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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Una habitación de la Unidad de Paciente Crítico del Hospital de Ovalle se transformó en el escenario de una emotiva boda entre Reimundo Tello y Cristián Núñez, pareja desde hace diez años. En medio de la emergencia climática en Limarí, Reimundo, con pronóstico reservado, expresó su deseo de casarse, lo que desencadenó una rápida coordinación del personal de salud para hacer realidad la ceremonia. Decoraciones, una torta y el Registro Civil se unieron para sorprender al novio hospitalizado. Cristián destacó este acto de amor y agradeció el apoyo del personal, resaltando el valor de la humanización de la atención médica.

En medio de las intensas lluvias que mantienen a la provincia de Limarí enfrentando una emergencia climática, una habitación de la Unidad de Paciente Crítico (UPC) del Hospital de Ovalle dejó por un momento los tratamientos médicos para convertirse en el escenario de una historia de amor. Allí, Reimundo Tello y Cristián Núñez, pareja desde hace diez años, decidieron casarse mientras él permanece hospitalizado con un complejo estado de salud.

La decisión nació en uno de los momentos más difíciles que les ha tocado enfrentar. Reimundo, de 29 años y con pronóstico reservado, expresó su deseo de formalizar su relación con Cristián, de 27. El equipo de salud acogió la petición y comenzó una rápida coordinación para hacer realidad una ceremonia que parecía imposible en medio de la contingencia que vive el recinto asistencial.

Funcionarios de distintas unidades del hospital, junto a la Unidad de Participación Ciudadana, el Departamento de Alimentación y un oficial del Registro Civil, unieron esfuerzos para transformar una sala clínica en un espacio de celebración. Decoraciones, una torta y pequeños detalles reemplazaron por algunos minutos el ambiente habitual de la unidad, con el objetivo de sorprender al novio hospitalizado.

Una historia de amor en un hospital

El lunes, Cristián se acercó a mi oficina para contarme que Raimundo quería casarse, era la primera vez que vivíamos una situación como esta en nuestra unidad y decidimos hacer todas las gestiones para cumplir su voluntad… Sabíamos que el tiempo era muy importante por la condición clínica del paciente, así que coordinamos rápidamente con distintas unidades del hospital para que la ceremonia pudiera realizarse”, relató Ángela Salas, enfermera jefa de la UPC.

Hospital de Ovalle celebró un matrimonio en medio de la emergencia

La profesional explicó que lograron mantener la fecha en secreto para sorprender a Reimundo. “Él sabía que estábamos intentando organizarlo, pero no conocía la fecha, así que logramos coordinar al Registro Civil, la decoración y hasta una torta preparada por el equipo de alimentación… Todos quisieron aportar para que este momento fuera especial”, recordó.

Para Cristián, el matrimonio representó una luz en medio de la incertidumbre que vive la pareja. “Con Raimundo decidimos casarnos en este momento tan complejo porque queríamos tener un poco de felicidad al final de todo… Llevamos diez años juntos y sentimos que era el momento de dar este gran paso”, expresó.

También dedicó palabras al personal que los acompañó durante todo el proceso. “Los funcionarios han sido maravillosos con nosotros, el trato que nos han dado, tanto a Raimundo como a mí, ha sido realmente excepcional. Estamos profundamente agradecidos por todo lo que hicieron para que este día fuera posible”, afirmó.

Desde el Hospital de Ovalle explicaron que este tipo de iniciativas forman parte de la estrategia de humanización de la atención, que busca responder a las necesidades de los pacientes y sus familias más allá del ámbito clínico. “Queremos que las familias sepan que siempre estamos abiertos a escuchar sus necesidades, muchas veces creen que ciertas cosas no se pueden hacer dentro de una unidad crítica, pero cuando existen posibilidades, buscamos la forma de acompañarlos, porque humanizar la atención significa entender que detrás de cada paciente hay una historia, una familia”, concluyó Ángela Salas.

Así, mientras el hospital continúa enfrentando las consecuencias del sistema frontal, Reimundo y Cristián escribieron un nuevo capítulo en una historia que comenzó hace una década y que, incluso en medio de la adversidad, encontró espacio para celebrar el amor.