El arzobispo de Concepción, Ricardo Ezzati, y el seremi del Trabajo de Bío-Bío, Alejandro Reyes, se reunieron con representantes del mundo sindical de la zona, con el objetivo de generar acuerdos para paliar la crisis tras el terremoto.

Hace 20 días fue con empresarios y ahora es el turno de los sindicatos, que reunidos en torno a una mesa de diálogo conversaron, discutieron y expusieron una serie de conjeturas en torno al post terremoto y la tarea de reconstrucción, en momentos que 30 mil personas de la Región del Bío-Bío han perdido su fuente laboral tras la tragedia.

La instancia fue incentivada por la Iglesia Católica, que representada por el Arzobispo de Concepción, hizo un llamado a trabajadores y empresarios a sentir el dolor ajeno como propio y a evitar las improvisaciones en la materia.

Para el Gobierno, la Iglesia Católica es garante absoluto de unidad y en la oportunidad destacaron el actuar de empresas modelo como Inchalam y Huachipato, pero repudiaron las medidas de las industrias vinculadas al rubro de la pesca por despidos, que pueden llevar a un estallido social.

Varios sindicalistas acusan que el contexto del terremoto se ha prestado para abusos con los trabajadores, lo que genera el desmoronamiento familiar, incertidumbre y a la larga inestabilidad social.

La próxima cita, con una base de trabajo adelantada, reunirá a empresarios y dirigentes sindicales.