Barack Obama inicia el viernes una gira electoral de dos días por Virginia (sureste), un estado clave a las puertas del “Viejo sur” conservador, que sin embargo parece a su alcance dados sus cambios demográficos y su situación económica.
El presidente estadounidense, candidato a un segundo mandato de cuatro años el 6 de noviembre, participará en cinco reuniones electorales en zonas residenciales de las ciudades de Richmond y Washington, entre otras.
Antes muy conservador –con Richmond como capital del sur durante la Guerra de Secesión–, Virginia se volvió mucho más sensible a las ideas demócratas, en particular con el desarrollo de los suburbios hacia el sur y el oeste de la capital federal.
Las minorías representan cerca del 30% de la población del estado. Los hispanos, que votaron casi en dos tercios a favor de Obama hace cuatro años, duplicaron su proporción entre 2000 y 2010, según cifras del censo.
Estos cambios resultaron en el triunfo de Obama en Virginia, con la designación de sus 13 “grandes electores” en 2008, algo inédito hasta entonces para un candidato demócrata a la presidencia desde Lyndon Johnson en 1964.
Menos de cuatro meses antes de las elecciones, los sondeos dejan soñar a los demócratas que se repita su victoria en el estado: el sitio especializado RealClearPolitics estima que el 47,5% de los votantes en Virginia se pronunciará a favor de Barack Obama, contra 44,5% que votará por su rival republicano, Mitt Romney.
Un estado focalizado en la industria militar
Obama está decidido en su mensaje a defender las clases medias de Virginia, como ya lo hizo en los estados clave de Ohio, Pensilvania y Iowa.
Durante su gira de dos días, el candidato a la reelección “discutirá sobre las opciones en los comicios entre dos maneras fundamentalmente diferentes de hacer crecer la economía, de crear empleos para la clase media y reembolsar la deuda”, según adelantó su equipo de campaña.
También está previsto que pida nuevamente al Congreso no renovar las ventajas fiscales concedidas por su predecesor republicano George W. Bush, pero sí aquellas que benefician a los contribuyentes que ganan menos de 250.000 dólares por año.
La tasa de desempleo, percibida como una debilidad de Obama con 8,2% de la población desocupada a nivel nacional, es de 5,6% en Virginia, sede de muchas industrias de servicios y armamento. Obama comenzará su gira por la región de Norfolk, el mayor puerto de guerra en Estados Unidos.
Es justamente en el tema de defensa que el equipo de campaña de Romney decidió atacar a Obama en Virginia: están previstos recortes en el presupuesto militar a principios de 2013, luego de que demócratas y republicanos no lograran ponerse de acuerdo sobre la manera de reducir el déficit.
Los republicanos responsabilizaron a Obama de estos recortes. El secretario de Justicia de Virginia, Ken Cuccinelle, acusó el jueves al presidente de “jugar a la ruleta rusa presupuestaria de manera vergonzosa” con la defensa nacional y consideró que “los daños para la economía en Virginia son enormes”.
Enviando corrección, espere un momento...