El Servicio de Impuestos Internos (SII) presentó una querella contra un clan familiar dedicado a la venta de productos agrícolas sobre los cuales el organismo detectó delitos tributarios con más de US$4 mil millones en perjuicio fiscal.
La modalidad del clan consistió en la emisión de cientos de facturas falsas con las cuales aumentaron indebidamente el crédito fiscal por IVA.
Además, el Servicio ya se había querellado contra este grupo en 2023 en Maule por delitos similares, causa que se encuentra desformalizada. En este sentido, el grupo se “ha ido trasladando de ubicación y replicando las irregularidades cometidas”, sentenció el subdirector jurídico del SII, Marcelo Freyhoffer.
El SII vuelve a querellarse contra clan familiar por millonario fraude al fisco
Para este caso, el SII estableció que entre 2022 y 2025, nueve sociedades ligadas a la familia -un matrimonio y dos hermanos de la mujer- emitieron 146 facturas falsas para luego traspasar el crédito fiscal “inflado” a las dos sociedades principales del clan, concluyó el Servicio.
En total, se estima un perjuicio fiscal por más de $4.704 millones en base a todos los delitos tributarios. Como fachada, se simuló el desarrollo de actividades relacionadas a la compra y venta de materias primas agrícolas como maíz, trigo, avena, frutas deshidratadas, entre otras.
Dentro de las maniobras constatadas por la institución está que, entre marzo de 2022 y diciembre de 2023, una de las sociedades a cargo del clan familiar declaró créditos fiscales asociados a 118 documentos tributarios falsos emitidos por 5 proveedores distintos.
Tras esto, usaron otra sociedad para aumentar el crédito fiscal de IVA con 28 facturas falsas entre enero de 2024 y febrero de 2025. Otra sociedad también incrementó artificialmente este crédito en sus declaraciones mensuales sin el sustento documental necesario.
“Los querellados actuaban como administradores de hecho, representantes legales, socios y/o gerente general de 10 sociedades mediante las cuales cometieron estos ilícitos (…) Para verificar la trazabilidad de las operaciones descritas en las facturas de venta emitidas, se efectuaron ciertas verificaciones, como el capital aportado, patrimonio, domicilio, activos, entre otros”, explicó Freyhoffer en un comunicado del SII.
Por ello, y sumado a otras digilencias, desde Impuestos Internos llegaron a la conclusión de que “los documentos tributarios electrónicos son falsos y que el grupo familiar estaba al tanto de todas las irregularidades cometidas”.