Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.
Justicia española falla a favor de Andrea y su hijo Neizan, con graves secuelas neurológicas tras negligencia médica en hospital de Valencia. Indemnización récord de 13,3 millones de euros. Neizan sufre parálisis cerebral, epilepsia, entre otras complicaciones. Errores en monitorización fetal y falta de atención médica adecuada. Padres recibirán 6,1 millones de capital y resto por intereses. Necesitan fondos para atención médica especializada. Andrea trabaja doble turno para cubrir necesidades.
Luego de 6 años, la justicia española dio a favor de Andrea y su hijo Neizan, quien quedó con graves secuelas neurológicas producto de una negligencia médica al momento de su nacimiento en un hospital de Valencia. La indemnización es de 13,3 millones de euros (14.007.161.000 en pesos chilenos), la más cara en la historia de España.
De acuerdo a lo expuesto por el medio español El País, Neizan nació en el Hospital de Sagunto de Valencia, la madrugada del 18 de noviembre de 2019.
El embarazo había transcurrido sin complicaciones hasta aquella fecha y Andrea Téllez, como toda madre primeriza, estaba ilusionada con la llegada de su primer hijo.
Sin embargo, la ilusión de la mujer, de en ese entonces 22 años, quedó empañada tras el trabajo de parto. Los médicos no notaron complicaciones en su hijo, quien se encontraba en su vientre al borde de la muerte.
La negligencia médica más cara de la historia de España
El oxígeno empezó a llegar con dificultad al cerebro del bebé sin que el personal sanitario lo detectara ni tomara las decisiones adecuadas para remediarlo.
“El resultado fueron unas secuelas neurológicas gravísimas por hipoxia (falta de oxígeno) que han causado al niño parálisis cerebral, retraso madurativo, epilepsia, problemas de visión y dificultades para alimentarse con normalidad, entre otros daños. Tiene un grado de discapacidad reconocido del 87%”, explica Rafael Martín Bueno, abogado que asesoró a la familia y logró la mayor indemnización por una negligencia médica dictada nunca en España.
Andrea Téllez con Neizan | Eduardo Manzana
Noviembre del 2019
Volviendo a noviembre de 2019. Andrea ingresó en el Hospital de Sagunto a las 6:31 de la mañana del 16 de noviembre de 2019, 41 horas antes del nacimiento del niño.
De acuerdo al fallo, tras las medidas rutinarias iniciales, los problemas surgieron debido a “la ausencia de control de las gráficas de monitorización fetal y una incorrecta interpretación de las mismas por la obstetra”, lo que hizo que “pasara inadvertida una hipoxia intraparto”.
Ya para las 11 de la mañana eran evidentes “alteraciones del registro cardiotocográfico que se fueron agravando progresivamente”.
Error tras error del personal médico
En estas circunstancias, los protocolos establecen la necesidad de hacer una prueba diagnóstica para confirmar el bienestar del feto, que consiste en analizar una muestra de sangre tomada de la parte superior de la cabeza del bebé. Algo que no se hizo.
“A pesar de las graves alteraciones objetivadas en la gráfica de monitorización, sugestivas de hipoxia intraparto, no consta valoración alguna por parte de la matrona ni (que esta) llamara a la obstetra responsable para su valoración”, sigue la sentencia.
Un último error del equipo que asistió al parto fue intentar el uso de la ventosa para acelerar el nacimiento de Neizan, cuando el bebé aún “no había alcanzado el III plano de Hodge”.
Esta es una medida utilizada por los ginecólogos y matronas para saber cuánto ha descendido la cabeza del feto por la pelvis de la madre y el fin es ayudar a mover al bebé a través de la vía del parto, consigna el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
“La ventosa del extractor de vacío utiliza una copa plástica suave que se acopla a la cabeza del bebé por succión. El médico o la enfermera obstetra utilizan un mango en la copa para mover al bebé a través de la vía del parto”, detalla el sitio.
Neizan aún se encontraba en el II, en el que el uso de la ventosa está contraindicado.
Negligencia médica terminó en millonaria indemnización
Todo lo anterior, según el juez, “obligaba a la extracción fetal inmediata mediante cesárea”, una medida que se retrasó una y otra vez.
Finalmente, a las 0:05 del 18 de noviembre, “nace un niño en un lamentable estado de salud”, con menos de 60 pulsaciones por minuto, sin respirar de forma natural y con la tensión arterial muy baja, recoge el fallo.
“Lo tuvieron que trasladar al Hospital Clínico de Valencia, donde pasó 35 días en la UCI. Cuando me desperté de la anestesia de la cesárea, lo primero que hice fue preguntar por él. Inicialmente me dijeron que estaba bien, pero cuando fui a Valencia y lo vi todo entubado, se me vino el mundo encima”, recuerda Andrea.
De esta manera, la sentencia firmada el pasado 26 de marzo por el Juzgado de Primera Instancia 103 de Madrid, indica que los padres de Neizan serán indemnizados con 13,3 millones de euros, de los que 6.106.275 corresponden al capital y el resto a intereses de demora.
Neizan requiere completa atención médica
“Neizan necesita el dinero para crecer lo mejor posible”, dijo la joven madre, quien también expone las necesidades de su hijo tras la negligencia.
“Él va a la piscina una vez a la semana. Me gustaría llevarlo más días, pero no puedo porque son 50 euros la sesión. Luego también tiene terapia y logopeda. Una parte la cubre la ayuda a la dependencia, pero hacer todo lo que el niño necesita me costaría más de 800 euros al mes. Ahora mismo no puedo pagarlos”, lamenta.
Andrea trabaja los fines de semana a doble turno en una gasolinera y un restaurante y aun así el dinero no le alcanza.
“También necesitamos una furgoneta adaptada para que quepa su carro, pero son más de 10.000 euros solo los arreglos y tampoco los tengo”, dijo sobre las necesidades de adaptar su hogar.
“Y, lo más importante, la casa. Esta no es adaptable, nos ha dicho el arquitecto. Tiene tres pisos. El niño todavía pesa poco y por ahora puedo llevarlo en brazos, pero llegará un día que será inviable”, lamenta la madre.
Por ello, el dinero de la indeminización luego de 6 años, es una gran ayuda: “Espero poder ofrecerle a Neizan un entorno a su medida con todos los cuidados que requiere para su desarrollo”, reitera la madre.
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