En invierno aumentan los cuadros respiratorios y muchos acuden a remedios caseros para aliviar los síntomas. Uno de los más populares es la sopa de pollo, pero ¿realmente funciona?
Consuelo Burgos, nutricionista del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile, explica qué puede producir este alimento en el organismo y despeja algunos mitos.
La experta dice que su aporte de líquido, temperatura e ingredientes caseros puede contribuir al alivio de síntomas como congestión nasal, mucosidad y malestar general.
Sin embargo, su aporte no debe entenderse como una cura y tampoco como una manera de evitar el contagio de los virus que rondan en invierno.
“No existe evidencia científica convincente que asocie el consumo de sopa de pollo con la reducción del riesgo de contraer virus respiratorios. Desde el punto de vista metodológico, no se puede afirmar que prevenga el contagio”, explica.
¿Cómo nos ayuda la sopa de pollo?
De acuerdo con Burgos, la sopa de pollo puede ser un buen apoyo ante un cuadro respiratorio, especialmente porque ayuda a mantener una adecuada hidratación al ser un alimento acuoso y caliente.
“En un cuadro respiratorio, lo que tenemos que resguardar es, efectivamente, la hidratación, ya que nos ayudará mucho a eliminar la mucosidad propia de estos procesos infecciosos”, aclara la experta.
El vapor de la sopa también puede ayudar a despejar temporalmente las vías respiratorias y a mejorar la sensación de respiración. Burgos dice que es como el efecto de tomar una ducha caliente, porque alivia la congestión.
Además, la sopa de pollo permite incorporar alimentos nutritivos en un momento en que muchas personas reducen su ingesta. La nutricionista sostiene que la recomendación siempre es que esta preparación sea casera y evitar las sopas instantáneas.
Lo más importante es:
-Usar pollo sin piel, lo que reduce el aporte de grasa.
-Incluir verduras como cebolla, ajo y zanahoria, porque aportan sabor y nutrientes.
-Mantener una consistencia más líquida que espesa, en favor de la hidratación.
–Moderar la cantidad de sal y agregarla, idealmente, al final de la cocción.
–El arroz, fideos o papas no son indispensables si el objetivo es hidratar y aliviar los síntomas del resfriado.
“Hay que tener especial cuidado con el volumen de carbohidratos que se incorporan, considerando papas, fideos, arroz e incluso algunas verduras como zanahoria o zapallo”, puntualiza Burgos.
Esto último debe considerarse especialmente en el caso de personas con diabetes, ya que el consumo de carbohidratos aumenta el nivel de azúcar en sangre.
Por último, la experta señala que no hay que bajar la ingesta de frutas, verduras frescas y líquidos durante la época de más cuadros respiratorios, ya que aportan vitaminas, fibra y nutrientes que mejoran el sistema inmune y la microbiota intestinal.