Blogs
Cómo ser un profesor incompetente en NY y cobrar 6 millones de pesos por hacer nada
Publicado por: Christian Leal
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

En ocasiones el absurdo de la vida real puede superar con creces el de la ficción.

Con mi mujer nos aficionamos a Unbreakable Kimmy Schmidt, una serie que mezcla el humor absurdo con una crítica social de humor negro a niveles radioactivos.

En un capítulo, la protagonista se inscribe en un curso para adultos que quieren terminar su educación secundaria, sin embargo de da cuenta de que su profesor no sólo es negligente sino un flojo rematado. Acaba descubriendo que el sujeto ni siquiera quiere motivación, sino que lo declaren oficialmente incompetente para ser trasladado a una sala especial donde seguirá recibiendo su sueldo por hacer nada.

Literalmente nada.

Pensamos que aquella sala de la vagancia docente sería parte del absurdo de la serie, pero no. Un artículo del New York Times cuenta que no sólo existen -y mantienen a más de 800 maestros neoyorkinos- sino que ahora se pretende reincorporar a algunos de esos maestros incompetentes o negligentes a las clases regulares.

Se le llama la “reserva” y fue creada en 2005 como un acuerdo entre el entonces alcalde Michael Bloomberg y el equivalente al Colegio de Profesores de la ciudad, a fin de que los directores pudieran remover a los malos elementos, pero sin despedirlos.

As√≠, profesores que iban a dormir a clases, inventaban notas porque les daba pereza revisar pruebas, registraban arrestos por violencia intrafamiliar o acoso, e incluso inflig√≠an castigos corporales a alumnos con discapacidad, eran separados por a√Īos de sus cargos pero dejados en una sala donde pod√≠an dedicarse a… navegar en internet.

El reporte dice que muchos de los maestros en la “reservano tienen o nunca tuvieron la capacidad de hacer clases, y que algunos de ellos son ‘mentalmente inestables’.

Unbreakable Kimmy Schmidt | Netflix
Unbreakable Kimmy Schmidt | Netflix

Y por cierto, no reciben malos sueldos. Algunos están en el escalafón superior de pagos, con más de 113 mil dólares anuales (casi 6 millones de pesos chilenos mensuales).

Comprender√°n entonces la alarma de la comunidad educativa cuando el actual alcalde, Bill de Blasio, apremiado por los m√°s de 150 millones de d√≥lares anuales que debe pagar a estos maestros desocupados, anunci√≥ que los directores que requieran nuevos profesores deber√°n recurrir a los que est√°n en la “reserva“.

Como en todas partes, los m√°s afectados ser√°n las escuelas p√ļblicas de barrios pobres, para las que adem√°s de lidiar con sus recursos escasos, escaso apoyo familiar y alumnos conflictivos, ahora deber√°n sumar profesores conflictivos.

Es un c√≠rculo vicioso. Si mezclas alumnos conflictivos con profesores conflictivos, nada bueno puede salir de eso“, indic√≥ al peri√≥dico Bernard Gassaway, un exdirector de escuela y superintendente de Educaci√≥n.

Por ejemplo en un recinto del Bronx, donde requieren profesores capaces de desafiar a sus alumnos a salir de la pobreza y la delincuencia, un supervisor determin√≥ que uno de los profesores “carec√≠a de toda energ√≠a o entusiasmo para ser un buen maestro”, sin embargo s√≥lo le aplic√≥ una multa pues “ser aburrido no es en s√≠ una causal de despido”.

Curiosamente, uno ve muchos paralelos con el proceso chileno, donde el Colegio de Profesores nacional se ha convertido en una organización muchas veces más preocupada de evitar que los profesores pierdan sus trabajos o beneficios, que de asegurarse si realmente tienen las aptitudes para ejercer.

Pero en justicia con quienes se esfuerzan d√≠a a d√≠a para ense√Īar pese a las dificultades, no son los directivos, padres o alumnos quienes podr√≠an estar m√°s descontentos con la medida.

“Nadie detesta m√°s a un mal profesor que un buen profesor”, concluye el art√≠culo. Y estoy seguro que tiene raz√≥n.

Christian Leal
Periodista
Director de BioBioChile

URL CORTA: http://rbb.cl/i8lc
Tendencias Ahora