Sociedad
Jueves 11 octubre de 2018 | Publicado a las 14:49 · Actualizado a las 15:25
Punto para el marido: la machista y poco √©tica pr√°ctica que a√ļn se realiza en varios partos
Publicado por: Scarlet Stuardo
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En pleno siglo XXI, a√ļn existen pr√°cticas que parecen propias de √©pocas pasadas en las que reinaba el machismo. Una de ellas es muy com√ļn y sucede diariamente en las salas de maternidad, y muchas mujeres son v√≠ctimas sin enterarse en el momento.

Se trata del husband stitch o punto para el marido, el que consiste en agregar un punto al proceso de episiotomía de manera que el orificio vaginal quede más estrecho y pueda otorgarle mayor placer sexual al hombre al momento del coito.

La episiotom√≠a es una cirug√≠a que ensancha la abertura de la vagina durante el parto. Los especialistas realizan un corte en el perineo (la piel y los m√ļsculos entre la abertura vaginal y el ano) y luego lo cosen para que vuelva a su estado anterior.

Seg√ļn contaron algunas matronas y sex√≥logas al portal espa√Īol El Pa√≠s, esta pr√°ctica se realiza sin el consentimiento de la paciente y la mayor parte de las veces se le consulta a su pareja, aunque en ocasiones los m√©dicos s√≥lo lo hacen.

La matrona Claudia Kaiser reconoci√≥ al medio que ha o√≠do comentarios en la sala de partos como “por las dudas, coser un poquito m√°s”, junto a indirectas “que dejaban en claro que se hac√≠a por el placer del hombre en futuras penetraciones”. “Recuerdo el escalofr√≠o, risas absurdas o inc√≥modas entre el morbo y la verg√ľenza. Como cuando sucede algo que com√ļnmente se acepta, pero en el fondo sabes que est√° mal”, dijo.

Por su parte, la matrona y sex√≥loga Anabel Carabantes dijo que cuando m√°s se realizaba esta pr√°ctica, antes del a√Īo 2000, “no le hablaban a la mujer, si no que con su marido”, sostentiendo la falta de √©tica con la paciente y que nunca fue una petici√≥n expresa de ella.

“El ginec√≥logo o ginec√≥loga se lo comentaba, casi como una broma, explicando que al coser iba a dejar la vagina como si su mujer no hubiera parido”, relata Carabantes.

Mucho dolor

Adem√°s de la falta de √©tica, al no consultar a la paciente sobre los procedimientos que se llevar√°n a cabo en su propio cuerpo, y de tomar iniciativa propia o ver a la pareja de la mujer como “propietario” de ella, este “punto para el marido” adem√°s trae otro tipo de consecuencias.

La sex√≥loga explic√≥ que este punto est√° de sobra en el procedimiento y que “no hay ninguna indicaci√≥n m√©dica que lo justifique”. Adem√°s explica que trae consecuencias que la mujer nota varios meses despu√©s, cuando retoma su actividad sexual.

“Al cerrar de m√°s la entrada de la vagina, el introito, supone para la mujer que tiene tejidos mal colocados, no hay elasticidad, el cl√≠toris est√° aprisionado en su parte terminal, la entrada de algo en su vagina produce dolor”, explica y asegura que adem√°s esto produce angustia en las mujeres que se enteran que les “han realizado una pr√°ctica quir√ļrgica sin su consentimiento”.

La especialista explica que un m√©dico se percata de inmediato cuando una mujer ha sufrido esta intervenci√≥n porque la coloraci√≥n de la zona √≠ntima cambia. “Se aprecia claramente para alguien que es experto, pero no para la propia mujer”, se√Īala.

En tanto, s√≠ es posible revertir el proceso con cirug√≠a reconstructiva, aunque no es algo habitual, la que consiste en “volver a cortar la cicatriz, aunque no tan profunda como una episiotom√≠a puesto que el punto extra es a nivel superficial, y suturar adecuadamente”.

Francisca Fern√°ndez Guill√©n, abogada y parte del equipo de El parto es nuestro, organizaci√≥n que protege a mujeres tras sufrir violencia obst√©trica, sufri√≥ este “punto para el marido” en 2002 cuando la ginec√≥loga le dijo que la iba “a dejar como una virgen”. “No descubr√≠ hasta tiempo despu√©s que eso significaba que me hab√≠a estrechado la abertura vaginal”, revel√≥.

Explic√≥ que para ella, como para otras mujeres, esto no s√≥lo trajo consecuencias f√≠sicas: “Las mujeres nos vemos convertidas en un objeto para el placer ajeno, por una tercera persona que se inmiscuye en nuestra vida sexual sin hab√©rselo permitido. Es una humillaci√≥n y una invasi√≥n inaceptable de tu intimidad f√≠sica y psicol√≥gica. Tuya y tambi√©n de tu pareja”.

En esta l√≠nea, la psiquiatra Ibone Olza asegura que las secuelas del “punto para el marido” suelen tener repercusiones negativas. “Las secuelas pueden afectar a la vida sexual y repercutir muy negativamente en la relaci√≥n de pareja. Adem√°s de los s√≠ntomas de ansiedad, se presentan secuelas f√≠sicas como dolor a la penetraci√≥n, incontinencia de orina o fecal, o dolor en la vulva recurrente”, dice.

PxHere (CC0)
PxHere (CC0)

“El hecho de no haberlo decidido, ni haber sido informadas por el profesional m√©dico, se puede vivir como una agresi√≥n ginecol√≥gica a tu autoconcepto, tu autoestima y tu sexualidad”, explica.

Respecto a tomar acciones legales, la abogada explica que es algo “dif√≠cil de demostrar” puesto que los ginec√≥logos “no lo escriben en la historia cl√≠nica”. “Podr√≠a ser considerado como trato humillante o vejatorio, aunque lo m√°s acertado ser√≠a enfocarlo como un delito de lesiones”, a√Īade.

Finalmente, la matrona Anabel Carabentes se√Īala que, a pesar de todo lo que pueda manifestar la paciente, la decisi√≥n final queda en manos del profesional que atiende el parto.

Maribel Fornerod | Agencia Uno
Maribel Fornerod | Agencia Uno
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