Un estudio publicado esta semana en la revista BMJ Oncology, encontró que hay 11 tipos de cáncer que son cada vez más frecuentes en adultos jóvenes en la población de Reino Unido.
Si bien los resultados se limitan al país europeo, desde hace un tiempo que los expertos vienen advirtiendo el aumento de los diagnósticos de cáncer en los jóvenes, especialmente el de colon, un tipo de cáncer de intestino.
La investigación, hecha por científicos del Instituto de Investigación del Cáncer y del Imperial College de Londres, buscaba evaluar si los cambios en el estilo de vida de estas generaciones podrían explicar el aumento de la incidencia de cáncer.
Se obtuvieron datos de registros nacionales (entre 2001-2019), de hombres y mujeres adultos entre los 20 y 49 años, donde se identificaron cánceres con una incidencia creciente.
También se examinaron las tendencias de tabaquismo, alcohol, dieta, índice de masa corporal (IMC) e inactividad física, a partir de encuestas nacionales de salud.
Finalmente, el estudio concluyó que “once tipos de cáncer (tres específicos de mujeres) con factores de riesgo conductuales establecidos mostraron una incidencia creciente en adultos jóvenes“.
Estos son: cáncer de intestino, de tiroides, mieloma múltiple (cáncer de células plasmáticas en la médula ósea), hígado, riñón, vesícula biliar, páncreas, endometrio (o revestimiento uterino), boca, mama y ovario.
¿Por qué hay más cáncer en adultos jóvenes?
Por ahora, los científicos no tienen claro qué es lo que está aumentando el cáncer en los adultos jóvenes, pero podría tener que ver con algunos estilos de vida, especialmente los que promueven la obesidad.
“Los factores de riesgo conductuales representan una parte sustancial de la carga de cáncer, pero, aparte del IMC, es improbable que expliquen el aumento de la incidencia en adultos jóvenes“, dice el paper. Esto quiere decir que, si bien todas las tendencias examinadas influyen en el cáncer, no explican del todo por qué está aumentando.
De hecho, notaron que los niveles de tabaquismo, de ejercicio físico, el consumo de alcohol, de carne roja y procesada y las dietas bajas en fibra estaban, en realidad, mejorando o manteniéndose igual.
El estudio también encontró tendencias similares en adultos mayores, excepto en los casos de cáncer colorrectal y de ovario, que han aumentado solo en la población joven.
En concreto, el cáncer de intestino y de mama son los más comunes en adultos jóvenes, con unos 11.500 casos al año en Reino Unido. Por otro lado, el de páncreas y vesícula biliar eran mucho menos comunes.
Pese a los resultados inconclusos, los investigadores reiteran que hacer actividad física y mantener hábitos saludables es clave para prevenir el cáncer.
“Los presentes hallazgos subrayan la necesidad urgente de investigar los factores de riesgo emergentes, al tiempo que se refuerzan las medidas de prevención dirigidas a los factores conocidos en todas las edades”, subrayan.
En tanto, siguen buscando una explicación. Otros factores que también evalúan son los alimentos ultraprocesados, las sustancias químicas persistentes (o PFAS) y el uso de antibióticos.
Referencia:
Montserrat Garcia-Closas, Zoey Richards, Reuben Frost, Marc J. Gunter y Amy Berrington de Gonzalez. Temporal trends in behavioural risk factors for cancers with rising incidence in younger adults: an analysis of population-based data in England. Revista BMJ Oncology, 2026.