Artes y Cultura
Jueves 20 diciembre de 2018 | Publicado a las 16:30
Balada para la ciudad muerta: Típico del poeta arrasado de bacanal, ternura y fuego
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De casualidad. O azar. Sólo por eso usted lee estas palabras. Porque bien fácil pudieron quemarse una noche de bacanal con chuico, vino y fuego. Privilegio de poetas. Desmadre que sólo uno de los grandes se puede conceder. Alfonso Alcalde (1921-1992)… y su Balada para la ciudad muerta.

Por Marcel Socías Montofré

‚ÄúFue un trabajo inmaduro y precipitado‚ÄĚ, se defendi√≥ alguna vez Alcalde. Porfiado intento de evitar la propagaci√≥n de sus versos. De mantenerlos in√©ditos.

Pero le fue mal. Porque no sólo se salvaron del fuego desquiciado y exquisito. También echaron dedo para que el tiempo les diera un aventón. Y han llegado hasta aquí. Ahora. Poemas inéditos. Poemas épicos. Sonetos. Salmos. Canciones. Excesos. Perfectos excesos.

Tonalidades y variaciones de Alcalde, el poeta soslayado.

Genial poeta. Si hasta Neruda le aplaudi√≥ estos versos de la ciudad muerta. ‚ÄúT√ļ, Alfonso, de las ciudades marinas traes humo y lluvia en tus manos‚Ķ‚ÄĚ.

Mala idea. Casi un abrazo del oso el de Neruda. Porque Alfonso no quería tal responsabilidad. Quería escribir. Y pasarla bien. Que no es lo mismo pero es igual cuando la vida se lleva a extremo.

‚ÄúEl hecho de llevar una presentaci√≥n de Neruda ‚Äďuna de las primeras que dedic√≥ a un joven escritor- significaba una enorme responsabilidad‚ÄĚ, dec√≠a Alfonso.

Y Alfonso no quer√≠a esa responsabilidad. M√°s bien, Alcalde quer√≠a por √ļnica responsabilidad vivir al m√°ximo. Sin miedos. Y por eso fue y quem√≥ el libro.

Ni sant√≥n, ni mesi√°nico, ni peque√Īo dios. Tan s√≥lo un poeta profundamente humano. Tuberculoso, a veces sin dinero, borracho y solitario. Hasta vivi√≥ en un prost√≠bulo. Pasaba hambre. Tipo genial Alcalde. Profundamente humano.

‚ÄúCuando apareci√≥ el libro ‚Äďrecordaba Alfonso- compr√© varios chuicos de vino, invit√© a mis amigos y, despu√©s de festejarlo, quem√© toda la edici√≥n. Al quemarlo naci√≥ la idea de El Panorama ante nosotros, el libro que ya no me abandonar√≠a m√°s. Pablo se enoj√≥ conmigo. Quien quema un libro es un bruto, dijo‚ÄĚ.

Bruto o no, lo cierto es que La Ciudad… estuvo desaparecida desde 1947. Y eso la convirtió en objeto de culto. Medio chamuscado. Pero objeto de culto al fin y al cabo. Y al fin regresa gracias a Ediciones Biblioteca Nacional.

¬°Ah!… por cierto y sin √°nimo de spoiler: la ciudad no est√° muerta.
Tiene buen Alcalde. Si hasta para suicidarse fue buen poeta.

Ediciones Biblioteca Nacional (c)
Ediciones Biblioteca Nacional (c)

Balada para la ciudad muerta
Alfonso Alcalde

Ediciones Biblioteca Nacional
2018.

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