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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los miomas uterinos son tumores benignos que se forman en el útero y generalmente no representan un riesgo para la salud, pero hay señales que pueden indicar la necesidad de tratamiento. Estos tumores surgen de células musculares uterinas alteradas genéticamente por hormonas femeninas y son comunes en mujeres mayores de 30 años. Los síntomas varían según su ubicación y tamaño, pudiendo causar sangrado abundante, dolor menstrual o presión en el abdomen. Aunque la mayoría no requiere tratamiento si no generan síntomas, pueden afectar la calidad de vida y la fertilidad.

Los miomas uterinos son tumores benignos que se forman en el útero y, por lo general, no causan complicaciones de salud. Sin embargo, existen ciertas señales que pueden indicar que es momento de consultar a un médico para evaluar si requieren tratamiento.

Según explica a BioBioChile Claudia Carson Osses, ginecóloga y coordinadora de Ginecología Clínica de RedSalud, “los miomas uterinos son tumores benignos que se originan de las células del músculo liso del miometrio, que es la capa muscular del útero”.

El prestigioso sitio de salud Clínica Mayo indica que estos tumores “casi nunca se convierten en cáncer” y “tampoco están relacionados con un mayor riesgo de otros tipos de cáncer en el útero”.

Miomas uterinos

La especialista añade que estos tumores se originan por la “proliferación de una célula muscular uterina, que está alterada genéticamente y es influenciada en su crecimiento por estrógenos y progesterona, las hormonas femeninas”.

De acuerdo a la experta, “en sí mismos no son peligrosos, pero pueden generar diversa sintomatología que implique la necesidad de tratarlos”.

Omar Nazzal, jefe de ginecología de IntegraMédica, explica a BioBioChile que “son muy frecuentes en mujeres mayores de 30 años y pueden variar tanto en su tamaño como en su ubicación dentro del útero”.

“La mujer puede pasar toda su vida con ellos y, en general, si no provocan síntomas, no requieren tratamiento“, complementa la doctora Carson.

Ubicación y tamaño de los miomas

El doctor Nazzal destaca que los principales síntomas que producen los miomas dependen de dos factores: su ubicación y su tamaño.

Aquellos miomas que crecen hacia la cavidad endometrial pueden producir un aumento en la cantidad y la duración de la menstruación. Cuando el sangrado es más abundante y prolongado, muchas veces también se produce dolor durante la menstruación“, explica el experto.

Por el contrario, “aquellos miomas que crecen hacia la superficie del útero, es decir, hacia afuera del músculo uterino, suelen producir menos síntomas“.

“Sin embargo, cuando alcanzan un tamaño importante, pueden comprimir estructuras vecinas, como la vejiga, disminuyendo su capacidad y haciendo que la mujer tenga necesidad de orinar con mayor frecuencia”, complementa el especialista.

En general, los miomas producen pocos síntomas, pero cuando estos aparecen, corresponden fundamentalmente al aumento del flujo menstrual y la compresión de algún órgano vecino que puede producir dolor.

“Es importante recalcar que los miomas no producen sangrado fuera del ciclo menstrual. Lo que ocurre es que, cuando llega la menstruación, esta puede ser más larga, más abundante y más intensa, pero no generan sangrado a mitad del ciclo ni fuera del ciclo menstrual normal”, destaca el especialista.

¿Cuándo acudir al médico?

Síntomas que pueden alertar sobre la necesidad de consultar con un especialista, según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

– Sangrado menstrual abundante, a veces con coágulos de sangre.
– Periodos menstruales que pueden durar más de lo normal.
– Necesidad de orinar con mayor frecuencia
– Cólicos menstruales o dolor durante los periodos
– Sensación de presión en la parte baja del abdomen.
– Dolor durante la relación sexual.

Complicaciones

Un mioma también puede ser causa de infertilidad, “como cuando distorsionan la cavidad uterina o son causas de pérdidas reproductivas espontáneas”, alerta la doctora Carson.

Según Clínica Mayo, los miomas generalmente no interfieren en el embarazo. Sin embargo, algunos, especialmente los del interior de la cavidad uterina, pueden causar infertilidad o aumentar el riesgo de pérdida gestacional.

Asimismo, pueden aumentar el riesgo de ciertas complicaciones durante este periodo, entre ellas:

– Desprendimiento de placenta
– Restricción del crecimiento fetal.
– Parto prematuro.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de los síntomas, del impacto que estos tengan en la calidad de vida de la paciente y de su estado reproductivo, explica la doctora Carson.

En términos generales, las alternativas terapéuticas incluyen medicamentos antiinflamatorios, anticonceptivos hormonales o cirugía, según cada caso.

El doctor Nazzal complementa que “hoy podemos decir que, si bien el tratamiento definitivo de los miomas es la cirugía, esta indicación es cada vez menos frecuente, ya que la mayoría de los casos puede manejarse con tratamientos médicos”.