El precio del barril de brent para entrega en noviembre repuntó este jueves un 3,41%, hasta situarse en los US$106,60 al cierre de la sesión en el mercado de futuros de Londres, por temores de suministro tras un nuevo ataque de los rebeldes hutíes del Yemen contra objetivos militares en Arabia Saudí.
El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, avanzó US$3,52 en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense, en comparación con el precio de liquidación de la sesión anterior, cuando registró US$103,08.
El ‘oro negro’ ha continuado su tendencia alcista y acumula una subida de más del 6% en lo que va de semana, impulsada por la falta de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, así como por el aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, especialmente entre los hutíes del Yemen y Arabia Saudí.
El petróleo brent sube ante incremento de tensiones en Medio Oriente
La coalición militar liderada por Arabia Saudí que interviene en el Yemen desde 2015 afirmó este jueves haber interceptado y destruido seis misiles balísticos lanzados por los rebeldes hutíes yemeníes contra territorio de la monarquía árabe, que emitió alertas de emergencia en varias zonas cercanas al mar Rojo, así como en la ciudad sagrada de La Meca y la aledaña Taif.
Hasta el momento, los rebeldes hutíes no han reivindicado estas acciones, si bien anuncian prácticamente a diario ataques contra instalaciones militares y energéticas de Arabia Saudí, lo que ha aumentado entre los inversores los temores a interrupciones del suministro procedente del país.
Los insurgentes yemeníes, aliados de Irán, están desestabilizando a gran escala la economía de la monarquía árabe, que es el mayor productor de petróleo de la OPEP, con sus ataques contra infraestructura petrolera y oleoductos vitales para el transporte de crudo.
Los hutíes también mantienen un bloqueo marítimo para los buques vinculados a Arabia Saudí en el mar Rojo, que en el contexto de la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, era la principal alternativa de Riad para exportar su petróleo.
Precisamente, una coalición de 80 países exigió este jueves en la ONU la reapertura de Ormuz, condenó los ataques atribuidos a Irán contra sus vecinos regionales y alertó del avance de los hutíes hacia el estrecho de Bab el-Mandeb por sus riesgos para la seguridad marítima y el comercio internacional.