Sociedad
Errores comunes sobre los gatos y sus humanos: 5 cosas que est√°s haciendo horriblemente mal
Publicado por: Christian Leal
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Los gatos son animales tan fascinantes como enigm√°ticos. Quiz√°, su encanto resida precisamente en ello, en los misterios que representan para nosotros… sobre todo en su comportamiento. Si conviven con uno en casa saben de lo que estamos hablando: saltos repentinos, sesiones de regaloneo que terminan en ataques, indiferencia aparente, destrozos, etc√©tera.

No. No es que tu gato est√© loco. De hecho, seg√ļn el doctor Tony Buffington, un veterinario de la Universidad Estatal de Ohio especialista en comportamiento felino, es muy probable que tu amigo peludo piense que t√ļ eres el desquiciado, s√≥lo por los problemas de comunicaci√≥n que tenemos gatos y humanos, debido a que nosotros somos incapaces de comprender su lenguaje.

Y la gravedad del asunto va m√°s all√° de que nos muerda o de que se afile las u√Īas en el sof√° de la abuela. Seg√ļn Buffington, el estr√©s encubierto al que un gato puede estar sometido en un hogar donde “no lo comprenden”, puede acarrear serias enfermedades -al igual que en los humanos- incluyendo las temidas infecciones urinarias.

En una entrevista con la revista estadounidense Wired, este veterinario delineó los 5 fallos más frecuentes que tenemos en la relación con nuestros gatos, y cuya solución podría ser mucho más simple de lo que pensamos.

1. Simios gigantes e impredecibles

Imagina la escena: sorprendes a tu gato rasgu√Īando la cortina o pase√°ndose entre tu colecci√≥n de mu√Īecas de porcelana en la repisa. Le gritas, le lanzas una almohada (con lo que terminas rompiendo t√ļ las mu√Īecas), lo roc√≠as con agua o peor a√ļn, le das algunas palmadas.

¬ŅEl problema? Tu gato no tiene idea por qu√© lo hiciste. Es incapaz de conectar su “mal” comportamiento con el castigo que pretendes darle, as√≠ que apenas tenga oportunidad volver√° a hacerlo.

“¬ŅPor qu√© demonios tu gato deber√≠a comprender que le est√°s gritando porque ara√Ī√≥ el sof√°? Para √©l, t√ļ eres solo un primate loco que lo ataca de la nada y sin raz√≥n”, explica Buffington.

Para empeorar las cosas, no s√≥lo t√ļ sino que tambi√©n tu gato se sentir√° frustrado porque le impides realizar acciones que para √©l son naturales -como afilarse las u√Īas o escalar hasta lugares altos. “Los gatos enferman cuando no les permites expresar sus comportamientos naturales”, advierte el veterinario.

¬ŅC√≥mo resolverlo? La mejor forma es dejar que tu propio hogar sea el “polic√≠a malo” mientras t√ļ eres el “polic√≠a bueno”. Por ejemplo, pon cinta adhesiva de dos caras en las esquinas de tu sill√≥n o coloca papel aluminio sobre el mes√≥n de la cocina. A continuaci√≥n dale alternativas aceptables, como un poste para rascar o, mejor a√ļn, un √°rbol de juegos para gatos. Luego dale una golosina o cari√Īos como premio por utilizarlos, para reforzar que se quede con ellos.

Petteri Sulonen | Flickr (CC)

Petteri Sulonen | Flickr (CC)

2. Feng Shui felino

Durante sus periodos de actividad, los gatos disfrutan deambular por la casa, pero no podr√°n hacerlo si nos encargamos de interrumpir su “flujo natural”.

Un caso t√≠pico es cuando ponemos su caja de arena junto al refrigerador o la lavadora. Puede que a nosotros apenas nos moleste el ruido, pero seg√ļn el doctor Buffington, para un gato es como tener un monstruo gru√Īendo en su cara mientras hace sus necesidades.

Lo mismo sucede con una puerta de vidrio. Si pones su caja junto a la terraza o el patio y fuera tienes a perros, otros gatos u elementos que pudieran asustarlo, será difícil para él usarla porque no comprende que el cristal lo está protegiendo.

Trata de poner su caja de arena en lugares tranquilos, donde además el gato disponga de una ruta de escape para que no se sienta acorralado (no uses el clóset). De igual forma, dale acceso a lugares altos como un árbol para gatos o una repisa. Nada lo calma tanto como poder observar desde las alturas.

3. ¬°No toques su pancita!

Si tienes un minino extra regal√≥n que ama ser tomado, abrazado y apretado, felicitaciones. Por desgracia, la mayor√≠a de los gatos no son tan permisivos. Es m√°s, para muchos de ellos lo que t√ļ consideras un inocente mimo, para √©l puede ser una transgresi√≥n violenta.

Uno de los m√°s comunes es cuando el gato expone su panza. Es una forma de decir que conf√≠a en ti al mostrarte su zona m√°s vulnerable, sin embargo no es una invitaci√≥n a que la frotes. No te extra√Īes entonces si reacciona mordiendo o ara√Ī√°ndote: se siente violado.

Otro problema frecuente es cuando acaricias la base de su cola mientras tu felino la mantiene erguida. Si bien esa zona es en extremo placentera para él ya que está llena de terminales nerviosas, el mismo motivo puede llevar a sobre estimularla, de forma similar a lo que sucede con nosotros cuando nos hacen cosquillas. De ahí que algunos gatos acaben por salir huyendo a esconderse.

¬ŅUna confusi√≥n m√°s? Cuando tu gato se sube a tu regazo, no necesariamente est√° pidiendo que lo tomes en brazos. Es m√°s: para un gato, ser acunado como un beb√© es algo totalmente anti natural.

“Si tu gato act√ļa raro, lo m√°s probable es que algo haya gatillado ese comportamiento”, asegura Buffington. La mejor forma de asegurarse es dejar que el propio minino te gu√≠e en lo que desea. Por ejemplo, si se frota contra ti, te est√° autorizando a acariciarlo en esa zona.

Nikos Koutoulas | Flickr (CC)

Nikos Koutoulas | Flickr (CC)

4. Tu gato NO quiere amigos

“Pobre Micifuz… parece estar tan solo. ¬ŅConsig√°mosle un amigo?”. No te enga√Īes. Una de las grandes equivocaciones respecto de los gatos es pensar que les gusta tener a otros cong√©neres a su alrededor. Error: en la naturaleza, los gatos cazan solos y no les gusta compartir. Para ellos -explica Buffington- otros gatos no son compa√Ī√≠a, sino competencia.

De ah√≠ que tratar de hacer que dos o m√°s gatos traben amistad pueda ser, en algunos casos, un evento traum√°tico, con bufidos, siseos, ara√Īazos, golpes y al menos uno de los contendores escondido en un rinc√≥n.

Si es imprescindible hacer que dos gatos socialicen, comienza acarici√°ndolos con una misma toalla de forma que se acostumbren al olor del otro. Antes de presentarlos, aseg√ļrate de que cada uno se sienta contento -habiendo comido, hecho sus necesidades y recibido afecto- para luego acercarlos lentamente, d√°ndoles todo el tiempo que sea necesario.

Aseg√ļrate de que siempre tengan una ruta de escape por si uno de ellos entra en p√°nico.

5. Sí: tu gato se preocupa por ti

Aunque los amantes de los perros se diviertan burl√°ndose de la aparente indiferencia de los gatos, est√°n en un error: t√ļ s√≠ le importas. De hecho le importas tanto que para √©l o ella puede ser muy triste ver que cada d√≠a te vas al trabajo o los estudios.

Seg√ļn Buffington, lo mejor para remediarlo es crear peque√Īos rituales de despedida y reencuentro. “Antes de irte, puedes llamar a tu gato y darle algo de cari√Īo para que sepa que te est√°s despidiendo”. Rep√≠telo de forma similar cuando vuelvas a casa.

El juego es otro ritual importante que une a un humano y su gato, pero debes hacerlo bien. No muevas el puntero l√°ser como un hist√©rico por el muro. Hazlo a una velocidad que le permita seguirlo y ‘cazarlo’ de vez en cuando. Lo mismo si tienes un juguete de ca√Īa con una pluma en su extremo.

“Algunos matrimonios sobreviven con menos de 1 hora de contacto al d√≠a. La relaci√≥n con tu gato puede sobrevivir con menos de 10 minutos diarios, siempre y cuando esos 10 minutos sean realmente tiempo de calidad”, concluye el especialista.

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