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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Pese al récord del precio del cobre, un informe de Cochilco revela que Chile producirá 6 millones de toneladas de cobre fino recién en 2033, seis años después de lo previsto, debido a desafíos estructurales como la disminución en las leyes del mineral y trabas regulatorias. Expertos advierten sobre no excederse con el buen precio y la necesidad de nuevos proyectos para mantener la producción. A nivel global, la demanda de cobre crece más rápido que la oferta, con el país liderando en volumen pero perdiendo participación.

Pese a que el precio del cobre alcanzó niveles récord, se confirmó una preocupación de los expertos.

De acuerdo a un informe de Cochilco, Chile lograría producir 6 millones de toneladas de cobre fino recién en 2033, es decir, 6 años después de lo que se tenía previsto.

El informe alerta sobre desafíos estructurales como la caída en las leyes del mineral, una cartera de proyectos limitada y mayores trabas regulatorias, que son un llamado de atención para el gobierno entrante.

Hito en producción de cobre se atrasaría

Expertos ya habían advertido que el sector minero no se debe “emborrachar con el buen precio”.

El sobrepaso récord de la barrera de US $6 la libra es el reflejo de un mundo cada vez más electrificado, una demanda global que avanza más rápido que la capacidad de la industria de generar nueva oferta. Y ahí es donde se dejan ver los desafíos.

De acuerdo al Informe Anual de Producción de Cobre en Chile 2025-2034, elaborado por Cochilco, la meta de alcanzar las 6 millones de toneladas anuales de cobre fino se alcanzaría recién en 2033, y no en 2027 como estimaba el reporte anterior.

Además, el repunte se observa recién a partir de 2032.

Aún así, la vicepresidenta ejecutiva de Cochilco, Claudia Rodríguez, señaló que eso no quita que se pueda producir el efecto contrario, aunque también hay otros factores menos estructurales que mirar: incidentes operacionales, contingencias climáticas, huelgas, etc.

“La experiencia en ciclos mineros previos demuestra que la industria cuenta con capacidades de ajustes en el corto plazo”, recalcó Rodríguez.

Que se mantenga la producción depende de la materialización de proyectos contenidos en la cartera de inversiones, pero dicha cartera sigue siendo limitada para sostener un crecimiento de largo plazo.

Entre los factores estructurales se encuentra la caída en las leyes del mineral, sumado a mayores exigencias regulatorias y la necesidad de una institucionalidad que otorgue mayor certeza jurídica.

Para Manuel Viera, presidente de la Cámara Minera de Chile, señaló que “el país adolece la falta de proyectos nuevos” y vaticinó “una tormenta perfecta si realmente no hacemos políticas públicas inteligentes para desarrollar y fomentar nuevos proyectos que agreguen valor”.

“Chile se ha quedado rezagado no tan solo en cobre, sino también en litio”, aseguró Viera.

A su vez, el informe proyecta que la producción mundial de cobre crecerá al menos hasta 2028, impulsada por nuevos proyectos greenfield -desde cero- y brownfield -mejoras de proyectos ya existentes- fuera de Chile, con países como la República Democrática del Congo liderando la expansión.

Chile seguiría liderando en volumen, pero su participación mundial bajaría del 23% en 2027 a 21,5% en 2030. Y nuevamente la solución sería ampliar la base productiva de manera estructural y asegurar el atractivo de Chile para invertir.