La Segunda Guerra Mundial fue un proceso que, para muchos, fue catalogada como la más cruel de todas las guerras. Las fuerzas nazi de Alemania comenzaron a invadir gran parte de Europa y, donde todo empezó, fue Polonia.

Incontables son las atrocidades que fueron cometidas por las fuerzas del Führer durante aquella guerra, la mayoría de ellas ya son conocidas. Sin embargo, jamás se esperaría que fuera descubierto hoy, tras casi 76 años, un nuevo y aterrador hecho.

“Valle de la muerte”

Según la información que compartieron en un articulo en la revista Antiquity y que consignó Sciencemag, en las cercanía del pueblo polaco de Chojnice fue descubierta la evidencia física de dos masacres cometidas en el lugar. Allí, en el “Valle de la Muerte” se recuperaron joyas de las víctimas, casquillos de bala, huesos humanos quemados y más.

“Sabíamos que las víctimas estaban enterradas en algún lugar, pero hasta nuestra investigación nadie sabía dónde”, señaló el arqueólogo Dawid Kobiałka del Instituto de Arqueología y Etnología de la Academia Polaca de Ciencias.

El equipo de arqueólogos utilizó todo el material a su alcance, desde documentos de archivos y entrevistas con sobrevivientes hasta escaneos láser y excavaciones para poder hallar donde estaban los cuerpos escondidos por los nazi.

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Investigación etnográfica | D. Frymark

“hasta ahora no se han realizado investigaciones en un sitio de la Segunda Guerra Mundial como este”, informó la arqueóloga de la Universidad de Viena, Claudia Theune.

Para el arqueólogo Alfredo González-Ruibal del Instituto de Estudios del Patrimonio del Consejo Nacional de Investigaciones de España, esto “agregó otra categoría de escena del crimen”.

El descubrimiento

En primera instancia, el equipo comenzó a investigar archivos para encontrar informes sobre la marcha forzada. Luego entrevistaron a sobrevivientes, incluidos varios cuyos padres murieron en 1939.

Además, compararon las fotografías aéreas que fueron tomadas por los aliados en los últimos días de la guerra con escáneres láser del suelo del bosque moderno, en ese momento detectaron una línea de trinchera debajo de una espesa vegetación.

Utilizaron un radar de penetración en el suelo y otras técnicas no invasivas para identificar las alteraciones del suelo que podrían indicar fosas de enterramiento a lo largo de la zanja. Todo esto los llevó a concentrarse en una zona boscosa en las afueras de la ciudad.

En julio de 2020, utilizaron un detector de metales para descubrir una densa colección de casquillos de bala, botones, anillos y un reloj de pulsera que se detuvo unos minutos después de las 5 en punto. El lugar logro traer de regreso el terror que sufrieron en aquella época cuando encontraron que había una capa que contenía trozos de huesos humanos quemados.

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Objetos recuperados | D. Frymark

La evidencia convenció a Kobiałka de que habían encontrado el lugar de la masacre de 1945. “Utilizamos todos los métodos arqueológicos posibles”, señaló.

Pese a que fue descubierto en 2020, las grandes atrocidades cometidas por los nazis en el valle y lo lejos que llegaron para ocultarlas, hacían que este descubrimiento fuese difícil de estar seguros. El sitio es “muy complejo”, dijo González-Ruibal. “Se usó en diferentes momentos (la fosa) y se destruyeron pruebas, pero aún así se ha podido recuperar mucha información e incluso identificar a las personas”, agregó.

De regreso al valle

Nuevamente y con fondos adicionales del Ministerio de Cultura, Patrimonio Nacional y Deporte, el equipo de Kobiałka regresó a Chojnice este verano. Durante los próximos meses los investigadores excavaron tres fosas funerarias llenas de cenizas, huesos y más de 4 mil artefactos, incluidos cientos de proyectiles, todos presumiblemente de la masacre de 1945 por parte de los nazi.

Además, se encontraron objetos de valor como medallones, encendedores y un anillo de bodas de oro grabado, lo que sugiere que los soldados nazi estaban más preocupados de encubrir su crimen rápidamente que en saquear los cuerpos.

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Foto aérea de la zona | D. Frymark

Los arqueólogos compartieron que recuperaron más de 1 tonelada de huesos humanos. “Esa cantidad parece confirmar los registros históricos de que 400 o 500 personas murieron y fueron quemadas en la masacre de 1945” informó Kobiałka. “Soy un arqueólogo experimentado, pero nunca había experimentado algo como esto. Fue realmente un horror” destacó.

Toda la información recopilada sirvió para que, tras un análisis por parte de un experto en balística de los más de 400 balas y casquillos recuperados, se identificase que el crimen fue realizado por pistolas comúnmente utilizadas por la Gestapo y las unidades policiales alemanas. “Es importante que hayan encontrado evidencia sobre las personas que fueron asesinadas y los perpetradores”, aclamó Theune. “Encontraron pruebas de que era un crimen nazi” finalizó.