El 1 de mayo de 2010, una riña ocurrida en dependencias de la Universidad de La Frontera (UFRO), en Temuco, región de La Araucanía, terminó con la muerte de Mario Urrutia Barra, estudiante de quinto año de Periodismo y hermano mayor del nacional comediante Diego Urrutia.
El humorista que estuvo en el Festival de Viña del Mar en el 2023, recordó recientemente en el programa de YouTube “En el ojo” la pena tras el asesinato de su hermano 10 años mayor que él: “Fue un golpe, él murió porque le pegaron, golpe de puño y pies”, explicó.
El asesinato del hermano de Diego Urrutia
Según informó en su momento BioBioChile, Mario, de 24 años, se vio involucrado en una pelea con Guillermo Eduardo Seguel Mora, estudiante de Agronomía de la misma universidad.
Los antecedentes expuestos durante la investigación dieron cuenta de que el conflicto se originó luego de una discusión relacionada con la polola de Seguel.
Conforme a lo informado en el juicio penal, la agresión ocurrió en las inmediaciones de uno de los hogares estudiantiles de la UFRO, donde Seguel golpeó reiteradamente a Urrutia con puños y pies, principalmente en la cabeza.
Tras el ataque, la víctima fue trasladada hasta la Clínica Alemana de Temuco, donde ingresó con muerte cerebral y falleció horas después debido a la gravedad de sus lesiones.
“Estuvimos las 24 horas mientras él estaba ahí como con muerte cerebral, sin ninguna chance de sanar“, relató el comediante en el mencionado podcast.
Condenado a presidio con libertad vigilada
Tras el hecho, Radio Bío Bío informó que Seguel se entregó voluntariamente a la Policía de Investigaciones (PDI) y quedó detenido por su responsabilidad en la muerte y fue acusado por la Fiscalía de homicidio calificado.
El caso llegó a juicio oral en 2011 y, tras una semana de audiencias, el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco resolvió recalificar los hechos y condenó a Seguel por el delito de homicidio simple, afirma una nota de La Tercera de aquel entonces.
Durante el juicio, el acusado manifestó su arrepentimiento y aseguró que nunca imaginó que la pelea terminaría con la muerte de su compañero. Por su parte, el padre de Mario y Diego sostuvo: “Sabemos que con la sentencia que haya no vamos a recuperar la vida de nuestro hijo”.
Días después del veredicto, el tribunal sentenció a Seguel Mora a cuatro años de presidio, con el beneficio de libertad vigilada, sin cárcel efectiva, bajo supervisión técnica de Gendarmería de Chile.
A casi dos años del crimen, la UFRO entregó a la familia de Mario su título póstumo de periodista y bautizó con su nombre una sala de televisión utilizada por estudiantes de Periodismo.