Los diplomáticos estadounidenses expulsados por Rusia en respuesta a la expulsión de 60 diplomáticos rusos por Washington, a raíz del caso Skripal, dejaron su embajada de Moscú el jueves por la mañana para volver a Estados Unidos, según constató un periodista de la AFP en el lugar.

Varias decenas de diplomáticos estadounidenses y sus familias abandonaron el lugar de madrugada a bordo de tres autocares y un minibús en dirección a un aeropuerto, en el último día del plazo que les había fijado Rusia para que salieran del país.

El envenenamiento, el 4 de marzo en territorio británico, del exespía ruso Serguéi Skripal y de su hija Yulia, originó una oleada de expulsiones cruzadas de Rusia y de países occidentales desde el 14 de marzo, que alcanzó a unos 300 diplomáticos en total.

A finales de marzo, Rusia respondió a las medidas de expulsión de 150 de sus diplomáticos ordenadas por Londres, Washington y sus aliados, con el anuncio de la expulsión de 60 diplomáticos estadounidenses y el cierre del consulado de Estados Unidos en San Petersburgo.

Moscú dio una semana de plazo a 58 empleados de la embajada de Estados Unidos en Moscú y a dos empleados del consulado estadounidense de Ekaterimburgo (Urales) para que abandonaran Rusia.

Londres acusa a Rusia del envenenamiento de Serguéi Skripal y de su hija en Salisbury, algo que Moscú ha rechazado desde el principio.