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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Emiratos Árabes Unidos se convirtió en el primer país en hacer obligatoria la IA en toda la educación escolar, con un enfoque que enseña sus usos y límites sin dar acceso libre a los niños pequeños. Mientras Nueva York y Noruega la restringen, expertos y apoderados piden transparencia y cautela.

Un curso de niños de 7 y 8 años aprende sobre la Edad de Piedra: conversan, escriben sobre pinturas rupestres y luego se ponen lentes de realidad virtual para recorrer las cuevas. El próximo paso, según planea su director, sería hacer lo mismo con el Antiguo Egipto e incluso "entrevistar" a un faraón con inteligencia artificial (IA). La escena ocurre en Dubái, en un país que acaba de dar un paso inédito.

Según informa Rest of World, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se convirtieron en el primer país en hacer de la IA una asignatura obligatoria en toda la educación escolar, desde el kínder hasta el final del colegio.

Enseñar IA no es lo mismo que sólo dársela a los niños

Henry Price, director fundador del Rugby School Dubai, observó esa clase en septiembre. Su idea es que la tecnología sume, no reemplace: "La IA no reemplaza la lectura, la escritura, la discusión ni la creatividad, sino que las potencia y abre nuevas puertas". Y agrega que quiere niños que usen la IA "para hacer mejores preguntas", no para recibir todas las respuestas.

El enfoque emiratí no consiste en darles acceso libre a chatbots. Los colegios enseñan cómo funciona la tecnología, dónde falla y cuándo deben usarla las personas. En el Dubai Schools Al Khawaneej, los alumnos de primero a tercero básico no usan IA generativa -la que crea textos o imágenes- por su cuenta, explicó su director de primaria, James Efford.

En cambio, aprenden con conversaciones, cuentos y juegos de rol. Un profesor puede mostrar un error de una IA y pedir a los niños que descubran qué está mal o, incluso, qué es injusto. En otra actividad, el docente finge ser un robot y los niños deben darle instrucciones cada vez más precisas, para entender que las máquinas responden solo a la información que reciben.

Fuera del aula tampoco hay barra libre. Los colegios usan cortafuegos y monitorean las aplicaciones, mientras los chicos mayores sólo pueden acceder a herramientas aprobadas, como Padlet, Canva o Mathletics. "Hoy no permiten usar cuentas públicas de ChatGPT en el colegio", sentenció Efford.

La autoridad educativa de Dubái (KHDA) prepara además un marco de políticas y una hoja de ruta a 10 años. Su directivo, Saeed Kharbash, aseguró que buscan que la tecnología sea "apropiada al desarrollo" de los niños, y que no reemplace las experiencias no digitales. El Gobierno planea capacitar a 22.000 docentes para usar IA en enseñanza, evaluación y planificación de clases.

Un debate mundial: proteger la infancia o no quedarse atrás

El caso emiratí choca con la tendencia de varios países occidentales. El Estado de Nueva York aplicó una moratoria de un año a la IA generativa para estudiantes desde prebásica hasta octavo básico, por preocupaciones de salud mental, y Noruega adoptó un veto casi total en primaria. China, en cambio, también apuesta fuerte, donde su ministerio de Educación afirma haber capacitado a 2,97 millones de docentes en ocho años.

Price resume el dilema: de un lado está el deseo de proteger la infancia frente al "tirón adictivo" de algunas tecnologías; del otro, el temor a que esos mismos niños se queden atrás en un mundo que cambia y avanza a gran velocidad.

Varios apoderados dijeron a Rest of World que no fueron consultados, pero que apoyan la medida. "Estaría más preocupada si los colegios no lo enseñaran", afirmó Gigi Thomas, quien trabaja en tecnología. Aún así, Bedour Almarri pidió transparencia sobre las herramientas usadas, el tiempo frente a la IA versus con profesores y la privacidad de los datos, incluida la posibilidad de que un niño esquive los filtros de seguridad.

Los expertos también piden cautela. Edward Tsoi, de AI Safety Asia, sostiene que los niños necesitan esforzarse con una frase difícil o un problema de matemáticas para desarrollar su razonamiento. "Si dejamos que la IA acorte ese esfuerzo antes de que exista la habilidad, los alumnos ganan fluidez con la herramienta pero ningún músculo debajo", advierte.

Por eso distingue entre enseñar IA y entregarles una herramienta de IA.

Un dato aparte: si ya lo estás pensando para nuestro país, la verdad es que la receta emiratí es difícil de copiar. Tsoi explica que el país tiene un sistema pequeño, centralizado y con muchísimo presupuesto. Como comparativa, si en Kenia hay hasta 68 alumnos por profesor y en Chile hay 19, en Emiratos hay sólo 2, y allí la IA se usa en parte para suplir la falta de docentes.

La pregunta que queda es si enseñar a dudar de la máquina desde los seis años formará mejores usuarios o simplemente niños que aprendan antes a convivir con ella.

¿Cómo hicimos esta nota?

Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic). El periodista investigó preliminarmente, viajó a Dubai, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.