Búzios que es una península caracterizada por sus morros y promontorios, está ubicado a unos 170 km de Río de Janeiro, fue este paraíso terrenal que encantó a un matrimonio chileno que decidió tomar sus maletas y emigrar hace tres años a este icónico municipio conocido mundialmente como la Saint Tropez brasileña.
Esta belleza inigualable, con más de 20 playas y vista al Atlántico, siendo una de las más grandes la de Manguinhos, con cerca de 8 km, encantó a Ricardo Oyarce y a su esposa Carolina Neira.
“Al entrar a la península, está la policía militar y guardias municipales, todos armados, entonces hay una tranquilidad, se puede vivir tranquilo. Por ejemplo, nosotros tenemos nuestra casa llena de ventanales. No es lo mismo que en Chile, que en Chile cerrabas una reja, luego otra reja, el portón, etc”, detalla Ricardo en entrevista con BioBioChile.
“Acá vivimos en Geribá que es una de las playas más grandes que hay acá, que es muy parecida a las de Copacabana. Con mi mujer Carolina, vivimos a cinco minutos de la playa”, indica el abogado.
“Conocemos Búzios como hace 15 años”, menciona Neira a BBCL. Según la chilena, desde el primer día que fueron a Búzios, la prefirieron por sobre otros destinos, como Punta Cana. “Entonces fue más fácil tomar la decisión de decir, ´ya vámonos a vivir allá, si la posibilidad existe´. Y también los papás van y vienen constantemente. Ya que mis padres llegan del invierno en Chile, entonces ellos se vienen a pasar el invierno con nosotros”, comenta Carolina.
Búzios: una joya carioca
En ese sentido, bajo la modalidad de teletrabajo, el matrimonio pudo solventar los gastos de traslado y posteriormente la vivienda en Brasil. Así pues, desde que se asentaron, su día a día cambió completamente. “Es distinto cuando vienes de vacaciones, porque estas de joda todos los días”, afirma Carolina. Definitivamente, para la pareja, la adaptación fue un proceso delicado, pues debieron habituarse a “otra cultura, otras comidas y horarios”, además de amoldarse a otra idiosincrasia, afirma Oyarce a BBCL.
Es más, el cambio ha sido muy beneficioso, desde el comienzo del día. “Igual levantarte acá todos los días es una maravilla, hay mucho sol, mucho calor, no supimos más de zapatos ni de calcetas. Todo al final, es más relajado”, expresa Ricardo. “A la hora de almuerzo, bajamos a la playa, nos damos un chapuzón y volvemos”, complementa.
Sin embargo, pese a la buena adaptación, igualmente la pareja señala que echar de menos a la familia, siempre es un desafío, puesto que en las fechas importantes, la ausencia se nota. No obstante, al demorarse unas ocho horas de viaje en avión, las distancias se acortan, “nosotros viajamos siempre a Chile”, afirma Ricardo a la presente redacción.
Tips para disfrutar Búzios
A todo esto, también la pareja organizó una comunidad en Instagram, Chilenos en Búzios, donde orientan a los compatriotas que desean pasar sus vacaciones en el balneario carioca. “Nosotros orientamos a los chilenos que quieran venir para acá, los ayudamos con sus traslados, con sus excursiones y con sus visitas a distintos lugares emblemáticos”, indica Oyarce.
También el matrimonio empezó con un emprendimiento, el Restaurante White en Búzios, que se ubica en la entrada de la Playa de Ferradurinha, donde participan hace algunos meses en la sociedad del negocio culinario. “Llevamos de Chile el merquén y estamos ofreciendo la michelada y también el pisco, porque en Brasil no hay”, señala el chileno.
“El verano acá es muy lluvioso, pero es tropical. El invierno es el mejor tiempo, porque en mayo, junio y julio son los mejores meses. El clima es exquisito. Es mejor el clima que en el verano, porque llueve menos y está más barato”, agrega Ricardo a BBCL. “Diciembre, enero, febrero, marzo y abril es temporada alta y todo sube. Todos los valores suben. Pero ahora, estamos con un tipo de cambio favorable para el chileno”, destaca Oyarce.
En lo relativo a los buzianos, los chilenos describen a los habitantes de la península como gente linda. “Como es una zona de pescadores, la gente es muy gentil”, detallan a la presente redacción. “Para ellos, los chilenos somos gente buena, entonces nos quieren mucho”, expresa Oyarce. “Al chileno se le recibe bien, con los brazos abiertos”, explican.
“Aquí nos ha llamado mucho la atención de que el brasileño se ríe mucho, tú vas un domingo al centro y están todos sirviéndose una cerveza”, describe Ricardo Oyarce. “Nosotros nos damos cuenta, que disfrutan del fútbol y de las playas. Son muy alegres. Tienen un tema que también a nosotros nos gusta mucho, que no discriminan si eres gordo, si eres flaco, si eres chico, si eres grande. Eres una persona”, añaden a BBCL.
“Ellos protegen mucho el turismo y su flora y fauna, porque cuidan mucho la tierra donde nacieron, son muy patriotas”, reflexiona Ricardo.