El Consejo de la Unión Europea (UE) dio este jueves el visto bueno definitivo al acuerdo que pactaron hace un año la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, aunque el bloque comunitario ha introducido salvaguardas para suspender su aplicación si Washington lo incumple.
Preferencias y salvaguardas
La UE ha otorgado así preferencias arancelarias a Estados Unidos a cambio de que Trump aceptase un gravamen del 15% a los productos europeos, en vez del 25% que pretendía imponer el año pasado, cuando inició su guerra comercial contra la mayoría de países del mundo.
El bloque comunitario también extiende la suspensión arancelaria a las importaciones de bogavante y concede un acceso preferencial a otros tipos de marisco estadounidense y a sus productos agrícolas no sensibles.
La Comisión Europea podrá suspender la totalidad o parte del acuerdo si Washington incumple sus compromisos o si las preferencias arancelarias a Estados Unidos provocan un aumento de las importaciones que amenacen con causar “graves daños” a la industria europea.
Debe entrar en vigor antes del 4 de julio
El pacto entrará en vigor una vez se publique en el diario oficial de la UE, un trámite que se prevé completar en los próximos días, antes del 4 de julio que Trump fijó como fecha límite, bajo la amenaza de introducir nuevos aranceles si la UE incumplía el plazo.
Preguntado por la amenaza de Trump, que también ha dicho que aplicará aranceles contra aquellos países que importen productos de zonas en las que no se respeten los derechos humanos, el portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill, evitó responder, acogiéndose al hecho de que la norma no se ha publicado aún en el Diario Oficial.
“El último paso en la implementación (…) será la semana que viene y en ese momento diremos algo más”, dijo en la rueda de prensa diaria de la institución.
No obstante, Bruselas espera que Washington cumpla el acuerdo porque “un pacto es un pacto”, continuó Gill, quien añadió que la UE espera seguir trabajando con Estados Unidos para poder rebajar aranceles a otros productos.
“Estamos comprometidos con una asociación transatlántica sólida y abierta con nuestro histórico aliado, pero la apertura debe ir de la mano con la salvaguarda de nuestros intereses”, dijo en un comunicado Michael Damianos, el ministro chipriota de Energía, Comercio e Industria de Chipre, país que ocupa la presidencia rotatoria de la UE.