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El clásico basado en el relato de Luis Sepúlveda, "Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar", llega a Puerto Montt este jueves de la mano de la compañía Teatro del Canto. La obra, estrenada en 2015, narra la historia de un gato que cumple tres promesas relacionadas con un huevo dejado por una gaviota moribunda por la contaminación del mar. La propuesta teatral combina alto nivel artístico, música y lo lúdico, abordando temas profundos como vida, muerte, abandono y convivencia entre seres humanos y animales.

Este clásico, basado en el relato de Luis Sepúlveda, es una de las obras chilenas más valiosas dedicadas al mundo familiar. Se exhibirá este jueves en Puerto Montt.

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar fue estrenada en 2015 por la compañía Teatro del Canto. Ella narra las tres promesas que hace un gato respecto del huevo que una gaviota le deja luego de llegar moribunda, debido a la contaminación con el petróleo derramado en el mar.

El felino y sus amigos cumplieron al pie de la letra su compromiso. No se comieron el huevo, defendieron al polluelo desde que nació y, después, le enseñaron a volar hasta que, por ley de la vida, creció y se unió a sus congéneres.

Junto con recoger las ideas y emociones que dinamizan el relato escrito en 1996 por Luis Sepúlveda (1949-2020), la propuesta teatral suma a su alto nivel artístico lo musical y lo lúdico.

Esta alianza construye un juego escénico que aborda temas profundos y trascendentes: vida y muerte, abandono y acogida, convenciones y diversidad, además de la vida comunitaria humana y animal.

Asimismo, al dotar de cualidades pensantes y parlantes a los animales de tierra, mar y aire, esta entretenida y extraordinaria propuesta fortalece una visión de la sociedad real, con sus contradicciones y bondades.

Este sincretismo le otorga vida propia a la puesta en escena, sin que ningún personaje pierda su propia naturaleza.


Fortunata, de Flo. Inspirada en “La historia de la gaviota y del gato que le enseñó a volar” de Luis Sepúlveda.

Canto y encanto

El montaje es un torbellino continuo de escenas que se ordenan de una manera dinámica, llenas de humor y emotividad, en una cadencia que se considera adecuada para el público infantil que asiste junto a sus padres.

La música, el canto, el baile y el cuentacuentos son asumidos por el cuerpo actoral de una manera juguetona compleja en sugerencias e ideas, con todos los instrumentos a la vista.

Incluso, los espectadores pueden observar en directo toda la mecánica escénica de esta propuesta de teatro de objetos: artículos de uso cotidiano que integran la escenografía o que se transforman en personajes, nidos o escondites, entre otros usos.

La polifonía instrumental y musical en vivo, generada por todo el elenco, constituye un factor esencial en la obra. No solo por su calidad interpretativa, sino también por su función de crear atmósferas incidentales (como el viento, graznidos y sonoridades portuarias) y construir el entorno emotivo.

A esto se agrega un vestuario muy bien confeccionado, con texturas relacionadas con la vida del puerto y otras caracterizaciones con accesorios pequeños. Además, hay un trabajo de maquillaje suave que sugiere lo felino.

Entre todos hacen que los instrumentos, la utilería funcional, el canto y la dimensión actoral grafiquen, orienten, expliquen y sugieran detalles que no se actúan o narran.

La historia de la gaviota y del gato que le enseñó a volar, foto de Jorge Sánchez

Matriz vertiginosa

María Izquierdo, como directora, instrumentista y narradora, destaca por su versatilidad vocal, el énfasis en el gesto corporal que propone al elenco y su capacidad para lograr que el conjunto desarrolle sus diálogos sin que se pierdan los detalles, con pausas que incentivan la imaginación.

La directora desarrolla el relato de manera cálida y activa, e imprime un ritmo vertiginoso a la obra, resalta los momentos de humor y fortalece una narración compartida en lo actoral y coral.

Dentro de esta matriz, tanto o más importante que lo anterior, la puesta en escena mantiene la fidelidad temática, por lo que la historia proyecta con fuerza la solidaridad, la tolerancia y la superación, además de la diversidad y el aprecio por la ecología presentes en la obra original.

Este excelente traspaso de un texto literario al teatro demuestra que la calidad artística puede y debe estar siempre presente en las obras que tienen a los niños, adolescentes y a la familia. Lo prueba Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar. Es una propuesta de excelencia por lo inteligente de su universo temático y el alto nivel artístico en su realización.

La historia de la gaviota y del gato que le enseñó a volar, foto de Jorge Sánchez

XXXVII Temporales Internacionales

de Teatro de Puerto Montt
03 al 25 de julio 2026

Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar

Autor: Basado en la novela corta homónima de Luis Sepúlveda
Dramaturgia y adaptación libre: María Izquierdo
Dirección: María Izquierdo, Elvira López Alfonso
Elenco: Cía. Teatro del Canto (María Izquierdo, Elvira López Alfonso)

Diseño integral: Gabriela González
Músico en escena, diseño sonoro y atmósferas: Cristián Molina
Producción técnica: David Núñez

Casa del Arte Diego Rivera.
Quillota 116. Puerto Montt.
Jueves 16 de julio, 16.00 y 19.00 horas.