El Banco Central de Chile (BC) publicó el Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del segundo semestre de 2021, documento entrega “la visión del Consejo del Instituto Emisor respecto de los principales riesgos, vulnerabilidades y mitigadores para la estabilidad financiera en el país”.

El BC remarcó que el persistente impulso a la demanda local y cambios estructurales en el mercado de capitales, producto de liquidaciones forzadas de activos de inversionistas institucionales, han impactado significativamente los precios de activos. A ello se suma el deterioro de las finanzas públicas y un aumento de la incertidumbre.

“Todos estos factores han llevado las variaciones de las tasas de interés de mercado, el tipo de cambio y los valores bursátiles en Chile a los extremos de los movimientos internacionales y han comenzado a reflejarse en un deterioro de las condiciones financieras que afectan a los actores domésticos, como el costo de financiamiento para el Fisco, las tasas y plazos de créditos hipotecarios y la valorización de fondos previsionales”, alertó.

Estos desarrollos, agregó, limitan la capacidad del sistema financiero, empresas y hogares, para soportar nuevas correcciones y/o eventos disruptivos, los que han cobrado “mayor probabilidad de ocurrencia, tanto en el ámbito interno como externo”.

El IEF plantea que las medidas de estímulo dirigidas a los hogares, como los sucesivos retiros de ahorros previsionales y anticipos de rentas vitalicias, si bien han aportado liquidez adicional, también han golpeado fuertemente al mercado de capitales.

“(…) En el corto plazo esto ya se ha traducido en condiciones más restrictivas para los créditos de largo plazo para personas y empresas. Ejemplo de ello es lo ocurrido en los créditos hipotecarios, donde los plazos y la proporción del pago al contado han retornado a los niveles observados 20 años atrás”, transparentó el instituto emisor.

Un mayor deterioro del sistema financiero seguiría agudizaría este escenario, “afectando la capacidad de pago y fondeo del Gobierno, personas y empresas”, así como la solvencia de la banca.

El informe concluye que el amplio espectro de escenarios posibles, originados por el deterioro actual y potencial del mercado de capitales y un contexto internacional más desafiante, se encuentra “con una economía chilena más vulnerable y con menor espacio de política económica para mitigarlos”.

“(…) A ello se suma una política monetaria que se encuentra en una fase de retiro del estímulo, una fuerte depreciación de la moneda, y un mercado de capitales de menor tamaño con reducida capacidad para afrontar fluctuaciones”, detalló el BC.