Este viernes Hans Niemeyer, culpable de colocación de artefacto explosivo y daños, conocerá la pena que recibirá por el atentado que protagonizó el 30 de noviembre del año pasado en una sucursal del Banco BCI.

La justicia absolvió a Niemeyer de haber sido el fabricante de otros tres aparatos explosivos, pues el Séptimo Tribunal Oral determinó que los delitos se enmarcan en la ley de control de Armas, lo que para el abogado defensor, Rodrigo Román, corresponde a otro fiasco tanto para el Gobierno como para el Ministerio Público.

El abogado enumeró una serie de juicios en los que la Fiscalía Sur intentó acreditar, sin éxito, la existencia de delito terrorista, como el caso Bombas, el caso contra Luciano Pitronello, el reciente fallo contra Carla Verdugo e Iván Silva, y atribuyó estos “fracasos” a la falta de prolijidad de los entes perseguidores.

Sin embargo, para la Fiscalía Sur esto no corresponde a un fracaso, ya que se acreditó la participación de Niemeyer en la colocación del artefacto que dejó más de 8 millones de pesos en daños en el Banco BCI.

El fiscal jefe de la Unidad de Antinarcóticos y Crimen Organizado, Héctor Barros, insistió en el convencimiento del Ministerio Público de que aquí se estaba ante la presencia de un delito terrorista, y aseguró que las modificaciones que se le hicieron a la ley antiterrorista no han sido las adecuadas.

El Ministerio Público solicita una pena de 10 años de cárcel, mientras que para la defensa esta pudiera establecerse en 541 días de pena remitida, además de una multa de entre 11 a 20 Unidades Tributarias Mensuales por los daños.