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Paris Hilton celebró el cierre de Provo Canyon School, donde sufrió abusos durante su adolescencia. Tras décadas de denuncias, las autoridades revocaron las licencias de ambos campus por infracciones, incluyendo abuso y falta de seguridad. Hilton ha luchado por reformas y logró aprobar la Stop Institutional Child Abuse Act. Aunque se siente en paz, seguirá trabajando para proteger a los menores en otros centros similares.
“Llevo esperando escribir este post desde que tenía 17 años”. Con esas palabras, Paris Hilton celebró el cierre de los dos campus de Provo Canyon School, la institución estadounidense para jóvenes con problemas conductuales donde estuvo internada durante su adolescencia y en la que asegura haber sufrido abusos.
Después de años de denuncias, comparecencias ante legisladores y campañas para reformar la denominada “industria de los adolescentes problemáticos”, la empresaria comunicó la noticia a través de una extensa publicación en Instagram.
“La escuela Provo Canyon está cerrada. Ambos campus. Para siempre”, escribió Hilton.La declaración se produjo después de que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Utah revocara las licencias de las instalaciones que Provo Canyon School mantenía en Springville y Provo.
El primer campus deberá dejar de operar a más tardar el 6 de agosto, mientras que el segundo tendrá plazo hasta el 15 del mismo mes, informó Associated Press. Hasta entonces, ambos recintos serán inspeccionados semanalmente mientras sus residentes son trasladados.
Aunque Hilton presentó la decisión como un cierre definitivo, la institución todavía puede recurrir a instancias administrativas y judiciales. Sus representantes señalaron que no comparten las conclusiones de las autoridades y que están evaluando las vías disponibles, incluida una eventual apelación.
“Se metieron con la chica equivocada”
Paris Hilton tenía 17 años cuando sus padres la enviaron a Provo Canyon School, un centro de Utah destinado a adolescentes con problemas conductuales o de salud mental.
La celebridad permaneció allí cerca de 11 meses, entre 1998 y 1999. Durante años mantuvo aquella experiencia en silencio, hasta que en 2020 contó parte de lo ocurrido en el documental This Is Paris.
Desde entonces ha denunciado que fue golpeada, obligada a consumir medicamentos, vigilada mientras se duchaba y encerrada en régimen de aislamiento. Su paso por Provo Canyon School formó parte de una sucesión de cuatro centros residenciales a los que fue enviada durante su adolescencia.
En junio de 2024, Hilton profundizó en el “trato inhumano” que sufrió al comparecer ante un comité del Congreso de Estados Unidos. Allí aseguró que durante su paso por estas instituciones fue medicada contra su voluntad y víctima de abuso sexual.
“Me obligaron a tomar medicamentos y abusaron sexualmente de mí. Me sujetaban violentamente y me arrastraban por los pasillos, me desnudaban y me encerraban en régimen de aislamiento”, declaró entonces.La empresaria sostuvo que sus padres fueron “completamente engañados y manipulados” por una industria con fines de lucro que les habría ocultado el trato al que estaba siendo sometida.
En su publicación tras el cierre, Hilton reconoció que lo vivido en Provo Canyon School continuó persiguiéndola durante su vida adulta.
“Desde que era adolescente he tenido graves pesadillas sobre ese lugar. Soñé con el día en que pudiera estar frente a esas puertas y decir que ningún niño tendría que sufrir allí otra vez”, manifestó.
La empresaria también recordó una protesta realizada en 2020 frente al establecimiento junto con otros antiguos residentes. Según relató, los responsables del recinto cubrieron las ventanas para impedir que los menores internados vieran la movilización.
“Pensaron que podían ocultar la verdad. Estaban equivocados”, señaló.
“Provo Canyon School realmente se metió con la chica equivocada y con miles de sobrevivientes que se negaron a permanecer en silencio durante décadas sobre lo que todos sufrimos”, agregó.Las infracciones que llevaron al cierre
La cancelación de las licencias no se basó únicamente en las denuncias históricas de Paris Hilton y otros antiguos residentes. La resolución fue adoptada después de que las autoridades de Utah documentaran nuevas y reiteradas infracciones relacionadas con el trato y la seguridad de los menores.
Entre las irregularidades detectadas se encuentran la falta de personal suficiente, el empleo de métodos de contención no autorizados, deficiencias en la contratación de trabajadores, retrasos en la atención médica y prácticas disciplinarias consideradas abusivas o humillantes.
Uno de los casos más graves ocurrió el 18 de mayo de 2026, cuando un adolescente fue agredido dentro de una de las instalaciones.
De acuerdo con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Utah, los trabajadores no protegieron adecuadamente al menor y posteriormente retrasaron la atención de sus lesiones.
En lugar de solicitar inmediatamente una ambulancia, el personal llamó a una empresa de transporte. La investigación también determinó que la administración no actuó ante advertencias previas del adolescente y de su tutor, quienes habían expresado preocupación por su seguridad y solicitado su traslado.
En el campus de Provo, las autoridades citaron el uso de disciplina abusiva, restricciones físicas innecesarias y acciones destinadas a humillar a los residentes, según informó The Salt Lake Tribune.
Provo Canyon School ha destacado que actualmente se encuentra bajo una propiedad diferente de la que controlaba el recinto cuando Hilton estuvo internada. No obstante, las infracciones que motivaron la pérdida de sus licencias corresponden a hechos recientes.
La institución señaló que no está de acuerdo con las resoluciones y que analiza posibles acciones legales y administrativas para impugnarlas.
De estrella televisiva a activista
Después de revelar públicamente su historia, Paris Hilton comenzó a recorrer legislaturas estatales y el Congreso de Estados Unidos para exigir mayores controles sobre los centros residenciales, internados terapéuticos y campamentos para adolescentes.
Su campaña contribuyó a impulsar la Stop Institutional Child Abuse Act, una ley federal destinada a aumentar la transparencia y fiscalización de los programas residenciales para menores.
La normativa fue aprobada con respaldo bipartidista en diciembre de 2024 y posteriormente promulgada por el entonces presidente Joe Biden. Entre sus medidas contempla recopilar información sobre muertes, abusos, aislamiento, restricciones físicas y otras prácticas empleadas en estos establecimientos.
El Senado estadounidense aprobó el proyecto por unanimidad, mientras que la Cámara de Representantes lo respaldó por 373 votos contra 33, de acuerdo con información publicada por el Congreso de Estados Unidos.
Hilton dedicó el cierre de Provo Canyon School a quienes denunciaron sus experiencias, a sus familias y a las organizaciones que reclamaron durante años una mayor fiscalización.
“Esta victoria pertenece a cada sobreviviente que contó su historia, a cada familia que exigió rendición de cuentas, a cada defensor que nunca se rindió y a cada persona que nos creyó cuando muchos no lo hicieron”, expresó.
“Hoy, por primera vez en mucho tiempo, siento algo que nunca pensé que sentiría: paz”, añadió.
“Mi lucha no ha terminado”
Pese al cierre de los dos campus, Hilton aseguró que continuará promoviendo reformas, pues considera que todavía existen miles de menores expuestos a situaciones similares en otras instituciones de Estados Unidos.
“Los niños siguen siendo abusados en instalaciones de todo nuestro país. Si está lastimando a niños, sepa esto: ya vamos. No daremos marcha atrás y no nos detendremos hasta que todos los niños estén a salvo”, advirtió.
Finalmente, la empresaria se dirigió directamente a quienes pasaron por el mismo establecimiento.
“A todos los sobrevivientes de Provo Canyon School: lo logramos. Estoy muy orgullosa de ser la heroína que necesitaba cuando era niña”, concluyó.
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