva en este evento (compitió por última vez en Brasil 2014; y fue bicampeona de América en 2015 y 2016).

Pero ese vacío se ha llenado -en cierta forma- a través del campeonato que ha generado la compra del álbum y los stickers; y la interacción del intercambio de esas estampas.

Ni la longitud (se necesitan 980 láminas para completar las 48 selecciones que compiten en el Mundial) ni el precio son el principal problema para los coleccionistas, sino la falta de existencias en quioscos y tiendas, que cuando reciben nuevas remesas las agotan en cuestión de horas.

Para nuestro país, Panini se abastece de su fábrica en Brasil.

Por políticas de la empresa, los ejecutivos y voceros de la firma no detallan cifras.

Milton Benítez, gerente comercial de Panini Chile, reveló el pasado 6 de junio a BioBioChile que el furor en Chile incluso es seguido de cerca por la casa matriz en Italia.

Los consumidores son niños, hombres y adultos jóvenes, pero con un álbum de un torneo de esta magnitud se amplía también de forma masiva a las mujeres. En las cambiatones de stickers, agregó, también se ven adultos mayores “y todo el público que está consumiendo el producto”, señaló.

Sobre el mercado chileno, Benítez resaltó la importancia que tiene para Panini en la región, en conjunto con Argentina, Brasil y Colombia.

“Desde Italia ven a Chile. (…) El fenómeno que se da en Chile es observado desde Italia con mucha curiosidad, con mucho interés. Realmente es un mercado muy, muy poderoso dentro de Latinoamérica para Panini”, remarcó en el diálogo con nuestro medio.

El furor del álbum del Mundial desborda a Panini

Torrent complementó que el éxito de la colección los tiene “un poco a contrapié” y ha superado sus expectativas y capacidad de producción.

“A pesar de trabajar las 24 horas del día, las máquinas dan lo que dan”, sostuvo.

“Nos ha causado muchísimas roturas de stock en los puntos de venta. Hay bastantes quejas, que lamentamos. Pedimos que comprendan que ha habido un exceso de peticiones que nos ha llevado a esta situación”, indicó el directivo de Panini en España.

Lluís Torrent remarcó que el furor por esta colección ha llegado a la mayoría de los 130 países donde la empresa distribuye el álbum: “El éxito es apabullante, no solo aquí, también en Portugal, Brasil, Chile o México”.

Otra derivada de esta fiebre es el intercambio de láminas en plazas, una tradición que sigue más viva que nunca, o por internet.

Respecto de los inescrupulosos que falsifican esas piezas, el ejecutivo advirtió que en varios países están trabajando con abogados y que ya han conseguido acciones legales al respecto.

La odisea de los vendedores y coleccionistas

La escasez de láminas -y también de álbumes— ha sido tal que algunos quiosqueros de barrio han optado incluso por poner un límite de sobres por persona. Otros vendedores, menos benevolentes, han aprovechado para subir el precio de los sobres.

La escasez de los productos ha obligado a los compradores a peregrinar varias veces por semana a los quioscos.

Ante la falta de existencias para atender la elevada demanda, la maniobra decisiva de los compradores ha sido acudir a los quioscos a primera hora de la mañana y aprovechar ese momento para hacer acopio de bastantes paquetes de láminas.