El papa Benedicto XVI pidió este domingo en la localidad italiana de Sulmona (centro) que se ame a los sacerdotes a pesar de sus “debilidades”, en una referencia implícita a los escándalos de pedofilia que sacuden a la Iglesia.

Imagen / purosario.com.ar

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“Amad a vuestro obispo, amad a vuestros sacerdotes: a pesar de sus debilidades, son una presencia preciada en la vida”, dijo Benedicto XVI, quien añadió verbalmente la palabra “debilidades” al discurso escrito.

Durante un encuentro con unos 200 jóvenes, el Papa también denunció la sociedad de consumo.

“La cultura de consumo actual tiende a apegar al hombre al presente, a hacerle perder el sentido del pasado, de la historia”, dijo. Y afirmó que esto “priva” a los hombres “de la capacidad de comprenderse, de percibir los problemas y de construir el futuro”.

Denunció asimismo “los falsos valores y modelos ilusorios que se proponen (a los jóvenes) y que prometen llenar sus vidas cuando en realidad las vacían”.

El Sumo Pontífice viajó a Sulmona, en la región de los Abruzos, para conmemorar el 800º aniversario del nacimiento de uno de sus predecesores, Celestino V (1209-1296), uno de los pocos Papas que dimitió después de cinco meses de pontificado.

Por la mañana, durante una misa al aire libre, expresó su apoyo a aquellos que viven en la “precariedad, debido a la falta de trabajo, con la incertidumbre del futuro, con sufrimiento físico y moral y la sensación de extravío debido al sismo”.