Vida Actual
Lunes 28 mayo de 2018 | Publicado a las 18:35
Economista puso en tela de juicio creencias populares sobre embarazo y la crianza de ni√Īos
Publicado por: César Vega Martínez La información es de: Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Emily Oster ha estado comprometida durante a√Īos en una cruzada contra los malos consejos para los padres dados por ciertos personajes. Abuelas, charlatanes y autoridades sanitarias salieron mal parados en su primer libro sobre embarazo. Y lo ser√°n en el pr√≥ximo, dedicado a la primera infancia.

“Hay tantos malos estudios”, se lamenta esta estadounidense de 38 a√Īos, economista de la Universidad de Brown.

Todo comenzó con una sensación de frustración cuando, embarazada de su hija, no lograba dar con respuestas cuantificadas sobre los riesgos del café o la amniocentesis, y en su lugar, chocaba contra una pared de manidas recomendaciones médicas universales.

Entonces profesora en la Universidad de Chicago, formada en estadísticas durante su doctorado en economía en Harvard, decidió remitirse a las fuentes: los estudios sobre los riesgos que presentan el alcohol, el café, el tabaco, los embutidos, el sushi e incluso la jardinería.

mundonatural.com
mundonatural.com

En algunos casos, las ideas recibidas han sido confirmadas: el tabaco es da√Īino.

Pero Oster, la mayoría de las veces, las ha matizado o desmentido: no hay evidencia de que beber café en cantidades moderadas sea peligroso; comer sushi expone efectivamente a la salmonela, pero esto no es más riesgoso para una mujer embarazada que para cualquiera, y se debe evitar la jardinería por los serios efectos de la toxoplasmosis en el feto.

El pasaje sobre el consumo de alcohol ha producido mucha tinta, pero la economista es seria: un consumo elevado es peligroso para el feto, pero nadie ha demostrado que un consumo moderado lo sea, lo cual contradice las recomendaciones de “cero alcohol” que suelen hacer en Estados Unidos y, en general, en muchos pa√≠ses.

Su libro “Expecting Better” ha vendido 80.000 copias desde 2014 y ha sido traducido al hebreo, al chino, al coreano y al japon√©s (esta √ļltima prescindi√≥ del cap√≠tulo sobre la epidural, muy rara en Jap√≥n).

Malos estudios

El embarazo y la infancia son campos donde abundan los malos estudios. La muestra de participantes es a menudo demasiado peque√Īa, haciendo imposible cualquier generalizaci√≥n.

wetoksoft.com.br
wetoksoft.com.br

Y sobre todo, son pocos los experimentos “aleatorizados”, que normalmente son la referencia pues permiten aislar el efecto de un ingrediente o f√°rmaco comparando dos grupos estad√≠sticamente id√©nticos porque se eligen al azar.

A esto se agregan las malas s√≠ntesis realizadas por algunos m√©dicos de recientes resultados de investigaciones. ¬ŅPor qu√©, por ejemplo, algunas personas contin√ļan recomendando transitar embarazos en cama cuando hay consenso en que es in√ļtil, cuando no da√Īino?

“Incluso para los m√©dicos, es dif√≠cil reemplazar las an√©cdotas o su propia experiencia con los datos”, dice Oster. Adem√°s, el miedo a un juicio hace que los m√©dicos estadounidenses sean hiperprudentes.

La lactancia

Emily Oster nunca dice “es verdad” o “est√° mal”. Dice: “No hay pruebas”. Una constataci√≥n frustrante para los padres en busca de certezas.

Su pr√≥ximo libro, cuya salida est√° prevista en abril de 2019 y que girar√° en torno a los ni√Īos entre uno y tres a√Īos, tampoco los tranquilizar√°.

wetoksoft.com.br
wetoksoft.com.br

En √©l abordar√°, por ejemplo, el asunto de la lactancia. La pr√°ctica es recomendada por la Organizaci√≥n Mundial de la Salud, que asegura que tiene un impacto en la inteligencia y en la obesidad en los ni√Īos. En varios pa√≠ses, asociaciones alientan a las mujeres a amamantar el mayor tiempo posible.

Pero Oster encontr√≥ apenas un estudio riguroso, a gran escala y “aleatorizado”, que compar√≥ dos grupos de madres en Bielorrusia en la d√©cada de 1990, uno en el que se alent√≥ a las madres a amamantar, el otro no.

Otros estudios simplemente comparan el coeficiente intelectual de los ni√Īos amamantados con otros. Pero en algunos casos las mujeres que amamantan son m√°s ricas, m√°s educadas y con un coeficiente de inteligencia m√°s elevado, lo que contribuye separadamente al coeficiente de inteligencia de los ni√Īos.

“El problema es que los datos a menudo est√°n sesgados por el hecho de que las mujeres que amamantan son diferentes de las que no lo hacen”, dice Emily Oster. Para aislar el efecto de la lactancia, se necesita un ensayo “aleatorizado”.

Mamiverse
Mamiverse

Y la conclusi√≥n es clara, sostiene: la leche materna reduce la diarrea y el eccema a corto plazo. “Pero a largo plazo, no est√°n realmente identificados los beneficios” sobre el coeficiente intelectual y la obesidad.

Sin manual universal

En su libro figurar√°n tambi√©n el sue√Īo de los peque√Īos, las vacunas, los m√©todos de educaci√≥n y el impacto de los ni√Īos en la pareja.

“M√°s a√ļn que en el primer libro, todo depende de las preferencias de una familia”, explica Oster, lo que implica que cada decisi√≥n de los padres no tendr√° un efecto decisivo por s√≠ mismo. “Si dormir es muy importante para ti, entonces tomar√°s decisiones diferentes a las de aquellos para quienes no lo es”.

“No hay una receta absoluta”.

Con una excepci√≥n para los padres que son reacios a felicitar demasiado a sus hijos. “¬°Puedes decirle a tus hijos que son geniales tanto como quieras!”. Al menos hasta que se demuestre lo contrario.

Tendencias Ahora