En el marco de la junta anual de la Fundación P!ensa, el jefe de la billetera fiscal, Jorge Quiroz, enfrentó consultas de expertos frente a las recientes y complejas medidas de reordenamiento económico del Ejecutivo.
Usando referencias históricas, el secretario de Estado blindó su gestión frente al déficit.
Conforme a lo citado por Diario Financiero, señaló que su padre era profesor de castellano; y recurrió a la literatura clásica para responder a quienes cuestionan su hoja de ruta.
“No te preocupes, Sancho, de lo que ladran los perros. Es señal de que vamos avanzando”, expresó, parafraseando a El Quijote.
Al ser consultado sobre sus modelos a seguir en el cargo, Quiroz destacó a dos figuras que encabezaron Hacienda: de Hernán Büchi (1985 y 1989) elogió su manejo de la deuda externa y la apertura económica del país; y de Alejandro Foxley (1990 y 1994) el haber mantenido el impulso económico pese a los augurios de fracaso al inicio de la transición.
Asimismo, tuvo palabras para su “amigo” Felipe Larraín -exjefe de las arcas fiscales en el gobierno de Sebastián Piñera- reconociendo que en su caso la admiración profesional se mezcla con el afecto personal.
El costo de cuidar los gastos
Sobre su estilo personal y la percepción pública de su cargo, el citado medio redactó que Quiroz fue honesto al admitir la fricción que genera su rol.
“Trato de ser simpático, pero como les ando diciendo a mis colegas ministros que tienen que gastar menos, eso es antipático”, sostuvo.
Finalmente, el ministro destacó la repatriación de capitales como pieza clave del plan reactivador.
Definió esa medida como una oportunidad para quienes salieron del mercado local tras el estallido social: “Es un premio al que le dio susto el 18 de octubre; es la hora de volver a Chile”, dijo.