Notas
Gobierno y Universidades: buscar confianzas
Publicado por: Gerson Guzm√°n
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Dr. Héctor Guillermo Gaete Feres
Rector Universidad del Bío-Bío

‚ÄúPor el momento, en la desconfianza est√° el problema esencial entre los actores de la reforma de la educaci√≥n superior.‚ÄĚ (H√©ctor Gaete, Rector U. B√≠o-B√≠o)

El a√Īo 2010, en la primera reuni√≥n del Consejo de Rectores de Universidades Chilenas con el nuevo Ministro de Educaci√≥n, Joaqu√≠n Lav√≠n, ped√≠ la palabra y coment√©: ‚ÄúSe√Īor Ministro, en las comunidades universitarias tradicionales su nombre genera desconfianza por su importante rol en la educaci√≥n superior privada y en la fundaci√≥n de una de esas instituciones. Ser√° necesario trabajar en este crucial aspecto‚ÄĚ. Era f√°cil de prever, pero hoy sigue siendo dif√≠cil de solucionar, amortiguar o mitigar.

Adicionalmente, los poco felices mensajes de algunas autoridades haciendo hincapi√© en la supuesta condici√≥n privilegiada de las universidades tradicionales, la confusa exhibici√≥n p√ļblica de los problemas de una Universidad del Estado con amenaza de intervenci√≥n en el proceso de acreditaci√≥n, la insistencia a todo evento en la entrega de recursos a la demanda y no a las instituciones, la pretensi√≥n de identificar las movilizaciones estudiantiles con la violencia, entre otros desaciertos, han profundizado la desconfianza inicial.
Tanto en sesiones con los actores como p√ļblicamente, el Ministro ha llamado al di√°logo, al consenso, a tomar acuerdos: al Consejo de Rectores, a la CONFECH que agrupa a los estudiantes, a los parlamentarios, a las universidades privadas, etc. Nos ha dicho: ‚ÄúTrabajemos juntos, no avanzar√© en aquello que no podamos consensuar y acordar; la educaci√≥n debe ser pol√≠tica de Estado no de un Gobierno en particular; prefiero avanzar poco, pero en consenso‚ÄĚ.

Las organizaciones han respondido con renuencia y desconfianza. ¬ŅQu√© buscar√° Lav√≠n?, se preguntan, y asoman los fantasmas del pasado y del presente: el lucro hoy prohibido en las universidades pero que algunos, burlando la ley, buscan y captan; la prohibici√≥n de la participaci√≥n estudiantil y de los funcionarios; la transferencia de recursos p√ļblicos a instituciones que se transan p√ļblicamente y un largo etc√©tera.
A pesar de los esfuerzos y buenas voluntades, por el momento, en la desconfianza está el problema esencial entre los actores de la reforma de la educación superior.

¬ŅC√≥mo avanzar? ¬ŅC√≥mo hacer para que todos apuntemos en la misma direcci√≥n? ¬ŅC√≥mo ganar en confianza?
Lo primero: tener la convicción que es posible alcanzar acuerdos, que es posible colocarse a la altura de los desafíos del país y de las esperanzas de nuestros hijos y familias. En esto algo se está avanzando porque tanto los estudiantes como los rectores, parlamentarios y el Ministerio hemos expresado la voluntad de hacerlo.

Lo segundo, explicitar un relato coherente del país que queremos a futuro, de la sociedad a que aspiramos, donde tanto el sistema de educación superior en su conjunto como las universidades del Estado de Chile tengan un rol estratégico para asumir los dos desafíos clave para nuestro desarrollo: la necesidad de una sociedad más igualitaria y la transformación de nuestra economía hoy basada en materias primas en una basada en conocimiento.

Lo tercero, la autoridad debiera emitir se√Īales claras respecto de tres asuntos que hoy est√°n descomponiendo a las comunidades en el sistema de educaci√≥n superior: el lucro, que la ley hoy proh√≠be; la participaci√≥n de los estamentos estudiantil y administrativo en las universidades, prohibida desde los a√Īos 80, y el financiamiento al sistema en general y a las universidades estatales en particular.

No enfrentar estos temas en el a√Īo de la educaci√≥n superior, declarado como tal por el propio Presidente Pi√Īera, ser√≠a un grave error. De esta misma forma se lo plante√© al Ministro en la √ļltima sesi√≥n con el Consejo de Rectores el lunes 30 de mayo.

Lo cuarto, ir a propuestas concretas, que den luces en corto, mediano y largo plazo, para entender la bajada de t√≠tulo de estos asuntos. √Čste es un aspecto que debe construirse entre todos, con generosidad y mirando siempre el inter√©s nacional. En este sentido, las mesas de trabajo instaladas por el Ministerio y su aceptaci√≥n por parte de la Confech, son un paso en la direcci√≥n correcta, pero ser√° necesaria a√ļn m√°s especificidad para alcanzar acuerdos.

Para tener un Chile que sea más CHILE para todos, fortalecer la confianza entre los actores para el trabajo colaborativo en pos de una reforma de la educación superior inclusiva, transparente y de alta calidad es esencial.

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