El presidente Juan Manuel Santos prometió ayuda al visitar este martes el barrio arrasado por un deslave que dejó al menos 30 muertos y 100 desaparecidos en Colombia, en medio de fuertes lluvias que desde octubre provocaron más de 200 fallecidos en el país.

Santos visitó la montaña de lodo y tierra que el domingo sepultó entre 35 y 40 viviendas de la humilde barriada La Gabriela de la localidad de Bello, vecina a la ciudad de Medellín (400 km al noroeste de Bogotá), e instó a evacuar la zona.

El mandatario anunció ayudas del gobierno para paliar la tragedia en la barriada, levantada en su mayoría sobre la ladera de una montaña, cuyas viviendas, habitadas por familias de bajos recursos, quedaron enterradas bajo el lodo debido a las fuertes lluvias.

“Ya se ha dispuesto una serie de recursos y se iniciaron procesos para que la gente que perdió sus viviendas pueda reubicarse. Va a haber subsidios de arrendamiento mientras las casas se van construyendo”, afirmó.

Cerca de 400 socorristas continuaban buscando víctimas, ya con muy pocas esperanzas de localizar algún sobreviviente, tras el alud de 50.000 m3 de tierra.

Las operaciones, que hasta el mediodía del martes permitieron recuperar 30 cadáveres, debieron suspenderse temporalmente debido a la lluvia, pero luego se reanudaron para continuar la búsqueda de un centenar de personas, muchas de ellas niños, que aún se encuentran desaparecidas.

La avalancha es la mayor tragedia ocasionada este año por las lluvias que golpean a gran parte del territorio desde octubre, generando una situación de emergencia que obligó al gobierno a pedir la ayuda nacional e internacional.

En ese sentido, el Banco Interamericano de Desarrollo anunció un préstamo de 350 millones de dólares.

Según un estimativo oficial, se requieren al menos 325 millones de dólares para atender las consecuencias de la ola invernal que afecta a 1,6 millones de personas en 28 de los 32 departamentos (provincias) del país.

De acuerdo con un balance oficial divulgado el martes, 206 personas han muerto, 119 están desaparecidas, 246 heridas y unas 276.000 viviendas dañadas.

Los departamentos más afectados son Bolívar, Magdalena, Córdoba, Sucre (norte), Chocó y Antioquia (noroeste), donde se ubica el municipio de Bello.

Las fuertes precipitaciones han inundado 110.000 hectáreas de tierras y provocado la pérdida de 450.000 toneladas de alimentos, según la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC). El presidente de la SAC, Rafael Mejía, cifró en 857.000 millones de pesos (473,6 millones de dólares) las pérdidas del sector.

Los principales cultivos afectados son los de arroz, maíz y pastizales para el ganado, dijo a la AFP una fuente del ministerio de Agricultura, que a través de Banco Agrario está refinanciando los créditos agrícolas.

Además, los habitantes de algunas pequeñas poblaciones rurales del norte del país se encuentran literalmente con el agua a la cintura, según imagenes de televisión.

Pero las lluvias también han ocasionado millonarias pérdidas a otros sectores productivos que dependen de la red vial del país. Este martes 12 carreteras principales y otras 18 secundarias se encontraban cortadas por derrumbes, según un reporte de la Policía de Carreteras.

Según las autoridades meteorológicas, la ola invernal, las más intensa de los últimos 30 años, se debe al fenómeno de La Niña, y las lluvias se prolongarán hasta marzo o mayo de 2011, aunque no con la misma intensidad.