VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Estudiantes del Colegio Mayor de Peñalolén recrearon el famoso escenario del Tiny Desk de NPR en su biblioteca, con la participación de 27 jóvenes de Cuarto Medio. La iniciativa, planificada desde marzo bajo el método de Aprendizaje Basado en Proyectos, buscaba mostrar el aprendizaje acumulado en 12 años de escolaridad. Los estudiantes de Historia investigaron la identidad latinoamericana, mientras los de Música incorporaron instrumentos y seleccionaron canciones. La sesión incluyó temas de artistas como Celia Cruz, Inti-Illimani y Víctor Jara. El proyecto fomentó habilidades sociales y de trabajo en equipo, culminando en una presentación en redes sociales.

Un grupo de profesores y alumnos del Colegio Mayor de Peñalolén replicó el icónico escenario del Tiny Desk, el célebre ciclo de música en vivo de la radio pública estadounidense NPR. Se trata de la biblioteca del establecimiento, que hoy luce refaccionada tras una actividad que puso a prueba al estudiantado.

La iniciativa reunió a 27 jóvenes de dos cursos de Cuarto Medio, y comenzó a planificarse en marzo bajo la metodología del “Aprendizaje Basado en Proyectos”.

“La motivación principal fue que los estudiantes pudieran mostrar el proceso de aprendizaje acumulado durante sus 12 años de escolaridad, consolidando lo que han construido hasta hoy”, cuenta a BioBioChile Esteban Muñoz, profesor de Música y uno de los gestores del proyecto junto a Ignacio Toledo, profesor de Historia.

Colegio de Peñalolén replica escenario del Tiny Desk para darle una lección a sus alumnos
YouTube

“También buscábamos generar un trabajo interdisciplinario junto al electivo de Historia, lo que permitió potenciar habilidades sociales, de organización y de trabajo en equipo dentro de la comunidad del Colegio Mayor”, añade.

La idea, desde un inicio, era emular el formato Tiny Desk en las dependencias del propio establecimiento, impulsados principalmente por el avasallador éxito de la sesión de 31 Minutos realizada este año en Washington.

Sobre este punto, su colega Ignacio Toledo complementa: “Este proyecto nace de dos asignaturas que realizan un trabajo interdisciplinario: la asignatura de ‘Chile y la región latinoamericana’ y la asignatura Música. Nos dimos cuenta que teníamos muchos puntos en común respecto a la historia de Latinoamérica, pero también a las formas de expresar nuestro territorio”, explica a BioBioChile.

“En este caso trabajamos mancomunadamente a lo largo de todo el semestre… El proyecto se dividió en dos grandes momentos. El primero, trató de que los estudiantes de Historia se transformaran en investigadores y generaran una monografía respecto a la identidad y tópicos comunes de Latinoamérica. Y los estudiantes de Música, se dedicaron a incorporar nuevos instrumentos y pulir la ejecución y la interpretación musical”, explica Ignacio.

“La segunda etapa contempló que los estudiantes de Historia se asumieran como una productora de eventos, cuyo objetivo era producir un Tiny Desk en vivo con todas las ejecuciones técnicas, musicales e historiográficas que esto requería. Por otro lado, los estudiantes de Música se dedicaron a asumir el rol de la banda: desde elegir un nombre, un estilo hasta seleccionar las canciones”, agrega.

La propuesta académica buscaba incentivar las facetas de investigación, interpretación artística y producción técnica de los alumnos, pero el despliegue no se remitió solo a eso.

Para darle forma a las sesiones, estudiantes y profesores conformaron una banda y se abocaron a elegir un repertorio que reflejara la riqueza musical del continente. En términos concretos, tomaron sus instrumentos y comenzaron a tocar, tal como las estrellas del Tiny Desk.

Colegio de Peñalolén replica escenario del Tiny Desk para darle una lección a sus alumnos
Cedida

Así las cosas, la sesión completa (que debuta este martes en redes sociales) contó con canciones como “Por si acaso no regreso” (Celia Cruz), “Alturas” (Inti-Illimani), “La exiliada del sur” (Violeta Parra), “El derecho de vivir en paz” (Víctor Jara) y “Nunca quedas mal con nadie” (Los Prisioneros).

La grabación, así como las demás labores técnicas de la sesión, quedaron en manos de los propios estudiantes, quienes registraron íntegramente el show para compartirlo en las plataformas digitales del colegio.

“Para mí fue un momento único e inolvidable. Fue una oportunidad de colaborar para crear algo hermoso”, cuenta Emilia Concha, una de las estudiantes que participó en el Tiny Desk de Peñalolén.

Sobre la importancia de relevar este tipo de actividades, Esteban Muñoz señala: “Son espacios donde los estudiantes visibilizan su aprendizaje real, no solo el resultado final, sino el proceso completo que han vivido durante toda su escolaridad. En estas instancias se desarrollan habilidades como el trabajo colectivo, la toma de decisiones, la organización, la capacidad de enfrentar la adversidad y la delegación de funciones. Además, tener la oportunidad de mostrar su trabajo frente a compañeros, profesores y familiares es una experiencia única y profundamente significativa para ellos”.

Ignacio, por su parte, añade: “Lo más difícil de replicar fue, a través de la propuesta escénica y estética, poder transmitir una nueva idea, que es algo muy propio de los Tiny Desk”.

“En este sentido, los estudiantes tuvieron antes que investigar conocimientos sobre Latinoamérica, sobre estilos musicales, sobre artistas, sobre procesos históricos, etcétera, para luego recién poder tomar decisiones y generar esta propuesta escénica”, cuenta. “La banda pudo conectar musicalmente con toda la escenografía y eso fue clave en el desarrollo del trabajo”, dice.