Los cangrejos ermitaños son criaturas fascinantes. Pese a no tener un caparazón rígido que los proteja, se las ingenian para ocupar las conchas de otros crustáceos o moluscos, cambiándolas a medida que crecen. Se trata de animales de aspecto monstruoso pero tan afables, que algunas especies son utilizadas de mascotas.

Sin embargo cuando hablamos de millones y millones de cangrejos avanzando lenta pero inexorablemente… el panorama puede parecer más propio de una película de terror.

Es lo que captó el videógrafo naturalista Steve Simonsen quien, alertado por una amiga, llegó justo a tiempo para presenciar la masiva migración de cangrejos ermitaños en Nanny Point, cerca de Concordia, en las Islas Británicas. Una jornada realmente épica para tan menudos animalitos, que sólo saben avanzar en su camino hacia el mar.