Después de 30 años, el pasado viernes el gimnasio Energy Fitness Club cerró sus puertas de forma definitiva. No obstante, el cierre dejó un sabor amargo para miles de clientes que ese día llegaron hasta sus 29 instalaciones solo para encontrar el lugar con las luces apagadas y un cartel de “cerrado por motivos operacionales”.
El Banco Bci solicitó la quiebra de Energy Club debido a sus prolongadas dificultades económicas y al incumplimiento de su plan de reorganización.
En la acción judicial, el banco detalló que la cadena arrastra serias deudas en cotizaciones previsionales, habiendo cancelado apenas $52 millones de un total de $240 millones a febrero. A esto se suma un millonario compromiso pendiente por IVA y un convenio con la Tesorería General de la República que asciende a los $1.363 millones.
El problema radica en la gran cantidad de clientes que tenían sus planes prepagados, que se preguntan qué se puede hacer en estos casos.
Qué hacer si tu gimnasio cerró y ya tenías el plan pagado
La Ley del Consumidor protege a las personas cuando una empresa cobra por adelantado un servicio que luego no presta, que es exactamente lo que ocurrió aquí. No obstante, en este caso particular, la situación pareciera ser un poco distinta.
Según recogió Chócale, la directora (s) del Sernac, Carolina González, advirtió que, una vez iniciado el proceso de quiebra, el servicio no cuenta con facultades legales para exigir devoluciones directas de dinero o compensaciones por la vía administrativa. Por ello señaló que es fundamental que los afectados actúen bajo el marco de la Ley de Quiebras.
“Las posibilidades de recuperación de los dineros por parte de los consumidores dependerán del desarrollo y resultado de dicho procedimiento judicial, así como del orden de prelación establecido por la ley”, precisó González.
Cristian Vargas, Ex subdirector jurídico del SII y Socio Tax & Legal de BDO Chile, explicó a BioBioChile que, en caso de no haber solución desde Sernac, procede la vía judicial. “Demanda individual ante el Juzgado de Policía Local, demanda colectiva ante los tribunales ordinarios cuando los afectados son muchos, o una acción civil de resolución y restitución conforme al Código Civil. Si la empresa quebró, corresponde verificar el crédito en el procedimiento concursal. Y si siguió vendiendo planes a sabiendas de que cerraría, puede configurarse una eventual estafa”, sostuvo.
Para Carla Lavin, directora jurídica de Segal Deudores, el principal error es asumir que no hay nada que hacer. “Por el contrario, mientras más rápido se actúe y se documenten los antecedentes, mayores son las posibilidades de ejercer los derechos que la ley reconoce a los consumidores. Pagar por un servicio que deja de prestarse no es un riesgo que deba asumir el consumidor; quien debe responder por ese incumplimiento es el proveedor que recibió el dinero y no entregó la prestación comprometida”, aseguró.
Por su parte, el abogado Felipe Alveal, director y socio de Risolvo Legal, explicó mediante un comunicado que “hay que ser honestos sobre las posibilidades reales. Energy está en liquidación, lo que significa que sus activos se repartirán entre acreedores según un orden legal. Los consumidores individuales no son preferentes: van después de los bancos, los trabajadores y el fisco. Eso no significa que no valga la pena reclamar, pero sí que la recuperación total es incierta y puede tardar”.
“Si pagaste con tarjeta de crédito, tienes una vía adicional: el contracargo con tu banco, que en algunos casos permite revertir el cobro directamente”, apuntó.
Antes de hacer cualquier gestión, asegúrate de tener a mano todos los comprobantes, boletas, correos de confirmación, capturas del cobro en tu tarjeta.