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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio reciente realizado por investigadores de universidades británicas y francesas concluyó que la clave para lograr que los niños coman más verduras radica en la alimentación durante el embarazo. La investigación, publicada en la Wiley Online Library, involucró a 34 fetos sanos a los que se les estimuló con sabores de coliflor y zanahoria durante ecografías en las semanas 32 y 36 de gestación. Las madres consumieron cápsulas con estos sabores hasta el parto, y al cumplir los tres años, se observó que las reacciones negativas de los niños ante estos sabores disminuyeron significativamente.

Una reciente investigación concluyó que la clave para hacer que los niños coman más verduras yace en la alimentación durante el embarazo.

Se trata de un estudio publicado en la Wiley Online Library y elaborado por investigadores de la Universidad de Durham (Reino Unido), Universidad de Cambridge, Universidad de Aston y el Laboratorio DOCC de Francia.

En él participaron 34 fetos sanos que fueron estimulados con sabor a coliflor y zanahoria durante ecografías a las semanas 32 y 36 de gestación mediante cápsulas que debían ingerir sus madres.

En los exámenes observaron las reacciones de los fetos al sabor de verduras. En tanto, las gestantes continuaron consumiendo las cápsulas hasta el parto.

Al cumplir los tres años de edad, volvieron a vigilar las expresiones de desagrado de los niños ante los sabores de las verduras, las cuales disminuyeron significativamente. Así, de los 34, solo 12 presentaron reacciones al estímulo.

Con ello, concluyeron que hay una “continuidad entre la experiencia sensorial prenatal y las respuestas conductuales en la primera infancia”; por lo tanto, la exposición a sabores durante la última etapa de gestación puede “generar recuerdos duraderos de sabores y olores, lo que confirma que el entorno quimiosensorial prenatal puede moldear las tendencias conductuales años después del nacimiento”.

Así, se determinó que la alimentación de las madres y personas gestantes es fundamental para hacer que los hijos coman más verduras en su infancia.

Referencia:

Reissland, N., et. al. 2026. “¿Forman los fetos humanos recuerdos quimiosensoriales duraderos? Seguimiento longitudinal desde el feto hasta la primera infancia de las respuestas faciales a estímulos de sabor/olor”. Psicobiología del Desarrollo 68, n.º 3: e70165.

Estudio científico
Este artículo se basa en un estudio científico que puede ser sometido a nuevas pruebas para ser validado o descartado. Sus resultados NO deben considerarse concluyentes.