A medida que nos adentramos en el mes de abril, y los días se van tornando cada vez más fríos, muchas familias empiezan a desempolvar las estufas eléctricas para temperar los espacios interiores del hogar.
En ocasiones, la falta de enchufes disponibles hace que se recurra a alargadores, también conocidos como “zapatillas”, para conectar estos aparatos a la red eléctrica. No obstante, aquello puede resultar sumamente peligroso.
En efecto, muchos electrodomésticos de alto consumo no deben conectarse nunca a un alargador. Te contamos a continuación cuáles son y qué medidas de seguridad debes tener en cuenta para prevenir accidentes y tragedias ahora que empiezan los meses más fríos del año.
¿Qué cosas no debería enchufar a un alargador?
Para entender mejor las precauciones que hay que tener al enchufar aparatos en alargadores, BioBioChile consultó con el ingeniero civil eléctrico y doctor en Ciencias de la Ingeniería, Guillermo Ramírez, quien además es director del Departamento de Ingeniería Eléctrica e investigador del Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).
Según explica, el uso de alargadores debe considerar la seguridad eléctrica, ya que estos dispositivos están diseñados principalmente para cargas moderadas y de uso temporal. En este contexto, “no se recomienda conectar artefactos de alta potencia como estufas eléctricas, hornos eléctricos, microondas, hervidores, lavadoras o secadoras, ni mucho menos autos eléctricos”, señaló el experto.
De acuerdo con el experto, estos equipos demandan corrientes elevadas, cercanas o incluso superiores a la capacidad nominal de un alargador doméstico típico, lo que genera un aumento significativo de temperatura en los conductores y conexiones. “Este fenómeno puede provocar degradación del aislamiento, fallas en los contactos y potencialmente incendios, especialmente cuando el uso es prolongado”, advierte.
Los errores más comunes en el uso de alargadores en el hogar
Consultado sobre los errores más comunes al momento de ocupar un alargador, el académico de la UCSC apunta a que “el incidente más común es la sobrecarga, que ocurre al conectar múltiples dispositivos sin considerar la potencia total demandada”.
También señala como frecuente el encadenamiento de extensiones, es decir, conectar un alargador a otro, lo que incrementa la resistencia del circuito, aumentando la temperatura y disminuyendo el voltaje que llega a los dispositivos conectados.
Otro error puede ser el uso de cables enrollados, ya que esto dificulta la disipación de calor y favorece el sobrecalentamiento.
“Lo más peligroso es el uso de alargadores en mal estado, con aislamiento dañado o conexiones deterioradas, así como su instalación en condiciones inapropiadas, por ejemplo, bajo alfombras o en ambientes húmedos, lo que incrementa el riesgo eléctrico”, advierte Ramírez.
Recomendaciones básicas para usar alargadores de forma segura
Para un uso seguro, se recomienda tener en cuenta los siguientes puntos:
– Seleccionar alargadores certificados SEC, con conductores de sección adecuada (igual o superior a 1.5 mm²) para aplicaciones domésticas, y en lo posible con protección térmica incorporada.
– En ningún caso se debe exceder la potencia nominal indicada por el fabricante.
– Se debe desenrollar completamente el cable antes de su uso y evitar su utilización como solución permanente.
– Evitar usarlos a la intemperie, sobre todo cuando llueve.
– Los equipos de mayor consumo deben conectarse directamente a enchufes murales.