Los diplomáticos estadounidenses se preocuparon en 2007 por el “equilibrio” personal del presidente francés Nicolas Sarkozy tras su “reciente divorcio” de Cecilia Ciganer advirtiendo a Washington que el episodio lo había dejado “muy irritable” e imprevisible, según un cable revelado por Le Monde y WikiLeaks.

Nicolas Sarkozy | Wikimedia Commons

Nicolas Sarkozy | Wikimedia Commons

“El reciente divorcio de Sarkozy plantea preguntas sobre su habilidad para mantener su equilibrio y concentración”, escribió la embajada estadounidense en París en octubre de 2007, mes del divorcio de Sarkozy y Cecilia Ciganer-Attias, según el telegrama filtrado este miércoles.

El cable es uno de los 251.000 telegramas diplomáticos del Departamento de Estado estadounidense que obtuvo el sitio WikiLeaks y que fueron en parte publicados por varios periódicos internacionales.

“Sarkozy mismo habló de su dependencia hacia Cecilia, ‘mi motor y mi talón de Aquiles’, como dice”, señala el telegrama.

“Durante su separación en 2005, Sarkozy apareció públicamente muy irritable y sombrío, la misma impresión que dio en la cumbre de Lisboa al día siguiente del anuncio de su divorcio”, continúa el cable.

Cuánto obró Cecilia por el “equilibrio” de Sarkozy, “personal y político, será pronto evidente”, señala el telegrama en donde se añade que los diplomáticos confían “en su capacidad para salir adelante”.

Meses después del divorcio con Cecilia, Sarkozy volvió a contraer matrimonio, esta vez con la ex modelo italiana Carla Bruni. Esta nueva relación amorosa también despertó el interés de Washington. Los diplomáticos señalaron en un cable de 2008 el estilo “poco presidencial” y su propensión por la ‘jet set’, un “error de cálculo mayor en la gestión de su imagen”.

“La prensa a la que había trabajado para proyectar una imagen hiperenergética, un reformista dedicado a resolver los problemas de los franceses comunes, tomó su revancha retratando un Sarkozy vulgar, inseguro, devoto a las celebridades y enfocado sólo en él mismo y su lugar en el centro de atención” haciendo cada vez más “impopular” su presidencia, añade.