Blogs
C√≥mo el caso de Arturo Vidal ilustra que la “Ley Emilia” es una aberraci√≥n jur√≠dica
Publicado por: Rodrigo Leal
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

El 16 de septiembre de 2014 entr√≥ en vigencia la ley 20770. En adelante simplemente ‚Äúley Emilia‚ÄĚ.

Es la propia ley la que se titula a s√≠ misma en el diario oficial ‚Äúmodifica la ley de tr√°nsito, en lo que se refiere al delito de manejo en estado de ebriedad‚Ķ‚ÄĚ hasta ah√≠ estamos muy bien, pero luego agrega‚Ķ ‚Äúcausando lesiones graves, grav√≠simas o con resultado de muerte‚ÄĚ, lo que es una aberraci√≥n jur√≠dica por lo que paso a exponer.

Pongamos de ejemplo lo que acaba de ocurrir con Arturo Vidal. √Čl choc√≥ ebrio, no bajo la influencia del alcohol sino ebrio y las lesiones que caus√≥, a menos que determine otra cosa el tribunal, no fueron ni graves, ni grav√≠simas y afortunadamente tampoco caus√≥ la muerte de nadie, s√≥lo provoc√≥ da√Īos. ¬ŅQu√© es lo que pedir√° la fiscal√≠a entonces? La suspensi√≥n condicional del procedimiento por un a√Īo y que se le repararen los da√Īos al veh√≠culo del conductor con que choc√≥ y la suspensi√≥n de la licencia por 2 a√Īos. O sea, quedar√° en libertad.

Ahora vamos al plano teórico, cuál sería el escenario de Arturo Vidal si POR COSAS DEL DESTINO (el destacado es importante) hubiese causado la muerte del conductor del otro vehículo involucrado.

La pena ser√≠a de presidio menor en su grado m√°ximo (3 a 5 a√Īos), inhabilidad perpetua para conducir, multa y comiso del veh√≠culo (comiso que trat√°ndose del Ferrari que tiene Arturo Vidal cobra mayor importancia). Y la ley Emilia agrega que esta pena se impondr√° conjuntamente con las que corresponda seg√ļn el art√≠culo 74 del c√≥digo penal, lo que significa que conjuntamente se le podr√° imponer m√°s pena.

Por otro lado en la conducción en estado de ebriedad no se puede hacer valer la irreprochable conducta anterior.

En resumidas cuentas, si Arturo Vidal, POR COSAS DEL DESTINO en vez de haber chocado y causado lesiones leves hubiese dado muerte a quien iba sentado en el otro veh√≠culo EN ESTE MOMENTO ESTAR√ćA EN PRISI√ďN PREVENTIVA y muy probablemente tendr√≠a que pasar al menos 3 a√Īos preso.

¬ŅQu√© es lo aberrante en la ley Emilia? No es que el que una persona termine en la c√°rcel por haber cometido un delito sino que esa persona termina en la c√°rcel nada m√°s ni nada menos que POR SU MALA SUERTE, o sea, se est√° condenando a una persona por el resultado de su delito, lo que es absolutamente impredecible para √©l.

O sea, no se est√° condenando la intenci√≥n de cometer una acci√≥n delictiva. Tampoco se est√° condenando un actuar negligente que provoc√≥ da√Īo, sino que su mera mala suerte.

Supongamos que el conductor del otro veh√≠culo hubiese transportado dentro de √©l un televisor de un tama√Īo considerable, y que al chocar con el autom√≥vil de Arturo Vidal este hubiese golpeado la cabeza de aquel conductor y esto le hubiese provocado la muerte. En este momento Vidal estar√≠a en prisi√≥n preventiva y lo importante aqu√≠ es preguntarnos, ¬Ņqu√© medida podr√≠a haber tomado Vidal para evitar que el conductor del otro veh√≠culo introdujera un televisor en su autom√≥vil?

O supongamos que el auto con que choc√≥ Arturo Vidal, en vez de caer como lo hizo, hubiese ca√≠do a un r√≠o y esto le hubiese provocado la muerte a la persona que iba adentro, nuevamente, ¬Ņqu√© probabilidad de predecir esto hubiese tenido Arturo Vidal? Ninguna.

O sea estaríamos metiendo a Arturo Vidal a la cárcel no por su actuar negligente, no por querer hacer el mal, que es lo que se debe castigar, sino por su MALA SUERTE.

Para dejarlo a√ļn m√°s claro con un ejemplo: un hombre prende fuego a una casa deshabitada. Sin que √©l supiera que estaba ah√≠, las llamas alcanzan una bodega contigua con explosivos, que matan a 20 personas. ¬ŅSe le deber√≠a condenar por la muerte de esas 20 personas? No, pues su verdadero dolo fue el incendio intencional de la casa, no causar muertes.

¬ŅLas penas m√°s altas reducen realmente los delitos?

Recordemos que la idea de la ley Emilia fue propuesta por dos profesores de historia dolidos por la muerte de su hija. Esto trae como consecuencia que esta modificación legal no sea producto de la razón sino de la pasión, lo que no es aceptable ya que es equivalente al acto de supuesta justicia de quien le prende fuego a otra persona porque ésta robó o mató (como se da en otras latitudes). Con todo el respeto que merecen los profesores -yo también me titulé en pedagogía y ejercí como profesor- lo cierto es que no están capacitados para entender las implicaciones de una modificación legal. Por algo existen escuelas de Derecho.

De esta forma ve√≠amos en la televisi√≥n a la mam√° de Emilia arengando a los legisladores ‚Äúpara que entendieran que los delitos deben ser castigados por los resultados‚ÄĚ. As√≠ lo dijo, con todas sus letras; en circunstancias de que lo anterior jam√°s debe ocurrir, por lo ya expuesto.

Y ¬Ņpor qu√© lleg√≥ a ser ley una idea tan mala? √önicamente porque tenemos legisladores que hacen eco de cualquier iniciativa que sea popular, y por Dios que es popular en Chile meter gente a la c√°rcel. Todo el mundo lo aplaude sin preguntarse ¬Ņestar√° bien meter a esta persona a la c√°rcel en estas circunstancias? Y sin preocuparse de todo lo que ello implica, tanto para la persona como para su familia.

Hay un mito popular muy da√Īino y del que los padres de Emilia y sus seguidores son los m√°s fervientes defensores sin darse cuenta siquiera de que es tan solo un mito. Esto es QUE LAS PENAS M√ĀS ALTAS DISMINUYEN LOS DELITOS. Esto NO ES CIERTO. Est√° totalmente comprobado que esto no es as√≠. La reforma procesal penal tiene como una de sus bases esta premisa.

Sin embargo por lo popular que es meter gente a la cárcel en Chile, con la ley Emilia tenemos un vergonzoso ejemplo de una ley que se aprobó basandose en esta falsa premisa, y por lo tanto no ha logrado ni logrará su objetivo, que es evitar que la gente maneje ebria. Tenemos un buen ejemplo del fracaso de esta ley con Arturo Vidal.

Lo que s√≠ lograr√° es meter gente a la c√°rcel injustamente y sin ning√ļn beneficio.

Estoy muy lejos de hacer un llamado a la impunidad, sino un ferviente llamado a legislar con el cerebro y no con el coraz√≥n. Si hacemos esto √ļltimo se seguir√°n transformando en leyes de la Rep√ļblica, aberraciones como la ley 20.770, la que al menos podr√≠amos dejar de llamar “Emilia” por respeto a esa pobre ni√Īita, ahora fallecida, ya que ella no tiene ninguna culpa de la vehemencia de sus padres y de quienes siguieron la idea, comenzando por nuestros malos legisladores.

Rodrigo Leal Reyes
Abogado U. de Concepción
Contacto: Facebook | Celular 9949 5884

Tendencias Ahora