Una compleja polémica en Argentina enfrenta a un funcionario del gobierno de Milei, Enzo Ferreira, dirigente emblemático de La Libertad Avanza en Tucumán y coordinador de la Radio Nacional en dicha provincia, con familiares de Mercedes Sosa, luego de que saliera a la luz un ofensivo comentario contra la histórica cantante trasandina.
Se trata de un mensaje publicado en la red social X a nombre de Ferreira, donde se refiere a Sosa como “gorda comunista” al repostear otra publicación que señalaba: “Esta gorda fue un cáncer”.
En la plataforma digital, Ferreira defendió sus dichos: “Solo hice una descripción física e ideológica”, apuntó sobre el tweet original, que se gatilló alrededor de las reacciones del show de Bad Bunny en el Super Bowl 2026.
Tras darse a conocer el hecho días atrás, el tema provocó controversia al otro lado de la cordillera. Y desde el Ente Cultural de Tucumán, organismo público dependiente del Gobierno de la Provincia encargado de promover, regular y gestionar la política cultural en la zona, la respuesta al dirigente fue enfática.
“Es inadmisible que discursos de odio, violencia simbólica y desvalorización circulen en el espacio público, y más aún cuando provienen de personas que ejercen funciones institucionales”, apuntaron mediante un comunicado.
“El ruido de las redes es pasajero; la voz de Mercedes, como nuestra tierra, es eterna”, agregan.
Mediante una carta abierta, la familia de Mercedes también respondió a Ferreira. “Mercedes Sosa no fue solo una cantora; fue la voz de un continente que encontró en su canto un refugio en tiempos de silencio”, aseguraron.
“Su memoria no necesita defensa. Como familia, trabajamos permanentemente en la difusión de su obra y elegimos no responder al odio con más odio, porque como Mercedes nos enseñó, la mejor respuesta es la construcción cultural. Seguiremos trabajando en la protección de su legado que es de todos y todas, y para todos y todas”, añadieron.
A través de su cuenta en Instagram, y luego de las mediáticas esquirlas de la controversia, Ferreira profundizó en lo sucedido.
“Soy periodista, pero por no pertenecer a un establishment periodístico jamás recibí el apoyo de medios tradicionales ante los avances sobre mi libertad de expresión y prensa”, dijo.
“Toda una operación política buscó desviar la atención para hablar de mí y un tuit. ¿Estuve mal? En parte sí y lo reconozco, pero hay cosas innegables que, como periodista, siempre voy a sostener con pruebas y argumentos. La cultura va mucho más allá de defender figuras emblemáticas, también tiene que ver con nuestras prácticas como ciudadanos y/o autoridades”, cerró.