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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El nuevo presidente del directorio de TVN, Patricio Dussaillant, designado por José Antonio Kast, descarta cerrar el canal, afirmando que no es la voluntad del Presidente. Sin embargo, reconoce la inviabilidad financiera de la señal estatal, con una deuda de $56.000 millones a pagar el próximo año. Propone un financiamiento mixto, donde el Estado se haría cargo de la misión pública.

A solo días de haber asumido la presidencia del directorio de Televisión Nacional de Chile (TVN), el abogado Patricio Dussaillant —designado directamente por el presidente José Antonio Kast- abordó el complejo panorama que atraviesa la señal estatal.

En una entrevista con Diario Financiero, fue enfático en despejar los rumores que rondaban desde la campaña presidencial: cerrar el canal no está en los planes de La Moneda.

“Efectivamente ha habido un prejuicio de que un representante de este Gobierno venía a cerrar el canal. Pero no es la voluntad del Presidente de la República. No es lo que yo pienso tampoco”, aseguró Dussaillant, intentando calmar las aguas tras su aterrizaje el pasado 11 de abril.

Un modelo “inviable” y la mochila de la deuda

Pese al mensaje de continuidad, el diagnóstico del nuevo mandamás de Bellavista 0990 es crudo y coincide con lo que ya había alertado su antecesor, Francisco Vidal: TVN, tal como funciona hoy, es financieramente inviable.

El principal dolor de cabeza tiene cifras claras: $56.000 millones.

Ese es el monto de la deuda (correspondiente al crédito con aval del Estado otorgado en 2020) que vence a principios del próximo año y que, según Dussaillant, el canal simplemente no tiene cómo pagar bajo las condiciones actuales.

“La situación financiera hoy no permite construir una programación que sea más atractiva, que capte más audiencia y con eso más ingresos”, admitió el ejecutivo.

La apuesta por el financiamiento mixto

¿Cuál sería la hoja de ruta? El abogado apuntó, en la entrevista con Diario Financiero, a un sistema mixto.

La idea sería que el Estado se haga cargo de los costos que implica la “misión pública” de la señal, la cual genera gastos que la competencia privada no tiene.

Dussaillant planteó modificaciones para que los Gobiernos Regionales puedan aportar a las coberturas locales, argumentando que mantener centros en todo Chile tiene un alto costo operativo.

La señal internacional, complementó, es un servicio que no genera rentabilidad comercial, pero sí valor país.

El “elefante blanco” de Bellavista y la venta de activos

Respecto al patrimonio inmobiliario, el panorama es lento.

De los nueve inmuebles que el canal puso a la venta en regiones, solo se han logrado enajenar dos.

En tanto, el icónico edificio corporativo en Santiago sigue sin encontrar comprador.

Dussaillant explicó que la infraestructura —con nueve estudios sólidos y de difícil demolición— fue diseñada para una industria que ya no existe.

“Si apareciera un interesado, hay que evaluar los costos de traslado y dónde instalarse”, señaló.

El “deadline” es diciembre

La urgencia es máxima: el presidente del directorio advirtió que la solución para contener la deuda y redefinir el modelo de financiamiento debe estar lista antes de que termine este año.

“Estamos obligados a acordar algo”, sentenció, dejando claro que, de no mediar un nuevo diseño financiero, el fantasma de bajar la cortina del canal podría dejar de ser un prejuicio para convertirse en una realidad por fuerza mayor.